Ancianidad



El otro día vi en TV a una doctora, no sé su nombre, una investigadora que comentaba que se podría llegar a vivir 120 años con ciertas premisas que ahora no recuerdo, porque lo cierto es que no le presté mucha atención ¡120 años!  Y creo que esta mujer no sabe lo que se dice… es muy joven todavía y quizás no se ha encontrado con la otra cara, de la moneda, con la que tiene la mayoría de personas ancianas. Cuando una es joven no piensa en la vejez, es algo que está a mucha distancia, que se mira a lo lejos. Y conforme el tiempo va pasando, por ley natural se convive más con ella…


Tengo la suerte de que mis padres todavía viven, y mi suegra también. Rondan entre los 83 y los 88 años.  Y día tras día soy testigo de su decadencia, tanto física como mental. Y los miro con alegría por ver hasta dónde han llegado… pero con cierta y asumida “tristeza” viendo cómo se van y, porque al fin y al cabo, yo no lo tengo tan lejos.

Y es que el cuerpo va perdiendo capacidades que la mente no reconoce haber perdido. Porque aunque una persona tenga 85 años y su cabeza esté activa, no reconoce que ya no tiene la fuerza y la energía para hacer lo que siempre ha hecho, para seguir haciendo su vida… con un mínimo de autonomía y dignidad.

Y si la persona ha sido activa, independiente, luchadora… en la mayoría de las ocasiones se sumerge en un pozo de tristeza que colabora a que, día tras día, se haga más difícil continuar viviendo. Si además es sufridora de cantidad de achaques que la tiene atada a un montón de revisiones médicas, medicamentos y artilugios varios para poderse desplazar, el sentimiento de incapacidad aumenta y acelera su proceso…con lo que, conscientemente, invocan a “la parca” en más de una ocasión. Y así entran en una espiral mientras dura la espera… y los que estamos con ellos sentimos desde la aceptación de su proceso, la impotencia por ver una vida que se apaga.
                                  
En su libro “Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo”,  Deepak Chopra,  comenta que “la bioquímica del cuerpo es un producto de la conciencia. Creencias, pensamientos y emociones crean las reacciones químicas que  experiencia del cuerpo, está completamente inspirado en el modo en que aprendiste a percibirlo. Si cambias tu percepción,  cambias la experiencia de tu cuerpo y de tu mundo”

Y ahora entiendo lo que quiere decir, pues cuando leí el libro hace un tiempo no llegué a comprenderlo. Porque veo a los ancianos que han pasado la guerra anclados en su miedo, en su dolor y en su tristeza.  A los que no pudieron vivir su infancia conforme debieron, retroceder a aquel momento y volver a ser los niños demandantes del amor y las atenciones que no recibieron.  A los que asumieron responsabilidades que nos les tocaba, continúan presos de unas obligaciones creadas que se llevan con ellos a la tumba…                                 
Hoy en día y por el ritmo de vida que se lleva, una parte importante de ancianos –cada vez más- terminan sus días alejados de sus seres queridos, inmersos en sus recuerdos… en su soledad. Y resulta terrible ver como un anciano abandona su deseo de vivir, porque cuando la vida pierde sentido, la energía que mantiene el cuerpo se escurre silenciosamente. Porque sé que no resulta fácil haber sobrevivido, sin más, y no haber tenido la más mínima posibilidad de entender y aceptar…

Volveré a leer a Deepak Chopra e intentaré integrar lo que comenta, aunque esta visión desde la física cuántica se escapa un poco a mi entendimiento.
En cualquier caso, quiero vivir felizmente arreglo a mis posibilidades, ser lo más autónoma que pueda y mantener mi cabeza y mi cuerpo ágiles.  Porque hace algún tiempo escuché algo así como “que uno muere como vive”. Por si acaso.


Comentarios

  1. Lo malo es que identificamos nuestro "SER" con nuestro hacer, nuestra eficacia, nuestra salud, nuestra "belleza", nuestra inteligencia.Y claro, cuando perdemos cualquiera de esas cosas o como en el caso de la vejez todas a la vez, creemos que ya...no somos nada. Y somos mucho más que eso.Por eso un anciano con alzeimer, un discapacitado profundo...siguen "siendo" en toda su plenitud.
    (sigo sin ordenador, sigo escribiendo desde el cole, pero entre informe e informe no he podido resistirme a pasarme por aquí...

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  2. Ven siempre que quieras... tus palabras reconfortan. ¡Tienes tanta razón...!

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  3. ¡Qué reflexión tan profunda y acertada...!!! Me ha emocionado, y la reflexión que recoges de Deepak Chopra creo que tiene cierta razón. Es tan importante cómo vivimos; las creencias que nos encadenan de por vida si no las liberamos antes de la ancianidad se convierten en un yugo y nos llevan a perder la salud, física, emocional y espiritual y de ahí a la nada hay un paso....

    Besos

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  4. Así es Goya, eso que comentas lo estoy viendo a diario con los ancianos que tengo cerca, con los mayores que amo... y ahora puedo aceptar que ha sido su elección de Vida.
    Gracias por tus palabras.

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