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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres,me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

jueves, 11 de agosto de 2016

Nada que decir...




Justo hoy hace un mes que no publico nada. Esta mañana estoy en mi casa de Valencia y prontito me he puesto cara al ordenador.  Estando unos días fuera de aquí no tengo buen acceso a Internet y con el teléfono solo acudo a lo más sencillo.

Y me ha resultado curioso ver que apenas tenía nada que contar. Digo curioso porque cuando comencé en blogger hace más de seis años, las ideas acudían a mi cabeza a raudales, de cada cosa que veía o sentía, hacía una entrada. Sin embargo hoy, estaba en blanco y apenas me ha dado para escribir cómo me siento. ¿Será que ya no tengo nada que decir? ¿Será que ya lo he dicho todo? ¿Será que realmente estoy cansada de repetir lo mismo y ya no me importa lo que pasa por ahí,  y no me mueve implicarme con las letras?

Estoy en un momento plof, o momento bah, como queráis llamarlo.  No a nivel personal sino a nivel redes sociales. Desde la observación cada vez siento que cada cual sigue a su bola en aquello que más le interesa y le importa un cuerno lo de los demás, salvo honrosas excepciones.

Y es que creo que es mi momento de reflexión. El otro día alguien me dijo que era muy activa en facebook, que sacaba muchos posts al día… y me dejó pensativa ¿Será cierto? ¿Tiene realmente algún sentido “compartir” aquello que a mí me parece interesante? ¿Hay algún destinatario a quien de verdad le sirva de algo?
Porque, en conciencia… ¿qué hago yo invirtiendo parte de mi tiempo en este teje-maneje de las redes sociales?

En principio pensé que era una buena forma de estar informada y transmitir información en aquello que me interesa y que básicamente se centra en el mundo embarazo-parto-lactancia y crianza. Sin embargo y con el tiempo, también siento que cada cual va a la suya y en el fondo, es una forma de enaltecer el ego.

Más de una vez me lo he planteado, no creas, me he planteado dejarlo, cerrar mis páginas y dedicarme a la vida contemplativa. Sin embargo, luego me entra el remordimiento y pienso que hay noticias e información muy buena y que debe de ser compartida para que llegue a quien tiene que llegar… y vuelvo a caer en la tentación de darle al “me gusta” y al “compartir”. Aunque siga sin tener la certeza de que no se pierde por el camino esa información que a mi tan interesante me ha parecido…

Sea como sea, lo único que me sale es esto. Decir que no me sale nada. O tal vez, si escarbara un poco hacia mis adentros sí tendría de qué hablar, de qué escribir, sin embargo me pregunto si realmente merece el esfuerzo y el tiempo invertido.

En fin, como digo, siento que a veces es como un circo de marionetas y que alguien mueve los hilos en una dirección u otra. Y que yo soy una más, a pesar de que –seguramente- no tenga suficiente conciencia de ello...




lunes, 11 de julio de 2016

Informe sobre el acompañamiento en el parto (principalmente)





Quiero hablaros de un documento con más de 100 páginas que yo considero de gran valor y que todos los profesionales de la Salud que intervienen en el parto y en el nacimiento, deberían de saberse de memoria. Se trata de la Estrategia de Atención al Parto Normal en el Sistema Nacional de Salud.

He estado revisando a conciencia esta guía y siento, con un mezcla de sorpresa y tristeza, que gran parte de las recomendaciones no se llevan a práctica con el consiguiente perjuicio para las mujeres que van a parir a un hospital. No hablaré del parto en casa porque las circunstancias son bien distintas.

Cierto es que se están cambiando las prácticas, o mejor, yo diría que más que los protocolos están cambiando las personas y es en ellas donde deposito mi confianza, en una nueva generación de matronas y ginecologxs más conscientes, más empáticos… pues estoy convencida de que por el bien de la humanidad, este cambio es necesario.

 “La atención al parto se debe realizar bajo el concepto general de que el nacimiento es un proceso fisiológico en el que sólo se debe intervenir para corregir desviaciones de la normalidad, y que las y los profesionales sanitarios que participan atendiendo el parto deben favorecer un clima de confianza, seguridad e intimidad, respetando la privacidad, dignidad y confidencialidad de las mujeres”.

Y voy a lo que me ocupa.

