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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Lactancia materna o cómo decir las cosas

 

Cuando hablamos de lactancia con una embarazada o una madre reciente, tenemos tendencia a  hablar de los “beneficios de la lactancia materna”.
Vivimos en una cultura “del biberón”: vemos imágenes representativas de la infancia con biberones, muñecos con biberones, literatura infantil donde vemos crías de animales alimentadas con biberón, carteles anunciando políticas de igualdad y conciliación con imágenes de biberones… Incluso hemos oído decir muchas veces que a partir de determinada edad -que es variable según el interlocutor y la situación- el pecho “ya no alimenta” o “se convierte en vicio”. Partiendo del estándar de la lactancia artificial, nombramos entonces los “beneficios de la lactancia” frente a una normalidad del biberón.
Sin embargo, si nos paramos a pensar… ¿qué es lo normal en los mamíferos? Amamantar, ¿verdad? De ahí el  origen de mamífero. La leche de cada especie es específica para sus crías ya que es el alimento óptimo, con los leucocitos, las inmunoglobulinas y otros elementos protectores únicos y adaptados para ellas, y que además permite a la madre cuidar personalmente de su cría hasta que ella esté preparada para independizarse y ser autónoma.

Palabras desafortunadas


Al hilo de las desagradables viñetas publicadas por la SEGO, hay algunos comentarios que por venir de quien vienen, todavía son más increíbles.

Ahora, el Dr. Carlos González, para muchas madres, “gurú” de la lactancia y de la crianza, ha opinado lo siguiente:
"He visto algunas, y no me parece para tanto. Son chistes, todos los chistes se ríen de algo. Hay chistes de Lepe, de políticos, de rubias, de curas... Varias de las viñetas que he visto se ríen más del médico que del paciente.
Soy firme partidario de la libertad de expresión. No me gustaría vivir en una sociedad en que tienes que vigilar qué chistes cuentas por si te denuncian"

¡Qué lástima, Sr. González! Gracias a  la naturaleza y a mis cuidados, a pesar de mi edad poseo un buen estado físico. Pero si fuera obesa, tuviera prolapso vaginal e incontinencia urinaria, le aseguro que sus palabras, al igual que las viñetas, no me harían ninguna gracia. Sin expresión gráfica, demuestran la misma falta de respeto.

Y es que si para que exista libertad de expresión algunos sectores de población han de ser humillados, apaga y vámonos.

Lo lamento, pero ha bajado usted algunos peldaños en cuanto a imagen personal, para mí, claro. Y es que ya lo dice el refrán “zapatero a tus zapatos”

lunes, 26 de septiembre de 2011

El parto humano


Así se desarrolla un parto si no existe ningún tipo de intervención externa. Si se deja al cuerpo actuar, esto es lo que sucede:


EL PARTO FISIOLÓGICO

El parto es un proceso fisiológico, entendiendo por fisiología la ciencia que estudia las funciones normales del cuerpo. Es muy importante no alejarse mucho de esta referencia de normalidad, ya que cuanto mayor sea este alejamiento, mayor será la posibilidad de que aparezcan efectos de riesgo.

Desde el principio de los tiempos, la fisiología ha contribuido a llevar a cada especie a donde se encuentra actualmente. El ser humano, como único mamífero bípedo, ha desarrollado un complejo mecanismo para dar a luz, donde nada ha sido dejado al azar. Desde el momento de la concepción, se desencadena una serie de mecanismos encaminados a que la nueva vida iniciada se desarrolle con normalidad y llegue al nacimiento en condiciones óptimas, preparando ambos cuerpos para el momento del parto.

lunes, 19 de septiembre de 2011

"perlas" de la SEGO


¡Vaya! No voy a culpar a la situación de la Luna… porque estoy de nuevo que "trino".  Y no es para menos después de ver el trato que la SEGO (Sociedad Española de Obstetricia y Ginecología) otorga a las mujeres. No estoy de humor para hacer más comentarios al respecto.  Creo que están llegando momentos de cambios y peligra la “gallina de los huevos de oro”  para más de uno, e incluso para más de una (ya es triste que las propias doctoras de la SEGO hayan permitido, a sus compañeros, esta vejación ). Emulando a Forges… ¡País!
Aquí dejo el enlace. Ver para creer.  

Convivencia in-Cívica



Este fin de semana “tocaba” nietos. El domingo nos hemos levantado ¡nos han levantado! pronto y  hemos decidido dar una vuelta por el Parque de Cabecera ya que nos pilla relativamente cerca de casa. Teníamos la idea de acudir paseando, así que hemos puesto unos bocadillos, hemos colocado las botellitas con agua fresca en una mini-nevera, hemos cogido el carro de la pequeña por si no quería andar tanto tiempo (¡15 kg son demasiados para portear mucho rato!) y nos hemos encaminado a nuestro destino.

