De nuevo, he asistido al Congreso Nacional de Cactus y Plantas Suculentas que se celebra anualmente en Cheste, población cercana a mi ciudad.

Estar cara a cara hablando de cómo sigue la familia, de nuestras plantas perdidas tras el invierno y de las nuevas adquisiciones, de qué haremos con ellas cuando no las podamos cuidar… y de todo lo que se tercie, es un ejercicio de escucha y de empatía…


Abrazar con inmenso cariño a quien comenzó en la Asociación cuando apenas era un joven curioso y hoy es padre de familia y un gran viverista. Conversar durante la comida con los amigos de la Asociación y con los que vienen de Málaga, saludar a los que acuden desde Cataluña y Cantabria, desde Alcalá de Henares, desde Venezuela. Comprar plantitas a quien las trae desde Holanda, desde Bélgica o desde Francia… Y asistir a las conferencias, interesantes según nos decantemos hacia un tipo de planta u otro.
Pero sin duda, lo que me produce un inmenso placer es volver a escuchar las palabras de Joël Lodé, personaje singular y carismático donde los haya.
Jöel nació en Nantes (igual que Julio Verne), Francia, hace tantos años como yo, y desde entonces ha desarrollado múltiples actividades hasta llegar a la situación en que hoy se encuentra.
Es miembro de la IOS, Comisión Botánica de la UNESCO, creador de una asociación y revista que ya es editada en tres idiomas: “Cactus Aventuras”.
Él se define como Naturalista y como tal, pone pasión en todo lo que hace, todo lo vivido en sus viajes que nos cuenta y nos muestra con imágenes. De insectos, de reptiles, de cactus y palmeras, de paisajes, de todo tipo de plantas, de cielos estrellados… de personas. Una conferencia de Jöel es un paseo por la Vida, sin tiempo ni espacio limitado…
Comienza su periplo en bicicleta a través del mundo, medio con el que recorre todos los desiertos del planeta durante 15 años. Atraviesa por situaciones de peligro por temas políticos, de salud, de supervivencia…. En varias ocasiones visita España, hasta que en el año 2000, le ofrecen un trabajo y decide quedarse en nuestro país.
Tras recuperarse de un infarto de miocardio, realizó un viaje a la isla de Socotra, al sur de Yemen en la Península Arábiga.
Tiene varios premios concedidos en defensa del medio ambiente, ha creado varios Jardines de Cactus y Jardines Botánicos, es creador de la Fundación Joël Lodé en España, en Cuevas del Almanzora, Andalucía.

Jöel comentó que necesitaría un siglo más de vida para poder realizar todas las ilusiones que tiene, para poder visitar los lugares que aún no ha conocido, para finalizar los proyectos que ha emprendido…
Viendo y conociendo a seres como éste, a veces me pregunto cuántas personas de a pie pueden imaginarse algo parecido, pueden saber que hay hombres y mujeres que son fieles a sus instintos, a sus necesidades y que para ello, dedican su vida al estudio de la Naturaleza, de la Vida en sí.
Y siento verdadera tristeza al ver cómo, este país nuestro y su televisión con todo el poder que supone, dan valor a cualquier personajillo del mundo del famoseo, cuyo “mérito” consiste en haberse acostado con no sé quien, haber estafado a no sé cuantos, poner verde a todo el que se le pone a tiro…
Hasta el año que viene, Joël… si el Universo nos lo permite.
Joél Lodé con Mili, su esposa. Y una servidora.
Agradezco a Olga el haberme facilitado algunas fotografías... ¡Me dejé la cámara en casa!
jajajja, al leer el título pensé que habías pasado un finde complicado. Me alegra que no sea así.
ResponderEliminarEs verdad que no hay nada que una más que compartir una...no aficción, sino pasión, como es vuestro caso. Besos.
¡Ja! Es el mensaje subliminal... Estando rodeada por las espinas de los cactus, de ahí el título.
ResponderEliminarGracias, linda.
Totalmente de acuerdo con todo lo que has dicho.
ResponderEliminarGracias, entrare más a menudo, tengo mucho que aprender de lo que hay por aquí.
Un abrazo
Bienvenida Olga, éste también es tu espacio. Gracias por venir y opinar.
ResponderEliminarBendiciones.