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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

viernes, 28 de enero de 2011

Sabiduría sufí



Hoy he encontrado una carpetilla, una preciosidad hecha a base de papel reciclado que me regaló mi hermana Carmen. Y he descubierto una agradable sorpresa.  Hay unas citas que vi y anoté un mes del pasado año, en la estación del tren de Alicante, un fin de semana que marché a pasar con unas compañeras de formación.
Las citas son preciosas, ahora las voy a dejar aquí para que podáis disfrutar de ellas como yo lo hice en su día y lo hago, de nuevo, al releerlas. La curiosidad me ha llevado a averiguar quién ha sido el autor de una de ellas, pues en la otra no aparecía su nombre.

“Todo es uno, la ola y la perla, el mar y la piedra. Nada de lo que existe en este mundo está fuera de ti. Busca bien en ti mismo lo que quieres ser puesto que lo eres todo. La historia entera del mundo dormita en cada uno de nosotros"

Yalal ad-Din Muhammad Rumi, maestro de la tradición sufí, filósofo y poeta musulmán persa, que nació en septiembre de 1207 y murió en diciembre de 1273. Fundador de La Orden Mevleví o de los Derviches Giróvagos  de Turquía. Las visiones, las palabras, y la vida de Rumi enseñan cómo alcanzar la paz y felicidad interna, para  parar la corriente de  hostilidad y  de odio y alcanzar la paz y armonía. 

La otra cita, según ponía debajo, también se trata de un proverbio sufí, y aunque no sé a quien corresponde,  es igualmente preciosa.

“Búscate hasta que te encuentres y abandónate cuando te hayas encontrado, pues si el conocimiento no te saca de ti mismo para situarte en la fraternidad, entonces es preferible que sigas siendo ignorante”. 

Textos, palabras que invitan a  la meditación.  Y francamente me apetecen tras unos días de marejada. Sentir, cerrar los ojos y escuchar el silencio, reflexionar... tal vez parar.



jueves, 27 de enero de 2011

¿Decepción?

“La decepción es un sentimiento  de insatisfacción que surge cuando no se cumplen las expectativas sobre un deseo. Se forma en unir dos emociones primarias, la sorpresa y la pena. La decepción es subjetiva porque depende del resultado esperado de un acontecimiento. Cuando la decepción afecta a las personas, se cambia la imagen mental que se tenía de ellas…”

Esta es la explicación que da la Wikipedia a la palabra decepción.  Y realmente no es sencillo poner palabras a un sentimiento.
Hoy, tras unos días de reflexión, he llegado a la conclusión de que es así como me he sentido por una situación muy concreta acaecida en mi entorno.  Y sabiendo que la responsabilidad es sólo mía, acepto (no me gusta sentirme culpable) que las cosas todavía me pasan  por ser demasiado confiada.

Por creer que todo el "mundo es bueno". Porque como dijo Plutarco: "No basta que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo".
Resulta que si ponemos las expectativas en algo o en alguien, sea persona o grupo y luego no se cumplen… viene el sentimiento de frustración.  Y si en lo que una  percibe, se mezclan además, el  dolor por haber creído y la rabia por haber creído ser “engañada”  el resultado puede ser explosivo.
Y por lo visto, estas cosas suceden a menudo en el mundo de la red, entre las "amistades virtuales".  Así, como poco experta, yo he pagado  mi novatada, he pagado con creces el ver ilusiones donde la realidad era fruto de un espejismo.
Pero como después de la tempestad siempre viene la calma, pasado el momento puedo “razonar”  que quizás los hechos suceden para que  me dé cuenta ¡otra vez! de que no puedo confiar tan alegremente en unas palabras plasmadas en un papel, o en la pantalla de un ordenador. Y evocando a mi Amiga Carmen, experta en estos temas, aprendo a quitarle importancia a los hechos.
Y otra vez acepto la enseñanza, porque de eso se trata. Saber que todo pasa por algo, aceptar que cada  hecho tiene como consecuencia una moraleja.  Y aunque como persona me vuelvo a  sentir dolida, acepto que pueden tratarse de  quimeras mías…  y lo que percibo como un sitio acogedor, reducido y privado, no deja de ser eso: un espacio virtual más.