En el índice, encontramos en Aspectos generales, el apartado 3.Desarrollo de las líneas estratégicas, en el subíndice 3.1.3 Acompañamiento durante el proceso.

En la página 35 encontramos esto:

3.1. Abordaje de las prácticas clínicas basadas en el mejor conocimiento disponible y desarrollando el tema,

         3.1.3. Acompañamiento durante el proceso

Evidencia disponible

Se incluyeron una revisión sistemática de Cochrane Database, recomendaciones de la OMS y una revisión de la literatura, que evaluaron los efectos del apoyo intraparto continuo y personalizado en las madres y sus criaturas recién nacidas comparándolo con la atención habitual. La institucionalización y medicalización del parto fue el factor determinante para separar a la familia en el momento del nacimiento. La estructura física de las instituciones y las rutinas hospitalarias fueron diseñadas para atender más a las necesidades de los profesionales de la salud que a las parturientas y sus familias. Existe una contradicción entre lo que la evidencia indica y la manera en que se organizan las prácticas asistenciales.

El acompañamiento durante el parto forma parte integral de la estrategia de humanización. Las mujeres que recibieron apoyo continuo fueron menos proclives a:

• Recibir analgesia/anestesia regional (RR: 0,90; IC 95 %: 0,81- 0,99)

• Recibir cualquier analgesia/anestesia (RR: 0,87; IC 95 %: 0,79- 0,96)

• Tener partos vaginales instrumentales (RR: 0,89; IC 95 %: 0,83- 0,96)

• Tener partos por cesárea (RR: 0,90; IC 95 %: 0,82- 0,99)

• Manifestar insatisfacción por su experiencia de parto (RR: 0,73; IC 95 %: 0,65- 0,83)

En un análisis de subgrupos, el apoyo intraparto continuo se asoció con mayores beneficios si la persona acompañante no era parte del personal del hospital y si se iniciaba tempranamente. No se presentaron efectos adversos.

Recomendaciones

Permitir y alentar a todas las mujeres, si lo desean, a que cuenten con personas de apoyo durante todo el proceso de modo ininterrumpido, facilitando que el acompañamiento se inicie desde las etapas más tempranas del mismo.

• Promover una política institucional que permita a la gestante elegir libremente a la persona que la acompañe de forma continuada durante todo el proceso del parto.

Y en la página 46 se dice esto:

3.2. Participación de las mujeres usuarias en la toma de decisiones

El parto ha pasado de ser un acontecimiento social compartido por la comunidad, en el que las mujeres contaban con el apoyo y experiencia de otras mujeres familiares, profesionales o amigas, a estar en manos de profesionales de la salud. La pérdida del protagonismo y control de las mujeres durante este proceso ha coincidido con el paso del mismo desde el hogar al centro sanitario, llevando a una mayor intervención sanitaria y a una invisibilidad de las mujeres.

En nuestros días, la participación activa de las mujeres para que tengan poder de decisión en cuanto a su salud implica que éstas y sus familias conozcan en profundidad el periodo reproductivo por el que atraviesan, se involucren en los cuidados que reciben y participen activamente en el momento del parto.

El empoderamiento de las mujeres supone que sean capaces de vivir su proceso de parto como protagonistas del mismo.

Más adelante, en la página 63 encontramos esto:

3. Acompañamiento durante el proceso. Descripción

Permanencia en forma continua de una persona acompañante elegida por la parturienta (pareja, familiar, amiga) o personal sanitario (partera, doula, enfermera) que brinde apoyo personalizado durante el parto.

Evidencia disponible

Se incluyeron una revisión sistemática de Cochrane Database, recomendaciones de la OMS y una revisión de la literatura, que evaluaron los efectos del apoyo intraparto continuo y personalizado en las madres y sus criaturas recién nacidas comparándolo con la atención habitual.

Entiendo y acepto que hubo un error de base al incluirnos a las Doulas en el apartado de personal sanitario pues está claro a todas luces que NO LO SOMOS. Sin embargo, en febrero de 2015 y tras el escándalo del infame informe Doulas, la palabra Doula fue eliminada de la Estrategia por presiones injustificadas, pasando a demonizar nuestra figura y todo en cuanto al acompañamiento por parte nuestra supone.

Aunque se desconoce la situación en España tal y como se manifiesta en la misma guía “No se dispone de información sistemática con relación al tema de acompañamiento durante el parto”   no se puede negar los beneficios del acompañamiento por una Doula cuando además, existen documentos que lo acreditan.

