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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

domingo, 12 de junio de 2016

¡¡Soy RICA!!



Hoy me siento así. Rica. Tal vez suene prepotente a primera vista, por eso te invito a que sigas leyendo…

Cada vez soy más consciente de cómo va pasando el tiempo real. La vida en mis ya entrados años de existencia me ha llevado por varios senderos, no siempre fáciles de transitar. Durante este camino mío, ha habido momentos de grandes pérdidas, tanto materiales como físicas y emocionales…

Sin embargo, a día de hoy, aquí y ahora, sé que soy rica… por encontrarme con seres amorosos que en cada momento me aportan trocitos de su existencia como humildes enseñanzas. Por eso soy rica en experiencias, en vivencias, en emociones… y en personas bellas y honestas, especiales...

Hoy he cerrado otro ciclo. Parece ayer que de nuevo comenzaba con los nervios a flor de piel al querer dar lo mejor de mí, por querer transmitir con la palabra y especialmente con los hechos y el ejemplo, aquello que en este tramo del viaje mueve mi vida.

Han pasado ocho meses desde este proyecto que hoy ha terminado y volviendo la vista atrás no tengo más que agradecimiento. Por TODO.

Profesionales empáticos que han puesto a mi disposición su saber y su experiencia

Mujeres hermosas que han abierto sus corazones en los fines de semana donde hemos reído y llorado. Vivencias íntimas y miedos compartidos. Mujeres con su joven bagaje y sus ganas de aprender, de crecer... 
Contagiosas alegrías, contagiosos llantos. 
Y sobre todo cariño, sincero cariño. 

Sentirme plena, sentirme desbordada de dicha en la seguridad de transmitir un legado, con la confianza de que estas mujeres serán las guardianas de un tesoro que debe de ser protegido y cuidado. Sentirme serena con la esperanza de que se vayan produciendo los tan necesarios cambios desde dentro, desde las entrañas de mujeres madres y futuras madres, que transmitirán a sus hijas e hijos la convicción de que vivir de otra forma es posible. Y que para ello es necesario hacerlo desde antes del nacimiento.

Cada vez tengo más integrado que no existe la casualidad, que todo es el resultado de una serie de circunstancias, una relación causa-efecto. Y hoy, de nuevo corroboro este sentir, esta convicción.


Porque la mujeres somos tejedoras de Vida.