lunes, 24 de enero de 2011

Aprender a equivocarme


Primeriza e inexperta.  Así es como me siento al comprobar, “por casualidad” desde otro ordenador,  como han quedado algunas de las entradas en este blog.
Imágenes superpuestas, duplicadas.  Espacios a porrillo, textos fuera de sitio… ¡ufff!  ¡Qué mal!  Qué sensación de ridículo más grande…  Pero bueno, es lo que tiene ser autodidacta.  Una aprende a base de prueba y error, a base de echarle horas.
Como siempre he hecho, como hice cuando empecé a manejarme en Word, a aprender Acces o Excel. Como cuando empecé a confeccionar la primera revista de mi asociación de cactus, y cuando empecé a realizar la revista para mi asociación de senderismo con el dichoso “corell draw”. Como hice, también, cuando comencé a manejarme por internet y a entrar en foros, en blogs… como he hecho a la hora de realizar mi propio blog.
Y como todo tiene su parte positiva, me reafirmo en mi capacidad para hacer cualquier cosa que me proponga (y no es ego, sino auto reconocimiento).  Por algún sitio lo he dicho, se trata de las ganas y de la predisposición para aprender. Y de esas, afortunadamente, tengo muchas.  
Así es que, a corregir los errores y a continuar… aunque para ello tenga que meter la pata tantas veces como sea necesario.

sábado, 22 de enero de 2011

Las mariposas... y yo.



Hace tiempo que vengo observando una especial atracción a todo lo que con las mariposas está relacionado.  Las tengo en mi estudio, en mi dormitorio: de tela, de cerámica, de cristal, de papel. De varios colores, con purpurinas. Grandes, pequeñas y medianas… y hoy he querido averiguar el porqué de esta especial  seducción.












Durante mi juventud las he visto y las he sentido cerca gracias a un tío mío al que adoraba, un gran entomólogo aficionado. Con él salía al campo y veía como las cogía y las pinchaba con agujas especiales de acero para que quedaran bien colocadas una vez se secaran. Luego las trataba con un producto químico y las llevaba a la Facultad. Así se hizo una colección privada de la cual conservo una caja que él, con su especial cariño, me regaló. Y aunque aquellas prácticas   me  parecían  ( y me siguen pareciendo) horrorosas, las mariposas cada vez me atraían más por sus formas, por sus colores, por la elegancia en sus movimientos, por lo efímero de su vida…

Desde que leí hace años “La rueda de la vida” de la Dra. Elizabeth Kübler-Ross, se confirmó en mí una especial fascinación hacia estos interesantes insectos.


La Dra. Kúbler-Ross, siendo estudiante de medicina visitó algunos de los campos de exterminio nazis, después de finalizar la guerra. Se sorprendió al ver en las paredes de los barracones del campo de Maidanek, que los más pequeños  habían dejado plasmados sus sentimientos  respecto a la muerte allí donde los judíos esperaban su final.  Y lo que  le impactó sobremanera fue  que, de una forma instintiva, aquellos niños consideraban la muerte como un proceso de cambio, no como un final y lo plasmaron en dibujos de orugas que se transformaban en MARIPOSAS. 

Esos dibujos infantiles dejaron una huella  profunda a quien, a partir de entonces, se dedicó en cuerpo y alma a estudiar sobre la muerte. El símbolo de la mariposa se convirtió en su emblema, porque para ella la muerte era el renacimiento a un estado de vida superior.

Y ahora es cuando veo el sentido de esta fijación mía… porque es posible que fuera mi destino que me avisara de que llegaría un día el cambio.  Es probable que, desde esta atracción irresistible, fuera preparando el camino hacia mi propia metamorfosis.  El cambio tendría que llegar, dejar atrás lo viejo para renacer con lo nuevo. Quitar los trajes viejos para lucir un nuevo envoltorio.











Y me imagino siendo una oruga, caminando lentamente expuesta a todas las inclemencias de la Vida, para envolverme en mi historia, quedarme un tiempo hacia adentro hasta que todo lo nuevo se haya construido… y salir de la crisálida con mi vestido de colores recién hecho, dispuesta a emprender el vuelo. 
Y  ahora siento que soy una mariposa segura que eleva el vuelo. Para ir, venir, volar y sentirme libre. Hasta que comience un nuevo ciclo…

viernes, 21 de enero de 2011

1000 visitas ¡Gracias!


