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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Intercambio de Vida





Dedicado a Paula, a Lourdes, a María, a Laura.

Como me comentó en una ocasión Angels, mi amiga terapeuta, la Vida no pasa como una línea recta, sino como una línea ondulada… más bien quebrada, con continuas subidas y bajadas.

Durante el transcurrir de mis días intento observar las cosas que me suceden para así poder integrarlas y trascenderlas. Ahora, llevaba unos días física y emocionalmente cansada, bajo mínimos tratándose de energía. Y sé que cuando esto me sucede algún hecho se presenta en breve para sacarme de ese estado, para rellenar mis depósitos. Así es que no tenía más que esperar a que mi proveedor habitual, el Universo, moviera ficha.

Y ayer fue el día en que, unos acontecimientos me devolvieron la energía… a pesar de que parte del cansancio físico aún permanece en espera del momento oportuno para disfrutar del merecido descanso.

Había quedado con Paula para comer. La conocía a través de Sina. Estaba realizando su practicum de psicología y estuvo viniendo conmigo al voluntariado en el Hospital.  Hicimos buenas migas pero el curso acabó, ella presentó su trabajo (obteniendo una merecida nota máxima), llegó el verano y nos alejamos.  La semana pasada, me dijo que le apetecía que nos viéramos, que tenía ganas de charlar.  Y como el sentimiento era mutuo, nos encontramos.  Con apenas tres horas nos pusimos al día, fue como si nos hubiéramos despedido el día anterior… a pesar de los importantes acontecimientos que habían sucedido en su vida.
Hablar con ella, con esos jóvenes 24 años y la sabiduría que encierran, me aportó confianza en el futuro, sabiendo que mujeres como ella serán las sabias del mañana. Tranquila, equilibrada, amorosa y siempre sonriendo, Paula es una muestra de las futuras madres que cambiarán el mundo.

Me estaba esperando otra chica y acudí a la cita tras despedirnos . A Lourdes la conozco desde pequeña y ahora está embarazada de su segundo bebé: Cristina.  El primero, un niño, nació hace cuatro años mediante una cesárea programada y ella todavía no ha curado sus heridas.
Como no hemos perdido el contacto, Lourdes sabía que soy Doula pero hasta ahora no había prestado una especial atención. En estos momentos, cuando se plantea que NO quiere una nueva cesárea, que quiere un parto vaginal lo más respetado posible, que quiere vivir y sentir su parto… en estos momento me llama porque quiere que la acompañe durante este proceso, quiere que sea SU Doula.
Hablar, exponer, sacar… miedos, dudas, desconfianzas… este ha sido el primer paso. Nos quedan poco más de tres meses para este caminar…

Tras un día intenso y antes de volverme al pueblo, conecto el ordenador y en el correo encuentro mis dos últimas alegrías del día ¡vaya “casualidad”!

En un mensaje breve pero muy intenso, María, la joven muchacha con la que compartí unos días durante mi estancia en Galicia, me dice lo contenta que está por habernos encontrado, cómo se sintió de bien durante nuestras conversaciones, y lo agradecida que se siente porque la Vida (y su madre, allá donde esté) la protege y la provee de lo que va necesitando. 
María es otra pequeña gran mujer, por la edad, no por la sabiduría que encierra ni por su estatura. Es otra mujer con una inteligencia emocional digna de mención. Con lágrimas en los ojos -resulta imposible no emocionarme ante estas situaciones- releí el mensaje. Aún tengo pendiente responderle…

Y como no hay dos sin tres, ni tres sin cuatro, otro mensaje trajo una nueva sonrisa a mi cara y otra chispa de alegría a mi corazón.

En esta ocasión venía de una mujer de la que hace ¿más de dos años? no sabía nada. A Laura la conocí –virtualmente- a través de uno de los foros en los que estuve participando. Era madre de un niño pequeño y desde el principio hubo entre nosotras eso que ahora se dice tanto: feeling. Además de por el foro, nos escribíamos por correo electrónico. Decía que me parecía mucho a su madre…
Sucedió un acontecimiento muy desagradable, un mal entendido que no se pudo solucionar. Y nos distanciamos drásticamente. Lo lamenté muchísimo, ella nunca supo cuánto…
Ayer me escribió para decirme que había tenido una niña y que se había acordado de mí.  Que sabía a través de este blog… pero que nunca decía nada.
Mi tendencia es creer en la gente y por eso sus palabras escritas las percibí  sinceras. Y me gustaron. Y me emocionaron. Porque, al fin y al cabo ¿qué sentido tiene mantener una enemistad o un “mal rollo” por nada? ¿No somos más felices cuando los demás también lo son?

Llegada la noche, hice un balance de todo lo sucedido. Me sentía pletórica, llena, recargada… ¡tan sencillo y tan fácil!

Y es que no me equivoco cuando digo que el Universo, o la Vida, o Dios… cada cual como quiera llamarle, provee a todas sus criaturas de aquello que necesitan, de aquello que convencidamente merecen.

Por circunstancias, en mis momentos,  ahora,  me relaciono con mujeres jóvenes, podrían ser hijas mías.  A veces me pregunto el por qué. Seguramente mi experiencia, mi escucha, mi serenidad les aporta lo que necesitan para ir cubriendo huecos, para ir completando su existencia.

Pero de lo que quizás no sean sabedoras es de todo lo que ellas me aportan a mí: vitalidad, confianza, juventud, alegría, esperanza… cariño.

Así es que todas salimos ganadoras en estas experiencias, en estos encuentros, en estos intercambios. Porque al fin y al cabo de eso se trata, de mover una carga de energía que nos haga, simplemente, felices.





martes, 21 de agosto de 2012

El bosque encantado (o donde viven lo trasgos).



Espectacular fue el paseo que dimos estos días, en Galicia,  por un bosque de castaños.  Árboles centenarios, con infinitas formas, majestuosos algunos… inquietantes otros. En medio un cartel que rezaba:

“Este es un lugar donde habitan los trasgos ¡cuidado!"






Casi no hacen falta palabras. Solamente fijarse bien…



Fijarse bien… y buscarlos ¿has encontrado alguno?...


… Dejar volar la imaginación y dar permiso a la fantasía, volviéndose niñ@s. 
Solamente es un juego ¿o no? 
Sólo tú lo sabes...


domingo, 12 de agosto de 2012

Crónica de una escapada




Marido y yo tenemos una costumbre. Llevamos años viajando por España para visitar todas las capitales de provincia. Sólo nos quedan por conocer dos del sur, en Andalucía. Una en el norte, Vitoria. La capital del La Rioja, Logroño. En Castilla, Zamora y Valladolid. Y Ourense, en Galicia.  Por eso, este año, y coincidiendo con el viaje organizado por nuestro Club de Senderismo, queremos conocer Ourense, Zamora y Valladolid.  Y a ello vamos.

 Con diez días por delante, comenzamos viaje y partimos hacia Zamora, llegando por la tarde y donde tenemos previsto pasar una noche, saliendo al mediodía siguiente y  completando así una jornada.