Y sigue en la Guía:

Controversia

La institucionalización y medicalización del parto fue el factor determinante para separar a la familia en el momento del nacimiento. La estructura física de las instituciones y las rutinas hospitalarias fueron diseñadas para atender más a las necesidades de los profesionales de la salud que a las parturientas y sus familias. Existe una contradicción entre lo que la evidencia indica y la manera en que se organizan las prácticas asistenciales. El acompañamiento durante el parto integra la estrategia de humanización del parto.

Recomendaciones de la evidencia disponible

Permitir y alentar a todas las mujeres, si lo desean, a que cuenten con personas de apoyo durante todo el proceso de modo ininterrumpido, facilitando que el acompañamiento se inicie desde las etapas más tempranas del mismo.

Promover una política institucional que permita a las gestantes elegir libremente a las personas de su entorno que las acompañen de forma continúa durante todo el proceso del parto.

Y en la página 65, hablando sobre el periodo de dilatación se vuelve a mencionar el tema

2. Apoyo continúo durante todo el proceso.

Las mujeres con apoyo fueron menos proclives a recibir cualquier analgesia/anestesia (RR: 0,87; IC 95 %: 0,79-0,96).Tener partos vaginales instrumentales (RR: 0,89; IC 95%: 0,83-0,96).Tener partos por cesáreas (RR: 0,90; IC 95%: 0,82-0,99). Tuvieron mayor tendencia a tener partos vaginales espontáneos (RR: 1,08; IC 95%: 1,04-1,13).

Y dice esto respecto  la utilización de analgesia en la página 70

Está probado el beneficio del acompañamiento durante el parto acerca de la necesidad de recibir cualquier analgesia/anestesia (RR: 0,87; IC 95 %: 0,79-0,96).

Como he dicho al principio, esta guía me parece un documento de gran valor que todo profesional debería tener como asignatura en su carrera. Sin embargo, y tristemente, comprobamos a diario que se siguen realizando rutinas no recomendadas.

Yo no entro en cuestiones sanitarias porque no es lo mío (a pesar de los constantes casos de Violebcia Obstétrica) pero sí me centro en el acompañamiento y me pregunto ¿cómo es que se habla en todo momento de la conveniencia de un acompañamiento continuo y no se valora la calidad y efectividad de este acompañamiento?

Hace unos días, cenando con un grupo de conocidos, entablé conversación con una mujer a la que conocía de vista pero que nunca había tenido la oportunidad de hacerlo.

Es enfermera y madre de tres hijas, abuela de tres nietos,  y nunca había oído hablar de las Doulas hasta que Marido le habló de mí en una anterior ocasión. Mujer curiosa e inteligente, se informó por su cuenta y también entró en mi blog, leyendo mis entradas para ver quien soy y qué hago…
A lo largo de nuestra conversación me dejó fascinada por su cordura. Sin necesidad de decirle nada me comentó que entendía el papel de la Doula como la persona que puede separar sus emociones a las de la madre que acompaña, cosa que no es posible cuando el acompañamiento lo realiza el padre de la criatura o cualquier miembro de la familia. ¡Inteligente deducción la suya!

Porque esta es una realidad que no se tiene en cuenta en los hospitales.  No digo que haya padres, madres, hermanas que puedan hacerlo y que acompañen de la mejor forma, sin embargo la experiencia demuestra que no siempre es así…

Respecto al acompañamiento continuo es algo que se cae por su propio peso. Tal y como está el Sistema Nacional de Salud, sabemos que faltan matronas, que en atención primaría visitan a muchas mujeres (30/40) en breves periodos de tiempo (7 h) y que en los hospitales y siguiendo sus turnos, atienden a más de un parto a la vez, en ocasiones a tres o cuatro dependiendo de la calificación del centro hospitalario.

¿Dónde queda, pues,  el acompañamiento continuo? Incluso en los centros que tienen “casas de parto” donde las matronas no deberían de separarse de la parturienta, tampoco sucede así por variados y diversos motivos…

Entonces ¿dónde quedan también estas recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal?

Siento tristeza al ver cómo suceden ciertas cosas en este país que habito. Y una de ellas es el trato que nos dan a las Doulas cuando en el resto del mundo, se están reconociendo, aceptando e incluyendo en los planes de algunos hospitales.