Un mes, dos días y   ¡MIL VISITAS!   ¡No me lo puedo creer!
Gracias a los que habéis entrado, habéis mirado, cotilleado… pero sobre todo a los que habéis aportado vuestro comentario.
Un blog se mantiene vivo gracias a las palabras, las de quien lo hace y las de los demás, de quien lo lee, porque para eso está: para compartir.
Con Amor.

jueves, 20 de enero de 2011

Nueva flor de invierno


Prácticamente todos los días, al poco de levantarme, salgo al balcón para ver mis plantas.  Me gusta ver cómo crecen, su desarrollo, si han sacado nuevos retoños, nuevas espinas… o flores.
Ahora en invierno, la mayoría están dormidas, excepto alguna “despistadilla”, alguna del otro hemisferio que conserva sus costumbres de origen ¡faltaría más! si las lleva en sus células…
Y ahora me ha sorprendido esta plantita.  La compré en un mercadillo y parecía estar paralizada. Aunque por sus características entiendo que es una suculenta africana, la verdad es que no tengo ni idea de qué planta se trata.  Pero ahora, gracias a su floración será más fácil identificarla.
Por eso quiero compartir mi flor, porque es una alegría para la vista.  Porque me hace entender que, a pesar de que algunos seres nos podemos quedar  hivernando… otros siguen su proceso de vida.   Y florecen… cuando les toca.

miércoles, 19 de enero de 2011

¡Un mes...ya!

Hace un mes que comencé mi andadura en el mundo bloguero, no sin ciertas dudas por ver cómo iba a resultarme la experiencia.
Ahora puedo decir que estoy encantada con esta nueva faceta.  Me gusta poder expresar y me gusta saber que hay a quien le agrada…
Y como lo que pretendo es compartir, continuo haciéndolo con la imagen de la entrada.  Está hecha por mi marido, a quien además de la montaña y el senderismo, le encanta hacer fotografías. Ésta se ha llevado el primer premio en el certamen anual que hacemos en nuestro club de senderismo.  Y yo estoy muy feliz de que haya sido así, porque lo cierto es que tiene vista “fotográfica”, mucha paciencia y además le pone mucho amor.
Así es que, aquí está para que podáis disfrutarla conmigo.
¡Felicidades cariño!

domingo, 16 de enero de 2011

Compartiendo aprendizajes



Hoy me pongo a escribir bajo los efectos de un subidón de endorfinas.  Este fin de semana, sábado y domingo,  he estado completando mi formación de Doula con un seminario específico sobre el periné de la mujer y el parto en casa, impartido por Inma Campos, una especial matrona con alma de Doula.

Ayer, pasadas unas horas del comienzo y tras parar unos minutos para tomar un refrigerio, me llevé otra de estas “sorpresas” que de vez en cuando me aporta la vida.  Conocí en persona a una de las chicas con las que intercambié información sobre ser Doula en un foro de maternidad en el que participé y que por algún motivo dejé de hacerlo. Al presentarnos, se echó a mis brazos y con lágrimas en los ojos me dijo las ganas que tenía de conocerme… ella estaba muy emocionada, pero yo estaba además de emocionada, tan sorprendida que apenas daba crédito.  Al lado suyo, había otra chica que al oírnos comentó que ella también me conocía del foro ¡y me había escrito, en su día, por privado!  Y como no hay dos sin tres, otra joven,  aún esta tarde me ha dicho que también seguía mis aportaciones en el susodicho foro… He de añadir,  que en la formación, además, estaba una compañera mía de Sina, la asociación de apoyo a la lactancia materna a la que pertenezco  y una madre que había asistido a una charla que impartí sobre Doulas en una población  cercana a  Valencia. 

Y estas situaciones son las que día tras día, me sorprenden con gran alegría. Porque ciertamente es una maravilla comprobar cómo nos  encontramos en el camino a personas con una misma inquietud, con una misma necesidad…Cómo las personas con un denominador común estamos moviendo los mismos hilos, cómo los seres con intereses más allá, al final se unen.

Y ha sido increíble sentir cómo, en un grupo ya estructurado de 25 mujeres y 5 padres especialmente involucrados, mi presencia se ha integrado como una más de ellas. Y he vuelto a palpar la energía  con toda su fuerza, y vuelvo a percibir esa conexión más allá, esa conexión que se siente al encontrarte con las personas que van en tu mismo sentido. Y de nuevo me he permitido recibir sus abrazos, los abrazos del grupo como si de un gran útero se tratara…
Porque cuando se reúnen tantas mujeres, algunas  con sus bebés  lactantes enganchados a la teta, y otras embarazadas… la energía se palpa y hablar de parto es algo especial, pero hablar del parto en casa es algo mágico. Y escuchar las experiencias de cuatro de estas  mujeres, de sus partos de loto, ha sido para mí, una sensación tan sorprendente y placentera como si lo estuviera sintiendo en mis propias carnes.