Si habéis visto en el enlace, el Parc de Capçalera está en el inicio del río Turia en la ciudad de Valencia, mi ciudad. Es precioso,  grande y agradable,  con algunos árboles hermosos a pesar de ser de reciente construcción. Es un lugar muy apreciado por los valencianos. En él también está ubicado el Bio Parc.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Doulas y formaciones



Comentaba con una compañera Doula que este año había mucha oferta de formaciones para Doulas, y que eso estaba bien porque así se podría elegir lo que más acorde estuviera con el sentir de cada mujer que quisiera iniciarse en esta profesión.

Comentábamos que sería muy interesante, llegados a este punto, que se homologaran las formaciones, que hubiera una igualdad de criterios a la hora de hacer los programas.  Personalmente,  entiendo que si las organizadoras creen que hay que hacer incidencia en un tema más que en otro, en ello basarán su programación. Y por eso la disparidad en las temáticas.

Si bien es cierto que la fisiología de la mujer, el embarazo y el parto, el bebé recién nacido son temas comunes, luego hay quien hace más incidencia en la alimentación, en el tema emocional, en la crianza o en la recuperación del suelo pélvico, por ejemplo.  Está bien, de nuevo creo que cada cual incide en lo que más le resuena. Y creo que unas cosas no excluyen a otras,  pero estoy convencida de que algunas son absolutamente necesarias.

Todas sabemos que ser Doula es acompañar y contener desde el respeto, desde la escucha y  el dejar hacer , desde la empatía. Pero creo que una mujer en su devenir como Doula ha de estar bien nutrida emocionalmente y no ha de tener sombras, o al menos, ha de saber cómo impedir que afloren en un momento determinado. 

Supongamos que estamos  acompañando a una madre que pierde a su bebé al momento de nacer… y eso mismo nos sucedió a nosotras. Supongamos que acompañamos en la pérdida a una mujer que ha tenido un aborto… y eso mismo nos sucedió a nosotras. Supongamos que acompañamos a una madre que tiene mala relación con la suya y al nacer su hijo se activan una serie de emociones que la bloquean… y eso mismo nos sucedió a nosotras. ¿Cómo podremos hacer frente a esas situaciones u otras similares sin haberlas sanado?  Yo no lo sé.

Cierto es que siendo Doula no vamos a hacer de terapeutas, cierto es que no son esas nuestras atribuciones, pero sí que es importante el habernos formado para tener recursos ante situaciones que se nos escapan e incluso saber derivarlas hacia un profesional cualificado, si llega el caso. Y cierto es que necesitamos una continúa nutrición emocional para poder mantenernos en nuestro lugar frente a una cascada de emociones ajenas… y propias.

Cuando me plantee hacer la formación, estuve mirando los programas que había y finalmente opté por el que más me llegó al corazón. Y acerté, de nuevo mi intuición no me engañó. Así es que me parece importante que antes de emprender una formación –sea del tipo que sea- se vean todas las ofertas,  se estudien los temas, se valoren todas las circunstancias… y luego se elija. Y me parece genial que hayan tantas opciones para poder acercarnos a la que más se ajuste a nuestro ser. Creo que en la diversidad está la riqueza y que, finalmente,  el Universo nos provee de aquello que necesitamos.

Namasté.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Suculentas diminutas



Vamos a alegrarnos la vista con unas fotografías (hechas con macro) de flores pequeñas que no por ello dejan de ser una maravilla. 
Son de algunas de mis plantas suculentas: echeveria, aeonium, graptopetalum, crassula, sedum, anacampseros, euphorbia, graptoveria, hatiora...
Ya sabéis, las cosas bonitas me gusta compartirlas. ¡Qué disfrutéis!














domingo, 11 de septiembre de 2011

Muere lentamente...



Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos.

Muere lentamente quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las “íes” a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.

Muere lentamente quién deja escapar un posible amor, con tal de no hacer el esfuerzo de hacer que éste crezca.

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de empezarlo, quien no pregunta acerca de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar. Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.


Aunque este poema está atribuido a Pablo Neruda, he encontrado un enlace donde se niega su autoria.  En cualquier caso, me gusta.

Dedicado a Laura, por su 50 cumpleaños. Con Amor.

          

sábado, 10 de septiembre de 2011

Un año que te marchastes


Hoy hace un año de tu marcha. Todavía tengo tu número de móvil en el mío y ahora lo voy a eliminar. Todavía tengo el impulso, al llegar la noche, de llamarte para ver cómo has pasado el día…

Pero no, sé que estás más allá de mi visión física. Sé que estás tranquila  en otro plano, serena y en paz. Justo lo que necesitabas. Justo el reconocimiento a una vida de entrega y de generosidad hacia los tuyos.

