¿Por qué?


¿Por qué no puedo estar “tranquila” en mi casa como la mayoría de mujeres de mi edad?

¿Por qué no puedo parar de pensar en cuántas cosas me quedan por hacer, por aprender?

¿Por qué no soy consciente de la edad física que tengo?

¿Por qué no me conformo en dejar pasar mis días sin más, sin haber hecho algo útil, sin haber vivido… sin haber sentido?

¿Por qué necesito cambios?

¿Por qué busco, indago, averiguo… aprendo, transmito, comparto…?

Sé que todo tiene un porqué, sé que mi vida está conformada por muchas circunstancias, sé que mis antepasados tienen su peso… pero ahora no quiero averiguar más. Ahora acepto. Ahora necesito parar. Ahora empiezo a sentir el peso, el cansancio… ahora necesito descansar. Un tiempo… no demasiado, lo justo para recuperarme.

He emprendido un nuevo camino e ilusionada espero el momento.  Más ahora, paro. Es necesario.  ¿Cuánto tiempo? No lo sé. El Universo será mi guía. Él dirá.

Comentarios

  1. Con todo mi cariño:

    "¿Por qué la tierra es mi casa?
    ¿Por qué la noche es oscura?
    ¿Por qué la luna es blancura
    que engorda como adelgaza?
    ¿Por qué una estrella se enlaza
    con otra, como un dibujo?
    Y ¿por qué el escaramujo
    es de la rosa y el mar?
    Yo vivo de preguntar:
    saber no puede ser lujo.

    El agua hirviente en puchero
    suelta un ánima que sube
    a disolverse en la nube
    que luego será aguacero.
    Niño soy tan preguntero,
    tan comilón del acervo,
    que marchito si le pierdo
    una contesta a mi pecho.
    Si saber no es un derecho,
    seguro será un izquierdo.

    Yo vine para preguntar
    flor y reflujo.
    Soy de la rosa y de la mar,
    como el escaramujo.

    Soy aria, endecha, tonada,
    soy Mahoma, soy Lao-Tsé,
    soy Jesucristo y Yahvéh,
    soy la serpiente emplumada,
    soy la pupila asombrada
    que descubre como apunta,
    soy todo lo que se junta
    para vivir y soñar:
    soy el destino del mar:
    soy un niño que pregunta.

    Yo vine para preguntar
    flor y reflujo.
    Soy de la rosa y de la mar,
    como el escaramujo".

    Silvio Rodriguez

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