Así es que he terminado el seminario con una nueva esperanza al ver a estas chicas, a estas jóvenes madres tan concienciadas con su cuerpo, con su maternidad.  Y me reconforta verlas con tanta confianza en los procesos naturales, con tanta confianza en el proceso de creación de vida.
Sé que, aunque cada vez hay más, aún son una minoría, sé que queda mucho por hacer y que mi corazón y mi alma de Doula se entristece frente a una madre desconectada, frente a una madre que todavía le da su poder a los otros, a los de fuera, en vez de buscar dentro de ella y confiar en el proceso y en su instinto de mujer mamífera, en su capacidad para parir, alimentar y criar a sus hijos.

Acepto que así es y que todo necesita de su tiempo, porque mi naturaleza es de confiar, de querer ver el lado positivo.  Así, por lo que aprendo, por lo que comparto, por lo que puedo transmitir… y por todo lo que me queda por hacer, estaré aportando mi granito de arena hasta que las fuerzas me acompañen. 
Y seguiré dando gracias a la Vida

jueves, 13 de enero de 2011

Deshacerse de lo viejo

 De vez en cuando siento un impulso, una necesidad. Me da la “pajarera” de abrir armarios, cajones, carpetas, hasta el mismo ordenador y tirar todo lo que no me vale.  Es como si necesitara nuevos espacios, renovar mis existencias y dejar sitio para lo nuevo. Para lo que es ahora  más importante y me va llegando.

Porque conforme avanzo siento que necesito menos, siento que si voy ligera de equipaje el viaje puede resultar más tranquilo.

Así, abro el armario y saco ropa que hace tiempo no me pongo, abalorios que guardo por si cambia la moda, zapatos de tacón por si llega alguna ocasión y  bolsos de fiesta… para esas fiestas a las que luego no voy.

Y abro cajones y empiezo a sacar papeles, apuntes, cuadernillos, textos que algún día me sirvieron y que ahora, pasado el momento, no tienen sentido.
Y así, voy sacando, apartando, tirando objetos.

Ahora entro en mi ordenador y hago lo mismo. Carpetas con una música que tuvo su momento. Cartas que alguien en su día mandó y  textos que fueron enviados por algún motivo.  Presentaciones de power point, de esas que impersonalmente recibo y que también tuvieron su mensaje. Apuntes de algo que estudié y recuerdos de algo que se fue.

Y pienso que esto querrá decir algo.  Seguramente es la necesidad de renovación lo que me conduce a deshacerme de cosas, seguramente es el darme cuenta de que cada vez necesito menos cosas materiales, de que cada día que pasa los verdaderos “tesoros” los guardo en mi corazón.
Porque es ahí donde se acumulan las riquezas, es ahí donde las experiencias positivas se quedan almacenadas.  Es en mi corazón inagotable donde tienen cabida las cosas, los sentimientos, las personas que están y las que  llegan, haciendo mi vida más agradable.  Porque es ahí donde se aloja lo verdaderamente útil.

martes, 11 de enero de 2011

Crear Vida


 Crear vida es un milagro. Es amar sin condiciones, estar dispuesta a todo. Bendecir, agradecer, temer y morir. Aceptar lo desconocido. Confiar, querer, poder y seguir adelante.
Crear vida es jugar con niños, ser como ellos. Observar a los animales y copiar de su instinto. Es tejer redes, pescar sollozos, enganchar duelos, tener amig@s, plantar flores, recoger velas, salvar almas.
Crear vida es creer en la magia, en la fuerza, en el Universo.  Es saber que se puede, es querer que se pueda… Es conseguir logros, sentir lo invisible. 
Crear vida es ser madre, es entrega, es juego y pasión, ternura y emoción.  Es estar siempre, callar a menudo, llorar en silencio. Sonreír y cantar.
Crear vida es saber que nos hemos de ir. Que venimos por un tiempo y que, tal como llegamos nos vamos. 
Así creamos la Vida.

