¿Delegar durante la crianza?


El fin de semana del 3/4 de este mes de diciembre, tuve la oportunidad de acudir a un curso de Michel Odent sobre “El nacimiento al alba de un nuevo paradigma”. Ya había leído algunos de sus libros, pero verlo en vivo y en directo, me resultó muy emocionante. Siempre con la sonrisa en la boca, escuchar de viva voz lo que dice me reafirmó en algunas de las cosas que pienso y que siento, aunque algunas de ellas son ciertamente para reflexionar.

Comentaba, por ejemplo, que cada vez son menos las mujeres que paren a sus hijos de forma natural haciéndolo mediante partos inducidos con hormonas sintéticas. Quienes andamos por este  mundo del nacimiento, sabemos que la oxitocina sintética inhibe la producción de la natural, con lo cual, el cóctel de hormonas necesarias para el nacimiento, la hormona del amor (oxitocina), las endorfinas… brilla por su ausencia.

También, el hecho de que cada vez las mujeres sean más mayores a la hora de tener a su primer hijo, está aumentando los casos de infertilidad, con lo cual se acude a los tratamientos médicos, a la fecundación in vitro. En estas situaciones, tampoco se produce el aporte de la hormona del amor y de las endorfinas.

Michel Odent, en su Primal Health Research emprende estudios científicos de todo lo que considera de importancia. Y respecto a estos dos hechos, cuando alguien le preguntó qué futuro le espera a una humanidad engendrada sin amor, comentó que todavía no hay datos concluyentes pero que se nos presenta, cuanto menos, un futuro incierto.

Y ahora enlazo con la noticia que me ha dejado ojiplática. Resulta que ha aparecido una nueva figura de mujer que supuestamente “colabora” en la crianza.  Es la salus. Por lo que he entendido, es una persona cualificada en pediatría que se contrata para que cuide de los bebés, de los niños, mientras la madre descansa o duerme.  http://smoda.elpais.com/articulos/el-embarazo-del-siglo-xxi-genera-empleo/550 ¿Y esto? Entiendo que la madre que requiere los servicios de esta persona NO amamanta a su bebé, lo acuesta en otra habitación con lo que NO duerme con él, o sea, NO está cuando su hijo la necesita…
Si se tiene un hijo siendo algo mayor, si no se cría con la leche de sus pechos,  si la mujer por circunstancias equis se va a trabajar,  si contrata a una salus para que la deje dormir, entonces ¿para qué tenemos hijos?

Quiero dejar bien claro, como Doula, que el planteamiento es bien distinto entre lo que estos servicios ofrecen y lo que aportamos las Doulas.  Lo nuestro está en  acompañar a la madre en su maternidad, facilitando el proceso desde una mirada positiva de todo lo que comporta la crianza. Y en este proceso está la implicación absolutamente personal de la madre, pues hay cosas que no se delegan. El hijo es de su madre y de su padre, con lo que a ellos les corresponde su cuidado, su crianza, su bienestar físico y emocional. No hay nadie que pueda sustituirlos. Les podemos acompañar e incluso relevar en momentos puntuales, pero siempre desde una complicidad respetuosa favoreciendo al hijo, que es el principal protagonista de esta historia de amor.
Y quiero añadir, respecto a lo que articulo de El Pais indica, que las Doulas, en general no somos tan caras.  Personalmente siempre digo, en lo que a mi respecta, que no se quedará ninguna mujer que me requiera sin ser acompañada por no tener dinero y que existen varias maneras de cobrar nuestros servicios.

Razón tiene Michel Odent para decir que nos espera un futuro incierto. Gracias que hay otro tipo de madres conscientes y respetuosas que dan a sus hijos lo mejor que tienen: su leche, su tiempo, su amor incondicional. Pero somos muchos los seres que ya estamos poblando este planeta y… o se producen cambios en la crianza o no podemos esperar una mejora en nuestra humanidad.

Quiero ser optimista pensando que serán más las personas con una conciencia abierta y amorosa que entienden las necesidades primales de sus hijos, de los niños. Y quizás, puedan contagiar estas buenas prácticas con su ejemplo.

Lo triste es que todos los cambios necesitan tiempo… y yo no estaré aquí para verlo.

Comentarios

  1. Sin darnos cuentas estamos cambiando tanto lo que somos que nos alejamos de nuestra verdadera naturaleza...

    Besos!

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  2. Lo lógico sería que aprovecharan vuestra formación y experiencia para incluiros en la sanidad pública, como un sevicio gratuíto. No entiendo por qué no aprovechan un recurso que ya existe en vez de crear uno nuevo...
    Un beso.

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  3. Por lo que yo he entendido, es una especie de "tata", de niñera de las de toda la vida ...
    ¿por qué la comparaan con las Doulas, si no tiene nada que ver? ¿?¿?

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  4. Así es María, cada vez nos "industrializamos" más, incluso en la maternidad y crianza.
    Pues si, Laura, nada que ver con las Doulas...
    ¡La sanidad pública, ja, ja! Ay Carmen, si están en banca rota, además de que "cuidar" las emociones no es rentable ni productivo para el estado.
    Gracias por pasaros por aquí.
    Abrazos.

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  5. Si Concha, pero si que van a invertir en "la salus" podían dedicar ese dinero a "aprovecharos", digo yo...

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  6. Me gusta lo que dices, y me hubiera gustado escuchar a Odent.
    Solo una cosa no entiendo: lo que respecta a la fecundacion in vitro y la hormona del amor. Entiendo que la fecundacion in-vitro no equivale a la natural, pero no se en que puede afectar al bebe.

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  7. ¡Esta es Carmen! Tirando pa' casa. Gracias, perla, es que tu nos miras con otros ojos.

    Iranzu del alma, no puedo explicar en cuatro líneas lo que para M. Odent es motivo de estudio... No obstante, si te interesan más datos, podemos mantener una "conversación" por privado. ¡Y me alegra verte por aquí!

    Abrazos para las dos.

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  8. Querida Concha
    Que palabras tan sabias y tan claras....es una pena que se este transmitiendo esas ideas tan antinaturales. con lo bonito, sencillo y fácil que seria escuchar a la madre naturaleza y a nuestro instinto maternal,!!!

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  9. Así es, Rosana, amiga Doula y compañera de endorfinas, pero hay tantas situaciones en las que el instinto está acallado, dormido...
    Gracias por tus palabras.

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