Y también siento tristeza por todas esas mujeres que por sus circunstancias personales habían decidido contar con el apoyo de una Doula y bien por presiones familiares, bien por miedos infundados desde aquel espantoso informe y posterior programa en TV, miedo a lo que le digan en el hospital,  por miedo a ser distinta… han renunciado a permitirse este placer. Porque el acompañamiento de una Doula facilita todas y cada una de las fases por las que transita una mujer embarazada, de parto, en su posparto... También está demostrado.

Podría llenar páginas y páginas sobre esta cuestión, porque es algo que me apasiona y por lo que sigo formándome y trabajando. Pero la huella del agotamiento, del cansancio, la sensación de luchar a solas contra molinos-gigantes, está haciendo huella en mí. Siento que mis fuerzas se agotan y que conmigo se perderá una valiosa experiencia. Y siento que, al fin y al cabo, quienes vais a salir perdiendo sois vosotras, las mujeres y futuras madres. Y como algo que ya no me corresponde, así comienzo a asumirlo.

A continuación relaciono una serie de enlaces de cómo está el tema Doula en otros países del mundo. Te invito a que los leas, aunque algunos están en inglés. Lamentablemente una vez más, el nuestro está a la cola. No he podido encontrar nada de las Doulas en los hospitales españoles… porque no hay nada, porque nos siguen vetando.

Espero y deseo que cada cual entienda, que escuche con el corazón y que desde el discernimiento más legal, actúe como deba hacerlo. Y si es calzándose otros zapatos y con la mano en el corazón, tal vez sea más fácil entender cuál es mi situación, cuál es el momento de las Doulas que habitamos esta pequeña parte del mundo llamada España.

Con amor.

Concha – Amamadoula

Doula Certificada en Salud Mental Perinatal.


https://iboneolza.wordpress.com/2015/12/12/aprendiendo-de-las-doulas/

http://isabelfernandezdelcastillo.com/el-problema-de-las-matronas-no-son-las-doulas/

Las compañías de seguros incluyen la cobertura de doulas

Las doulas tienen garantizado el acceso en los hospitales de Río de Janeiro

Aporte de las doulas a la obstetricia moderna

La OMS recomienda el acompañamiento de las doulas en los partos a nivel mundial

Cuatro razones por las que los maridos quieren a las doulas

El principal papel de las doulas es el apoyo

Doulas en Guatemala

http://www.sindypsipr.com.br/site/camara-de-curitiba-aprova-presenca-de-doulas-no-parto/

Evidencia de las doulas en el nacimiento

Doulas a Maternidad de Los Mina para reducir tasa de cesáreas

Doulas defienden el cuerpo de las mujeres en un centro de maternidad cantonal

Doulas en un Hospital de Seattle (EEUU)


domingo, 12 de junio de 2016

¡¡Soy RICA!!



Hoy me siento así. Rica. Tal vez suene prepotente a primera vista, por eso te invito a que sigas leyendo…

Cada vez soy más consciente de cómo va pasando el tiempo real. La vida en mis ya entrados años de existencia me ha llevado por varios senderos, no siempre fáciles de transitar. Durante este camino mío, ha habido momentos de grandes pérdidas, tanto materiales como físicas y emocionales…

Sin embargo, a día de hoy, aquí y ahora, sé que soy rica… por encontrarme con seres amorosos que en cada momento me aportan trocitos de su existencia como humildes enseñanzas. Por eso soy rica en experiencias, en vivencias, en emociones… y en personas bellas y honestas, especiales...

Hoy he cerrado otro ciclo. Parece ayer que de nuevo comenzaba con los nervios a flor de piel al querer dar lo mejor de mí, por querer transmitir con la palabra y especialmente con los hechos y el ejemplo, aquello que en este tramo del viaje mueve mi vida.

Han pasado ocho meses desde este proyecto que hoy ha terminado y volviendo la vista atrás no tengo más que agradecimiento. Por TODO.

Profesionales empáticos que han puesto a mi disposición su saber y su experiencia

Mujeres hermosas que han abierto sus corazones en los fines de semana donde hemos reído y llorado. Vivencias íntimas y miedos compartidos. Mujeres con su joven bagaje y sus ganas de aprender, de crecer... 
Contagiosas alegrías, contagiosos llantos. 
Y sobre todo cariño, sincero cariño. 