Para Ibai, con Amor.

lunes, 10 de enero de 2011

Mi logo


Quiero dar las gracias a las personas que se han encargado de plasmar mi pensamiento y han realizado un logo representativo de ser Doula.

En primer lugar a Laura, mi hija, quien captó la idea a la primera y lo hizo como pudo y supo. Y me gustó.

Ahora a Esther Crespo (Mipetisa) por haber podido, también, realizar algo que me llevaba un poco de cráneo: realzar la figura con una definición limpia en sus líneas.

Gracias a las dos, amores.  Sin vuestra colaboración amable y desinteresada no podría tener mi preciado logo.
Con Amor.

domingo, 9 de enero de 2011

Flores de invierno

Esta planta es una Suculenta, una Crassula muscosa y florece en invierno.  Sus florecillas diminutas son una preciosidad ¿no os parece?  A pesar de que  su olor es penetrante y no demasiado agradable, vale la pena tenerla en casa pues no es muy exigente a cuanto a cuidados se refiere.
Aunque no son muchas las plantas que me florecen entrando en invierno, ésta sí lo hace.  Os la comparto.

Con Amor.

viernes, 7 de enero de 2011

Compañeras de viaje y maternidad.

Compañeras de viaje tengo varias, algunas que llegan y otras que se van,  se incorporan al sendero y vamos compartiendo camino, alegrías y tristezas.  Compartimos desde nuestra existencia, desde nuestra alma.  Así, el trayecto es más fácil, más ameno, más seguro.

Este es mi especial reconocimiento a dos de ellas.  A dos que están siempre, aunque no pueda ser en presencia sí están con su esencia, con una conexión que es permanente.  Una conexión que, a veces, no necesita de muchas palabras. Basta una mirada, un gesto,  para intuir y saber, para entender y comprender. Sin reproches, sin juicios. No ha sido siempre así, pero lo importante es a lo que hemos llegado, en el lugar que estamos. El aquí y ahora.

Ellas son mis hermanas de sangre, mis hermanas de madre y de padre. Hermanas en la Vida, hermanas sistémicas. Hermanas en el Amor.

Este texto lo escribió  mi hermana Cristina, la pequeña de la tres, cuando nació Violeta, su hija.
Con su permiso, quiero compartirlo aquí, para todas y para todos. 


La crianza, proceso de crecimiento de la mujer y la familia.

