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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

domingo, 19 de abril de 2015

Cambios




Pues sí. Las cosas están cambiando a raíz del informe doulas. Las mujeres están hablando, se están manifestando en la consecución de sus derechos, como parir en casa, parir en un hospital con “Casa de partos”, parir con una Doula aunque para ello tenga que aumentar el número de miembros de su familia y de sus amigas… porque no se le puede negar la elección de una persona como acompañante, quien la mujer elija. Así está reflejado en todos los documentos oficiales de atención al parto.
Y por suerte también, son más las matronas –de atención primaria y hospitalaria, de parto en casa- que se acercan sin temor a conocernos y a cambiar impresiones, lo cual me encanta y me emociona. Porque como he comentado siempre, a todas nos interesa lo mismo: el cambio en el paradigma del nacimiento hacia una normalización y una menor intervención tecnológica.

Después de épocas de crisis, la población sufre un diezmo pero quien permanece, resurge refortalecido al haber aprendido prácticas de supervivencia. Así creo yo que hemos quedado algunas tras el vendaval. Con más ganas de trabajar, con más ganas de aprender, habiendo ampliado el círculo de personas en la misma línea y con las mismas inquietudes o más, si cabe. Y eso, francamente, anima.

Así es que sigamos en lo nuestro, con honradez y con profesionalidad. Sigamos creyendo en lo que hacemos sin temor porque estaría bueno que, tal y como está la situación en este país, con la de personajes corruptos que están al frente de entidades públicas y privadas defraudando y malversando el dinero de los demás, dejando a cantidad de familias en la calle, propiciando la indigencia y colapsando los servicios sociales, obligando a nuestros hijos a marcharse al extranjero o a sobrevivir con una salario de vergüenza, con esta sociedad corrompida por la ambición del poder… estaría bueno, digo,  que perdieran su tiempo persiguiendo a un pequeño colectivo como es el de las doulas. Nosotras, que lo único que queremos hacer es cambiar el mundo desde el nacimiento, a ver si generaciones futuras comprenden la vida de otra manera y se plantean que es mejor vivir en base a la cordura, la amabilidad, la honradez, el respeto y el amor hacia todos los seres.


Permitamos que las mujeres traigan al mundo a sus criaturas de la mejor forma, que sean informadas de manera veraz  y que sea como ellas deseen, atendidas por profesionales amorosas, empáticas y honestas, acompañadas por quien ellas deseen incluidas las doulas, amamantando a sus hijos hasta que lo consideren y criándolos de forma amable y consciente. Quizás, así,  sea más agradable y más sencillo vivir cuando mis nietas y nietos tengan mi edad. 
Sólo eso pido a la Vida en este momento…


jueves, 9 de abril de 2015

Huracán interno



Algunas veces creo llegar a un punto en que ya me da igual todo… entro en una burbuja de sentimientos encontrados en los que se me apodera la tristeza al ver la realidad que me rodea. Y siento que me quedo paralizada, esperando a ver qué sucede…

Por mi cabeza pasan imágenes, ausencias, algo que podría hacer y no hago, masacres, secuencias de experiencias, guerras inútiles, cosas que podía haber hecho y no hice, pérdidas, política corrupta que lleva a los países a la miseria, palabras que debía haber dicho y no dije, luchas de poder, recuerdos, injusticias, situaciones que me gustaría solucionar, momentos que no sé gestionar...

Poco a poco una especie de melancolía me invade y me deja bajo mínimos, al ralentí, cual si de coche viejo se tratara. A veces, aparecen algunos dolores físicos ya olvidados para recordarme que no baje la guardia…

Y tengo ganas de llorar. Muchas. A veces me dejo llevar y derramo algunas lágrimas a escondidas. Otras, respiro y desde el abandono dejo que las ganas pasen sin prestarle más atención.

Sin embargo sé que es un proceso a vivir, a integrar... No es la primera vez y no será la última porque forma parte de mí. Es como si me sumergiera en un pozo profundo donde necesitara entrar de vez en cuando para SENTIR esas otras realidades, aquellas que precisamente por no depender de mí no debería ni prestarles atención.

Y recuerdo de nuevo a mi padre cuando me comentaba su pre-ocupación por sus seres queridos, por su mujer, por sus hijas, por sus nietos… por las cosas que pasaban en el mundo.  Y recuerdo cuando yo le decía que eso no le correspondía a él,  que él debía de encargarse de gestionar su vida de la mejor manera. Y recuerdo que me decía que no sabía hacerlo de otra forma, porque su familia era SU vida…

Si, reconozco estos momentos y cada vez los acojo con más aceptación y con más serenidad a pesar del desgaste de energía que me supone cuando estoy en pleno trance. Es como si dentro de mi sucediera una transformación porque una vez pasado el huracán, me siento fuerte, poderosa y capaz. Para volver a mi vida cotidiana, para seguir en la brecha. Con lo que tengo y con  lo que la Vida me trae. Para seguir llorando cuando tenga ganas y para seguir dando gracias. Por todo.