Sentirme plena, sentirme desbordada de dicha en la seguridad de transmitir un legado, con la confianza de que estas mujeres serán las guardianas de un tesoro que debe de ser protegido y cuidado. Sentirme serena con la esperanza de que se vayan produciendo los tan necesarios cambios desde dentro, desde las entrañas de mujeres madres y futuras madres, que transmitirán a sus hijas e hijos la convicción de que vivir de otra forma es posible. Y que para ello es necesario hacerlo desde antes del nacimiento.

Cada vez tengo más integrado que no existe la casualidad, que todo es el resultado de una serie de circunstancias, una relación causa-efecto. Y hoy, de nuevo corroboro este sentir, esta convicción.


Porque la mujeres somos tejedoras de Vida.

lunes, 23 de mayo de 2016

Parir como vivir


Que ser madre debería de ser una decisión tomada desde la conciencia y la información de lo que supone comenzar este viaje que ya no tiene retorno, es algo que cada día lo tengo más integrado.

Con motivo de la 17 Semana Mundial por el Parto y el Nacimiento respetados, he estado compartiendo en mi página de Facebook algunas experiencias de los acompañamientos que he realizado en este corto periodo de tiempo en el que soy Doula.

Han sido partos y nacimientos respetados y gozosos, son los que sus madres han querido vivir, lo han conseguido y desde esa emoción se han sentido poderosas para contar al mundo sus vivencias,  para compartir con otras personas la experiencia que para ellas ha sido tan gratificante.

Sin embargo, no todos los acompañamientos han sido así.  Y sin entrar en juicio ni más comentarios, diré que ha habido alguno realmente duro, por intervenido, medicalizado, manipulado…

Creo que cada experiencia ES la que ES, ni mejor ni peor, y que TODAS tienen una razón de ser en la mujer que la vive.

Como habréis podido ver en los testimonios de las mujeres que han tenido su segundo o tercer hijo, el primer parto les sirvió para darse cuenta de que la próxima vez querían, necesitaban, otra manera de parir y de acompañar a sus bebés en sus nacimientos. Ese ya es un paso importante, el primero de una serie: ser consciente.

Me gustaría que todas las mujeres, especialmente aquellas que en algún momento tuvieron una Doula y no vieron cumplidas sus expectativas, escuchen y sientan el aprendizaje de su experiencia pasada para los próximos bebés que vayan a traer al mundo.  Es mi deseo y sin embargo es algo que no depende de mí pues yo solo acompaño y la mujer es la que vive su proceso llevándolo hasta el final desde su trabajo personal. Porque como también suelo decir, la Doula no salva nada… ni a nadie.
Es más, nadie salva a nadie de su parto por mucho que nos lo quieran vender. La información, la responsabilidad y la toma de decisiones, la confianza y la fuerza, están en la mujer que va a parir. No hagamos creer que depende de alguien de fuera, de nosotras o de cualquier otro profesional, no vendamos humo.

Termino con unas palabras de Gayle Peterson: “Las mujeres paren como viven. El parto es una situación de crisis y las mujeres lo abordan del mismo modo en que abordan cualquier otra crisis. Nada de lo que pase aquí es nuevo”.

       




miércoles, 18 de mayo de 2016

El parto de Taty. Nacimiento de Kira.


Me llamo Taty y soy de Ukrania, aunque llevo muchos años en España.
Me quedé embarazada y al no tener familia cerca sentí miedo y desconocimiento respecto a cómo me iba a enfrentar al proceso.

Una amiga me dijo que buscara a una Doula. No sabía lo que era y comencé a buscar por Internet. La primera que me encontré fue a ella, a Amama Doula, y al llamarla por teléfono su voz ya me dio confianza.

Por entonces yo vivía en Navarra aunque mi residencia habitual estaba en la provincia de Murcia.
Empecé a buscar hospitales donde me respetaran durante el parto y en el mío de referencia no sabían a qué me refería.

Iba a comenzar mi aventura de "turismo obstétrico"  que más tarde comenté en esta entrada de El Parto es Nuestro.

Contacté con Concha para ver qué disponibilidad tenía y le pregunté por hospitales que tuvieran protocolos de parto respetado pues tenía malas experiencias hospitalarias de cuando era más joven y me aterrorizaba el trato que pudiera recibir.

