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Sobre las formaciones de doulas (otra vez)

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Imagina que somos amigas. Sabes que me interesa el mundo de la moda y un día me dices que te acompañe a comprarte un vestido. No sabes exactamente cómo lo quieres... y te ACOMPAÑO.
Pero te llevo a mi tienda preferida. Te busco los modelos y colores que me gustan. Te los pruebas y aunque no te sientan muy bien, te digo que con uno en especial estás bellísima, que te queda ideal. Insisto en que me escuches porque yo sé de esto más que tú. Y que con ese vestido tan actual te sentirás como una diosa.
Te lo quedas. Llegas a tu casa. Te lo pones. Te sienta fatal. No te gusta nada. Y te sientes engañada y decepcionada por mí, tu supuesta amiga... porque tú SÓLO querías que te acompañara.
Pues bien:
Acompañando a otra persona en cualquier momento de su vida, y especialmente en SU maternidad, NO ayudas a nadie, NO eres líder. NO eres coach, NO das alas, NO eres asesora. NO empoderas. NO llevas a nadie a dónde tú quieras...
Son varios los años que llevo queriendo clarificar qué es una Doula, qué ha…

Relato de parto: el nacimiento de Gael.

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Conocí a Concha unos años atrás, cuando mi hijo Lucas tenía 9 meses. Mi primera maternidad me llevó a plantearme muchas cosas que hasta entonces desconocía.
Empecé un camino que me llevó a ser más consciente de mi cuerpo de mujer, de la maternidad, del embarazo, de la lactancia, de la crianza… fue un despertar hacia mis instintos.
Supe que si me volvía a quedar embarazada querría que todo fuese diferente. Quería que Concha me acompañase como DOULA, no otra doula, era ella a quien necesitaba en mi proceso, me había sentido unida a ella desde que la conocí. Me gustó. Su sinceridad y saber que era una mujer con los pies en la tierra me daba mucha seguridad. Tenía claro que iniciar una nueva maternidad acompañada por una mujer formada, con experiencia y herramientas era lo que necesitaba para poder vivir mi parto desde la confianza. Y así se lo pedí.
Y llegó mi nuevo embarazo… Y lo tuve claro. Sería acompañada por mi doula.
El embarazo fue vivido plenamente con consciencia desde la misma conc…

Si ella no lo sabe, explícaselo (a tu madre, a tu suegra…)

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Un temor habitual en madres primerizas, es que su madre y/o su suegra no comprendan sus deseos en cuanto al nacimiento y la crianza de su bebé. En más de una ocasión, estas diferencias, han sido motivo de crisis familiares al poco de nacer la primera nieta, el primer nieto, algo que enturbia la alegría familiar con que se recibe a un nuevo miembro de la familia.
En mi época de voluntariado de apoyo a la lactancia materna en el Hospital General de Valencia, les decía a las abuelas que estaban junto a las recién paridas que el bebé era de ella y de su padre y que como abuela, lo que tenía que hacer era respetar sus deseos, apoyarlas y no poner dificultades. Lo cierto es que cuando les decía que yo también era abuela y sabía de qué hablaba, cambiaban la mirada…
Son las mamás primerizas las que no entienden por qué sucede esto, por qué su madre en vez de apoyarla, le dificulta la crianza. Y yo, desde mi experiencia en acompañamientos (y desde mi propia experiencia) les comento que hay varia…

Duelos y agotamiento emocional.