A mi gran espejo: Violeta

La crianza tras el embarazo, que cada mujer experimenta de una manera diferente, nos llega el proceso de crianza que sigue siendo un proceso de evolución, experiencia de vida ligada a nuestra forma de ser y estar, con nuestras dificultades y nuestras realidades cotidianas y por supuesto con todo el amor. En este proceso nos seguimos “criando” con nuestros hijos. Es ese pequeño ser el que nos hace despertar en cada momento con todo lo que nos trae y nos da la oportunidad de experimentar nuevas situaciones y crecer madurando. Nos planteamos lo que queremos para él, su alimentación, educación, con quien queremos que esté, a que colegio irá, quienes serán sus amigos, como se relacionará, con qué dificultades se encontrará…
Existe un nutriente esencial en la vida de todo ser humano, desde nuestra gestación hasta nuestra muerte. Nutriente como bien digo esencial, pues él es la esencia de nuestras vidas Elemento nutritivo por excelencia, la savia, (sabia) de nuestra existencia. Nos aporta salud, bienestar, paz, nos sentimos completos.
El amor. - Que cuando nos vamos al intelecto, entramos en la confusión y cada uno lo interpreta de una forma diferente pero que de raíz para todos es lo mismo, está y es la fuente de la vida.
Somos el vehículo que los acompañará en su evolución, que los guiará por el camino, pero que a ellos les corresponderá caminar. Así que una mirada al paisaje en el que estamos nos ayudará a recorrerlo con más apertura y amor por la vida, hacia ellos y con ellos. En nuestro “día a día”, cada una tenemos unas circunstancias de vida, creencias, nuestras o adquiridas, pensamientos, actitudes. Las creencias juegan un papel muy importante, el miedo a si lo haré bien o no, si lo que me dicen es lo adecuado, o si hago caso a ésta u otra persona.
Las prisa, los quehaceres diarioS- La prisa es un concepto que integramos en sus cuerpos cuando todavía no están preparados para ello, como otras tantas cosas que por crecimiento evolutivo y maduración no les corresponden, pero que nosotros nos empeñamos, por llevar éste ritmo frenético, de que lo vayan aprendiendo o lo que se supone que debo de hacer porque “ya toca”. En muchas ocasiones las manifestaciones físicas de la enfermedad no son más que señales para darnos cuenta de lo que ocurre en este pequeño ser, una lucecita se enciende para decirnos: ¡ATENCIÓN!  Les aparecen alergias, diarreas, les duele la barriga, duermen mal, no comen… ¡y no sabemos por qué!
Si bien es cierto que influyen otros muchos factores en la salud de nuestros hijos pero ¿Qué tal si miramos más allá del cuerpo? ¿Qué tal si además de ver cómo están ellos vemos cómo nos sentimos nosotr@s y qué estamos haciendo al respecto?
Cuando no estamos bien… ¿cómo se sienten nuestros hijos? Nuestro estado influye directamente en cómo estamos con ellos, tienen una capacidad de percepción que en muchas ocasiones se nos escapa. Cuando yo estoy muy nerviosa, mi hij@ lo recibe directamente, si yo me mimo y a su vez le mimo, su estado es muy distinto.
Los niños hasta los 7 años tienen un crecimiento evolutivo en el que van descubriendo la vida y en ése descubrir es fundamental nuestra manera de estar, no sólo se nutren de la comida o de la teta cuando son lactantes, se nutren de la vida y nosotros, como padres, somos su fuente de vida. Y si bien es cierto que no vienen con libro de instrucciones como en alguna ocasión he oído, la instrucción es la que nos marca nuestro corazón, sin ese “por que toca” o “porque todos lo hacen “. Solo en nuestra experiencia personal vamos viendo lo que es más adecuado y he ahí dónde abrir los ojos con lo que acontece en nuestras vidas.
Es por ello que considero muy importante el retomar nuestro cuidado hacia cada una de nosotr@s .Tal vez mi mayor sorpresa es ver que cuando yo me relajo, me permito, me concedo tiempo, me cuido, me mimo, me doy amor, mi hij@ lo integra y a su vez se siente mejor, come más tranquilo, respira mejor, no se constipa tanto, le duele menos la barriga, concilia mejor el sueño… todo eso que pensamos como ajeno a nosotros y que si embargo somos nosotros mismos.
Con amor. Cristina”

http://www.monsavalencia.org/La-crianza-proceso-de-crecimiento.html


miércoles, 5 de enero de 2011

Feliz no-cumpleaños. Con Amor.


Mañana, día de Reyes, hubiera cumplido 74 años.  Pero hace cuatro meses que se fue.
Hay personas que dejan huellas profundas en la vida de otras, por varios motivos. Ella ha sido una mujer que ha dejado en todos los que la hemos conocido una huella de Amor.
Y porque nunca la podré olvidar, esta es mi felicitación de cumpleaños.  O como dice el conejo de Alicia, feliz no-cumpleaños. Aunque mientras permanezca en mi recuerdo, estará viva en mi corazón.