Me habló de varios y decidí contactar con el hospital de Manises. Me dieron cita y como ciudadana de otra Comunidad tuve que cumplir unos requisitos que empecé a gestionar. Uno de ellos era el empadronamiento en la Comunidad Valenciana, en un domicilio donde pudiera estar localizable.

Hablé con Concha para que me ayudara a encontrar un lugar donde quedarme hasta que diera a luz y posteriormente hasta que estuviera restablecida y me marchara a mi casa.
Ella me comentó que, si me parecía bien, podría alojarme en casa de uno de sus hijos… y me pareció una buena idea.

Por entonces estaba embarazada de ocho meses.  Llegué a Valencia a mi primera cita con la que sería mi Doula. Y me recibió en el portal del domicilio de la novia de su hijo, donde pasaría los próximos meses.

Yo había hecho el viaje conduciendo desde el pueblecito costero en la playa de región de Murcia, donde tengo mi casa.  Este día también acudió el padre de mi hija desde Navarra.

Yo estaba emocionada, expectante…

Lo primero que hicimos fue ir al distrito de zona del Ayuntamiento para empadronarme y comenzar a mover los papeles para el Hospital.  Me sorprendió la amabilidad a la hora de facilitarme las cosas de la familia de María, la nuera de Concha,  que siendo personas desconocidas no pusieron ninguna traba. Mi Doula les había explicado la situación en que me encontraba. Esta mujer, Concha, iba a resultar más que una Doula…

Una vez solucionado lo del padrón, me instalé en casa de una pareja de jóvenes, Pau y María, que me habían preparado una habitación a modo de nido, con una cama de matrimonio y todo lo necesario para una estancia agradable.

Pasado el fin de semana fui al hospital a llevar los papeles que me habían solicitado. Me recibió el jefe del servicio de Ginecología, le comenté que tenía a una Doula y que estaría conmigo en el parto, y él me dijo que la conocía personalmente. El trato fue muy especial, me preguntó cómo fui a parar allí, no comprendía por qué si, según él no hacían nada especial a otros hospitales...  Y sí que lo hicieron.

También desde el departamento de Administración me atendieron de forma muy personalizada, atendiendo mi caso con mucho interés y rapidez. Mi agradecimiento a Ana Pallarés Reboll será eterno.

Una vez los papeles en regla, ya pude relajarme. Los días en casa de María y de Pau transcurrían con mucha tranquilidad, me sentía relajada, cuidada, me preguntaban si necesitaba algo, me preparaban  la comida, me incluyeron como si fuera de su familia. Sentía amabilidad, atención, cariño…

Quedé en varias ocasiones con Concha para hablar sobre cómo me sentía, para hablar sobre el parto que yo quería. Tenía claro que no quería intervención alguna, ni epidural, ni medicación. Quería que mi Doula estuviera a mi lado en el parto, pues mi pareja no quería estar y yo lo había asumido y respetado.

En un momento dado sentí que mis piernas no estaban bien del todo, estaban muy hinchadas, retenía mucho líquido y estaba muy cansada. Le comenté a mi Doula lo que me pasaba y me dijo que fuera al hospital para descartar cualquier anomalía. Resultó ser una retención de líquidos y aparte del descanso con las piernas en alto, no me dieron otra recomendación.

Amama Doula en todo momento estuvo a mi lado. Me trajo arcilla para rebajar la presión en las piernas y por indicación mía consultó con una homeópata quien me recomendó un tratamiento indicado que me fue muy bien.

Llegando a la semana 40, se presentó un problema en cuanto a mi fecha probable de parto. A pesar de que yo lo tenía muy claro, en el hospital de Navarra habían calculado una semana antes y así lo habían puesto en mi expediente de Manises, lo que me causaba mucha angustia pues yo sabía que necesitaba un tiempo más. Me acuerdo que hablé con Amama quien me dijo que lo hablara con ellos y les dijera que me rectificaran la fecha. Y me fui al Hospital de Manises a comentarlo.

Hablé de nuevo con Ana quien se encargó de contactar con las matronas y comentarles mi caso. Me recibieron en ginecología y gracias a mi insistencia y la seguridad de que me faltaba una semana, accedieron a rectificar la fecha probable de parto.