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En más de una ocasión hemos escuchado aquello de que “no nos den a pasar todo lo que seamos capaces de aguantar”. Y es que hay momentos en que se juntan un cúmulo de causalidades que nos llevan a plantearnos qué está sucediendo para tener que pasar por esos trances…
Acompañar en la vida es algo maravilloso, ver nacer a un bebé es lo más gratificante que el cielo me está regalando los últimos años. Sin embargo, también hay momentos en los que me surge acompañar en la muerte, en procesos de despedida de este plano físico… en despedidas de proyectos e ilusiones…
Tengo muy integrado en mi día a día, la figura demujer que acompaña, pues se presentan situaciones para compartir desde la escucha, la empatía, el llanto, la rabia… gestión de unas emociones que, en ese momento me dejan hecha polvo y que me llevan, necesariamente,  a una nueva reconstrucción de mi ser.
Hace casi un año, uno de mis hijos comenzó un proceso de separación de su pareja. No está siendo nada fácil y como madre, aunque int…

No tengo EDAD, tengo EXPERIENCIA.

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Leí esto  "no tengo edad, tengo experiencia" no recuerdo dónde y quedó grabado en mi mente. Ahora, con mis 65 años recién cumplidos puedo confirmar que así es. Que el tiempo es algo inmaterial y que según vivo mis días y lo que en ellos suceda, estoy de una forma u de otra, teniendo presente que sigo aprendiendo y llenando de experiencias el disco duro instalado en mi cerebro y la memoria ram de mi corazón.
Ayer, día 1 de junio, fui una vez más consciente del tiempo transcurrido y como en una moviola, pasaron por mi cabeza hechos, momentos, situaciones que han dejado su correspondiente huella.
Si tuviera que hacer un balance, diría, sin ningún género de dudas que soy una mujer afortunada. A pesar de los momentos muy duros. A pesar de todo tipo de pérdidas...
Y soy afortunada porque tengo salud, teniendo consciencia de lo que ello significa, cuidando mi cuerpo como envoltorio y sostén de todo lo demás. Y cuidando mi alma, no sin reconocer mis momentos oscuros, mis sombras, mi de…

COMADRONAS

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Mi madre siempre me contaba de ella que fue comadrona muy joven, con sólo 18 años y que no la dejaron ejercer oficialmente por ser menor de edad ya que por entonces hasta los 21 no se alcanzaba ese privilegio.
La recuerdo como si la viera. Vivía en el piso de abajo del de mis abuelos, en la casa donde nací. Ella estaba con sus padres y sus hermanos, a quienes también recuerdo…  Era una mujer rubia, robusta, alegre, siempre se reía. Y muy habladora. Para mí, como niña resultaba ser una mujer atractiva por su personalidad.
La primera vez que tuve conciencia de su profesión tenía yo 10 años. Mi tía parió a su primera hija en casa de su madre –mi abuela- como años anteriores lo hizo mi madre con sus dos hijas mayores. Escuché a los adultos decir que el parto lo había atendido Vicentita, la comadrona. Y quedé extasiada con el relato del nacimiento de mi prima. Tres años más tarde, ella atendió el nacimiento mi hermana pequeña en casa. Tenía cinco años menos que mi madre.  Recuerdo a mi padre …

El Nacimiento de mi hija Lucía. PVDC

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Este es el relato del parto de Charo, del nacimiento de su hija Lucía y como bien se define ella, ciertamente es una mujer poderosa. Me lo ha regalado para que lo inserte en este blog con motivo de la 18 Semana Mundial por un Parto Respetado. De nuevo, he tenido el privilegio de acompañar a una mujer a la hora de dar vida a la Vida  y por ello, me siento agradecida y animada a seguir en este camino del acompañamiento por el que soy doula.
"Y aquí me encuentro al fin, sentada en mi rincón favorito, dispuesta a contarte mi experiencia, mi intensa e irrepetible experiencia. Soy madre de tres hijos:  - Ángel, que vino al mundo tras una inducción fallida (demasiado corta) que terminó en una cesárea innecesaria (al menos en aquel caso), ni siquiera me había puesto de parto, tampoco había cumplido la semana 40 de gestación, pero se aproximaba un puente y sucedió lo que tantas veces ocurre en la sanidad privada, demasiada prisa.  - Mi bebé estrella que anidó en mi vientre durante diez semanas…