“Todos la llamaban Alegría a pesar de estar bautizada con el nombre de Carmen y para la familia era la tía Alegre. Tras un largo y doloroso proceso de enfermedad se ha ido con 73 años. La herida que ahora se ha quedado abierta en el corazón de las personas que la conocíamos, que la amábamos, se cerrará poco a poco, lentamente en el tiempo, cuando pensemos en ella al recordarla con todo lo que nos ha dejado, con sus palabras de cariño, con su generosidad extrema, con su apoyo incondicional, con su Amor, con su Alegría…
Aunque hemos seguido día a día su proceso y éramos conocedoras de que se acercaba el fin, no pensamos que estuviera ahora tan cerca. Pero sus hijos, viendo que el final estaba cercano se pusieron en comunicación urgente con su familia: la hermana de su madre y sus primas. Mi madre y mis hermanas.
Decidimos viajar a Barcelona el viernes en el tren de las 15:00 h para estar allí a las 18:00 e ir directamente al hospital con el fin de darle nuestro adiós, nuestra bendición para la partida. Nos recogería otra de mis hermanas, quien vive allí y ha compartido con ella, desde el principio, este proceso de desapego a la vida…
Durante toda la mañana me sentí muy inquieta, una gran desazón intentaba apoderarse de mí pues sabía que la despedida no iba a ser fácil, aunque cada una de nosotras ya la había hecho a su manera, aunque mi amada tía y yo ya la habíamos realizado en el mes de junio en silencio y con dolorosa complicidad. Aún así, me sentía nerviosa y dando vueltas por mi casa me detuve ante una fotografía que tengo en el salón, de ella junto a mis primos. Me detuve, la miré y le dije “Adiós tía, por si no llego a verte”. Las lágrimas rodaron por mis mejillas y me serené.
A los 20 minutos más o menos de este hecho, una llamada telefónica de mi hermana, la que vive en Barcelona, me comunica que la tía ya se ha ido…y se me ponen los pelos de punta, la piel erizada. La había sentido tan cerca apenas unos minutos antes… Ahora mi pena se centra en cómo se lo hago saber a mi madre con 83 años, de salud delicada y con una adoración infinita por su hermana menor. Se me parte el corazón de sólo pensarlo.
Pero tengo el apoyo de mi hermana pequeña, lo tenemos ambas mutuamente, y la telefoneo para decírselo. Se queda callada, entreveo un sollozo a través del auricular y con la voz entrecortada me comenta que hacía media hora más o menos, al recoger a su hija del colegio le habían entrado unas ganas inmensas de llorar y se ha dejado llevar. La niña al ver así a su mamá, sin motivo aparente para el llanto, le ha preguntado porque lloraba y ella le respondió que tenía mucha pena y necesitaba hacerlo justo en ese momento.
Nos encontramos las tres en la estación, pero antes de subir al tren creímos oportuno decirle la verdad a nuestra madre para que la impresión no fuera tan fuerte al llegar al destino. Mi madre comenzó a llorar serenamente, expresando su dolor con calma, y con una entereza impresionante nos dice que ya se lo imaginaba porque, hacía una hora más o menos que la vela que ella le tenía encendida a su hermana se había apagado y tantas veces como intentaba encenderla de nuevo se volvía a apagar, lo que le transmitió que su hermana ya se había ido.
Mi madre ES una mujer sabia. Y nuestra querida Alegre, sabedora de que no íbamos a llegar a tiempo, quiso despedirse de cada una de nosotras.
El fin de semana ha sido intenso, hemos palpado el dolor pero hemos convivido con el Amor, con el gran amor que esta mujer tenía hacia sus hijos, hacia sus nietos, hacia su hermana, hacia sus sobrinas, hacia todos y cada unos de los miembros de su familia. Porque aún a pesar de su ausencia, ese sentimiento estaba presente en todos nosotros.
Todas las personas que vinieron a darle la despedida coincidieron en resaltar lo mismo, la gran Alegría que manifestaba y que transmitía allí donde estuviera. Y algunas así lo reflejaron en el libro de condolencias.
Alegre sido una madre atenta y solícita, una hermana protectora, una tía generosa y cómplice, una amiga para tod@s. Ha sido todo lo bueno que se puede juntar en una persona, ha vivido su enfermedad con serenidad, sin lamentos, con sus miedos y su pena que ha sabido compartir en algunos momentos, pero que en otros se ha callado para proteger a los más vulnerables en estos momentos: sus hij@s.
Cuando hablo con alguien de la generosidad como una virtud de las más necesarias para llevar una vida en armonía, siempre he mencionado a mi tía Alegre como una de las personas más generosas que he conocido en mi vida, y solo he conocido a dos.
Vuelvo dar gracias a la Vida por haber tenido en la mía a una persona como ella, por haber estado cuando la he necesitado, por haber sabido callar, por haber hablado en su momento, por todo lo que me ha enseñado y por lo que también me ha ocultado.
Y creo, ahora más si cabe, en la conexión entre personas con un mismo sentimiento que hace de hilo conductor. Creo en una sintonía especial que se pone en marcha cuando el corazón, aún con dolor, está henchido de paz y es capaz de canalizar la emoción hacia algo más superior, hacia algo que perdura por mucho que los años pase: el Amor.
Gracias tía por haber estado, por haber sido. Permanecerás en mi corazón y en el del resto de tus seres queridos hasta que llegue el momento del encuentro.
Con Amor
Concha (tu “sobri” de Valencia)”
 