Te quiero, Alegre.  Allá donde estés… lo sabes.


http://amamaconxa.blogspot.com/2011/01/feliz-no-cumpleanos-con-amor.html

lunes, 5 de septiembre de 2011

Seres fusionados


Hace algunos años que leí “La enfermedad como camino” de R. Dalhke y T. Dethefsen  y a pesar de estar bastante de acuerdo con sus teorías, no comprendía cómo funcionaba en el caso de los niños por no tener consciencia, por ser todavía seres puros.

La primera  vez que escuche que “el bebé era un ser fusionado” apenas lo entendí. Gracias a que ocurrió durante mi formación como Doula pude integrar lo que significaba. Sucedió a través del seminario que impartió Mónica Delgado sobra la Vida Intrauterina y en el de Prevención Infantil donde Estíbaliz Vegas nos habló sobre los primeros años de vida.  
Un ser fusionado con su madre en el mundo emocional, ya que ha estado diez lunas en su vientre y permanece unida a ella íntimamente otros tantos meses de forma extrauterina tras el nacimiento, pues al no haber desarrollado el intelecto, conserva sus capacidades intuitivas y  telepáticas  hasta alrededor de los dos años, permaneciendo así conectado al alma de su madre, según comenta también Laura Gutman en su libro “La Maternidad y el encuentro con la propia sombra”.

Desde un punto de vista racional, ésto sería difícil de entender y mucho más de aceptar, sobre todo porque implicaría una carga de responsabilidad, incluso puede que de culpabilidad, y la madre que ama a su hijo –desde su hacer, sea cual sea- no podría soportarlo.

Vemos a menudo niños muy pequeños en situaciones de ausencia de salud que se repiten con demasiada frecuencia. Y no me refiero precisamente a patologías extrañas, sino estados de falta de energía que se manifiestan, con frecuencia,  mediante catarros, diarreas, vómitos, mocos…
Desde mi situación y como mera observadora, son muchos los momentos en que el corazón se me encoge por sentir,  claramente y desde otra perspectiva,  qué está pasando en esas criaturas.

Son muchas las mamás que comentan que su bebé está nervioso y no duerme o se despierta inquieto tropocientas  veces a lo largo de la noche.  Bebés que rechazan la teta, la comida, a menudo o en momentos puntuales.  Bebés y niños muy pequeños que acuden a urgencias médicas por brotes alérgicos, con fiebre alta sin causa aparente, porque no pueden respirar y se ahogan, con reflujos, con bronquiolitis…

No es fácil hacerle sentir a una madre que ese bebé que es su hijo, refleja -en la mayoría de las ocasiones- el estado emocional que ella mantiene en su inconsciente. Para la madre que actúa desde lo que sabe, desde lo que toca, desde lo que le dicen que ha de hacer, o simplemente desde lo que puede ver, aceptar que su hijo es un ser fusionado y refleja el estado del alma de su madre, no es fácil, francamente.
El ritmo de vida en que estamos sometidos, la situación económica-laboral de muchas familias, la desconexión con los ciclos de la Naturaleza, la falta de consciencia en la vida que vivimos, está llevando a nuestros bebés, a nuestros niños pequeños a unas situaciones de ausencia de salud (enfermedad) que en algunos casos dejarán secuelas.

Pienso en qué podemos hacer… y creo que hay unas cuestiones que la madre debería preguntarse ante situaciones como estas ¿Y yo cómo estoy? ¿Cómo me siento? ¿Qué es lo que necesito?  ¿Estoy viviendo acorde a las necesidades de mi alma o sobrevivo y me dejo llevar por las circunstancias? ¿Soy feliz y lo transmito a mi bebé?  ¿O pretendo ocultar una tristeza (rabia, dolor, soledad...) que mi hijo percibe?

Los hijos, especialmente cuando son pequeños y son seres puros,  son grandes maestros y estar atentos a sus mensajes es estar atentos a la Vida. No nos perdamos en racionalizaciones, no invirtamos nuestra energía en querer averiguar desde un punto de vista solamente médico, solamente terrenal,  qué le está pasando cuando llora desconsoladamente, cuando no come, cuando no duerme, cuando vomita... Volvamos también  la mirada hacia adentro, hacia nuestro ser y paremos la mente, observemos y sintamos con el corazón  hasta qué punto lo que nuestros hijos manifiestan es el reflejo de cómo nosotras estamos.

Tomemos decisiones para sanar esa situación y dejemos que fluya la Energía, el Amor,  la Vida, la Salud…