Rompí aguas a las doce de la noche del miércoles 29 a jueves 30 de octubre, tras haber estado trabajando desde mi ordenador portátil.
Se lo dije a María quien estuvo conmigo aportándome calma, fue ella quien llamó a su suegra, mi Doula,  para decírselo.  Vimos que las aguas eran claras y María y Pau controlaron un tiempo mis contracciones, que eran muy espaciadas y todavía indoloras. Llamé al padre de mi hija para decirle que había llegado el momento pero que no cogiera el coche de noche… que viniera al hacerse de día

A las 8 h de la mañana vino Concha a verme. Me sentía emocionada pero tranquila. Viendo que todo marchaba con normalidad y yo estaba bien, ella se volvió a su casa y me quedé en mi nido con la vigilancia atenta de María.

Gorka llegó a mediodía y nos fuimos a dar una vuelta. Me volví a casa en el momento las contracciones comenzaron a ser más fuertes.  Y me encerré en la habitación para no salir hasta la hora de irme al hospital. Mi Doula la había acondicionado... las persianas bajadas, la pelota, las mantas, una velita como toda iluminación...

Perdí la noción del tiempo y no quería salir ni irme de allí a pesar de que Concha, que estaba a mi lado,  me decía que se acercaba el momento de marcharnos por estar la bolsa rota.
En mi pelota y enrollada en una manta, me olvidé del mundo. Las contracciones eran fuertes y seguidas. Yo vomitaba, mi Doula me decía que era normal...
Fue mi Doula quien le dijo a mi pareja que me cogiera para marcharnos pues me negaba a salir de mi planeta, me sentía muy sensible a todo lo externo.

A la llegada al hospital dijeron que entraba yo sola a monitores pero dije que quería a mi Doula conmigo y me dijeron que más tarde entraría, sin embargo insistí: si no venía conmigo no entraba y la dejaron estar a mi lado. La matrona que me atendió me pidió de hacer un tacto y le pregunté a Concha quien me dijo que igual era conveniente para que la matrona tuviera una referencia... Creí que estaría más dilatada, pero estaba de 2 cm y me quedé ingresada por llevar horas con la bolsa rota. 

Me quedé en la sala de dilatación con mi Amama al lado. Me pusieron los monitores para ver cómo estaba mi bebé y controlar la frecuencia de las contracciones. Me sentí agobiada, necesita quitarme las correas y caminar, moverme.
Sin las ataduras comencé a pasear por la habitación, a beber agua, tenía mucha sed y quería agua fría (¡que nunca bebo agua si no es natural del tiempo!) e hice salir a mi Doula a comprarme agua fría a las máquinas de la planta. Ahora lo revivimos y nos reímos juntas…

Comencé a tener ganas de ir a hacer pis y en el water, sentada en esa postura, me sentí cómoda. Entonces Nuria Bixquert, mi encantadora y profesional matrona, me preguntó cómo estaba y le dije que aliviada, que sentía que en una postura así podría parir. Y le dijo a Concha que me iba a traer la silla paritoria.

Estaba en el momento final. Me senté en la sillita. Nuria delante, de rodillas. Diego, un auxiliar que estuvo aguantándome físicamente con la fuerza de sus brazos mientras yo pujaba, me sujetaba por la espalda y hombros. Y mi Doula, a mi lado, dándome la mano.

Kira nació rápida, la cogí y Nuria la puso en mi regazo. Pasados unos minutos yo misma corté el cordón y enseguida estuvo agarrada al pecho.

Doula, matrona y auxiliar, son equipo de tres grandes profesionales que con cariño y amor la dieron la bienvenida a mi hija.

Ahora hace un poco más de año y medio. Al recordar todo estoy reviviendo otra vez. Estoy llena de emociones muy agradables. Me siento muy feliz y afortunada por poder tener un parto así, como yo deseaba: escuchada, respetada, acompañada por quien quería, atendida en todos momentos y en todos detalles. Y todo esto gracias a mi Doula, Amama de mi hija. Sin ella seria todo distinto, ¡no quiero ni imaginarme lo que podría pasar!

Concha, en alguna ocasión ya te dije y vuelvo a repetir, que gracias a personas como tú aparecen ganas de tener hijos. Y si algún día me quedo embarazada otra vez, (ahora teniendo experiencia, mas conocimiento y mucho aprendido!) aun así, sin ninguna duda voy hacer todo lo posible para que me acompañes en todo proceso otra vez. Fue muy importante tu acompañamiento para mí antes de parto, en el parto y postparto, que dura hasta día de hoy. Gracias Doula!