http://doulasalicante.blogspot.com/2010/09/despedidas.html

lunes, 3 de enero de 2011

Sin falsa modestia


Tengo la sensación de que, gran parte de las mujeres de mi generación, las que tuvimos que esperar a tener 21 años para ser “mayores de edad”, las que estando a punto de casarnos todavía teníamos que llegar a casa a las 9 de la noche, las que hemos estado protegidas bajo el manto patriarcal, terminaremos nuestros días deseando algún tipo de reconocimiento.
Porque tras abandonar el protectorado familiar y con sus ideas tan ancladas en el pensamiento, una se dedica a repetir patrones durante el resto de su vida.  Y hace las cosas porque son su obligación. Atiende a su casa, a su marido, a sus hijos… porque toca, y además asumiendo que no ha de recibir nada a cambio. Nunca.
Pero de ahí hemos salido algunas “respondonas”. Algunas que no nos hemos conformado con eso y nos hemos dado cuenta de que hay mucho mundo además de nuestro quehacer cotidiano.  Hemos podido ver  que a pesar de los años y el poco tiempo que nos queda, o empezamos a reconocemos a nosotras mismas… o nadie lo hará por considerar que no merece la pena.
Así, y ahora hablando por mí, llega un día en que me despierto. Veo una nueva luz  que me deslumbra con todo lo que me queda por saber, por hacer, por aprender y por qué no,  por aportar.  Y la sigo.
Comienzo un nuevo camino de apertura, de conocimiento… de relaciones.  Y me siento bien, me encuentro feliz.  Aprendo, comparto, enseño, recibo… y doy.  Y cambia mi vida porque cambio yo ¿o será al contrario? Y a través de un camino de  sudor y lágrimas (recuerdo a “Blood, sweat and tears”, uno de mis grupos musicales de cuando era más joven)  llego al lugar, a la situación en que estoy ahora.

Y lo bien cierto es que todo se abre a mí alrededor.  Sale a flote mi creatividad desconocida ¿o escondida? Aparece mi osadía y falta de temor ¿oprimida? Asoma mi autoestima aparentemente fortalecida… y con ella la duda, el miedo de nuevo.
Porque como no estoy acostumbrada a sentirme fuerte, a sentirme poderosa, la conciencia habituada a una falsa modestia, acostumbrada a esas ausencias, me dice en el fondo…egoísta. Porque he de estar callada, porque no me han enseñado a decir lo que siento. Y la gente se confunde… me confunde.

Y tengo que parar… ¿hago todo esto porque lo siento, porque me sale del alma?  O ¿hago esto simplemente por ensalzar mi ego?

Y tras un tiempo de autoanálisis llego a una determinación, la que mi instinto me estaba marcando y la que mi corazón me estaba diciendo.
Así, tras recorrer el camino del  autoconocimiento, como dice       Jorge Bucay,  llego a la conclusión de que no, no es mi ego el que me está controlando, sino mi  autoestima que  está saliendo  fortalecida, mi merecido auto-reconocimiento. 
  
Y de este modo, sucede algo que hace tiempo me daba vergüenza, algo que durante tanto tiempo no se sido capaz de hacer. Ahora acepto ese reconocimiento también por parte de los demás…  Ahora me miro al espejo, sin falsa modestia,  y me digo “Nena, tú vales mucho”.

sábado, 1 de enero de 2011

Que se cumplan nuestros deseos…

Que se cumplan nuestros deseos… si se tienen que cumplir.  Porque, a veces, pedimos imposibles y claro, no se hacen realidad. Y nadie, más que nosotros mismos,  poseemos la varita mágica que pueda hacer realidad nuestros sueños.
En ocasiones queremos que nos toque la lotería, queremos tener una casa nueva, queremos un buen trabajo… cosas materiales siempre, y no nos damos cuenta de que, posiblemente no sea eso lo que necesitamos.
Creo que sería mejor hacer un examen de conciencia y darnos cuenta de lo que poseemos. Y mirar hacia otros lados.  Entonces seguro que al ser conscientes, agradeceremos y disfrutaremos.
Mis peticiones para este año han ido para las personas que tengo cerca y amo. Y para las que, aún amándolas también,  no conozco ¡el resto del mundo! Para que se produzca una mejora en sus vidas a nivel íntimo, a nivel de bienestar personal. 
Para que encuentren su sitio, para que sigan creciendo y no se estanquen.  
Para que reciban todo el Amor que  les  pueda llegar, sepan reconocerlo  y  permanezcan en él.
Porque creo que, todo lo demás, se dará por añadidura… si se tiene que dar. ¡Feliz Año y que se cumplan... si se tienen que cumplir!