SABOR AGRIDULCE


A veces los sentimientos de dolor y tristeza no me permiten racionalizar y supongo que estará bien pues dar rienda a las emociones y expresar mis sentimientos, me hace sentir más libre.

Hace pocos años le quitaron cruelmente un pecho. La mutilación fue bárbara y todavía estaba aceptando su realidad. Ahora había comenzado el proceso para la reconstrucción e implantación de una prótesis. Lo necesitaba urgentemente pues su alma de mujer estaba profundamente dañada. Anoche la llamé para charlar un rato, para interesarme por ella y compartir unas risas. Pero no pudo ser… el lunes le practicarán una biopsia pues el cáncer ha hecho su aparición en otro órgano.

Aunque soy mujer de fácil palabra, en aquel momento no encontraba cómo expresar el dolor que sentía, la garganta me oprimía, las cuerdas vocales se atascaban… las lágrimas rodaron por mis mejillas. Sin ocultar mi tristeza y compartiendo con ella este momento íntimo y apasionado, solo pude ofrecerle mi hombro y mi abrazo, mi presencia, por si en algún momento sentía que lo pudiera necesitar...

Por el contrario, esta mañana, hace un momento una llamada telefónica ha compensado –si se puede- la pena con la que anoche me fui a la cama.

Hace unos días, en uno de los talleres que realizo para dar a conocer cuál es el papel de las Doulas, conocí a una mujer próxima a parir. Conforme yo hablaba, vi que las lágrimas asomaban a sus ojos. Cuando terminé la presentación y departimos con el resto de asistentes, su llanto ya era evidente. La mujer apenas podía hablar y le dije que si quería expresarse, que se tomara su tiempo… yo tenía todo el del mundo.

Cuando consiguió serenarse me dijo que sentía en su ser esas emociones, esos hechos que yo había expuesto allí y que hasta ese momento, no había podido dar forma a sus sentimientos. Se sentía confusa y desorientada pues su ilusión era parir de una forma y las circunstancias la abocaban a parir de otra. Comentamos cosas y le dije qué posibilidades tenía, qué información debía recoger y que, al fin y al cabo, ella podía tomar la decisión que mejor le pareciera, la que más le acercara a esos preciosos momentos que deseaba para dar entrada en la Vida a su hijo a través de su cuerpo.

A los pocos días me llamó para decirme que había realizado algunos cambios que le habían devuelto la serenidad y la confianza. Y hoy me ha llamado para decirme que el bebé ha nacido, que ha tenido un parto respetado, acompañado por una matrona experta y amorosa, que a pesar de que el niño ha sido grande no le han practicado episiotomía… que la lactancia estaba perfecta y felizmente instaurada.

Y que por todo ello, por mis palabras que le llegaron cuando más las necesitaba… quería darme las gracias.

Y no es por el hecho en sí -que también gratifica mi lado humano- sino por saber que, esta vocación mía y lo que estoy haciendo por apoyar y acompañar a las mujeres hacia su maternidad, tiene su razón de ser.

Como a esta mujer le dije en su momento tras finalizar la charla-taller, por el hecho de que a una sola persona le sirva de algo, ya vale la pena el esfuerzo y el tiempo invertido.

Estas son las dos caras de la moneda. La Vida es así y a pesar de ello, en estos momentos agridulces, sigo dando Gracias.


Comentarios

  1. Es la única manera de vivir con sentido, apoyarnos unos a otros tanto en la alegría como en el dolor.
    Un abrazo.

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    1. Así es, Carmen. Para lo bueno y para lo menos bueno.¡¡Uff! Cómo vamos aprendiendo...
      Abrazos para ti.

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  2. Que bien lo haces Concha, ánimo, cuánto, me queda por aprender, tu me enseñas, Gracias.

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    1. ¡Ah, no, cielo! Tod@s aprendemos de tod@s. Solamente que tú y yo, en estos momentos, compartimos UN camino. Gracias por estar ahí.

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  3. Gracias por compartir, esos sentimientos, Concha...A mi a veces también me sorprende como la felicidad y la tristeza pueden mezclarse tanto y estar tan cerca en la vida..Aprendamos en cada momento, gracias por enseñarnos!

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    1. Así es, lo que vale la pena es darse cuenta... Gracias a ti por Ser y por Estar.
      Un beso.

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  4. Yo sigo por aquí, simplemente leo pero la gran mayoría de las veces, no se me ocurre nada para agregar o aportar. Como le pasó a ésta chica, simplemente lo que pueda llegar a sentir lo has resumido tú cristalinamente.

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    1. No siempre hay que decir... simplemente con sentir se producen los avances. Gracias por tu presencia.
      Abrazos.

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  5. ANTE LOS MALOS Y DUROS MOMENTOS ES MUY DIFÍCIL APRECIAR QUE TAMBIEN HAY MOMENTOS FELICES Y RECONOCER QUE ESTO ES LA VIDA.
    CÓMO CUESTA REPONERNOS ANTE LO DURO Y COMO CUESTA TAMBIEN VALORAR TODO LO CONTRARIO, LO BUENO , LO AGRADABLE, ...
    HEMOS DE DAR GRACIAS CONSTANTEMENTE.
    YO ESTOY EN ELLO, Y ESPERO AVANZAR, CON VUESTRA AYUDA INCONDICIONAL.
    UN SUPERABRAZO.
    GEMA

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    1. ¡Ah, Gema! Primero que nada ¡bienvenida!
      No dudes de que avanzas, cielo, no con nuestra ayuda sino con tu deseo, con tu conciencia y con tu trabajo del día a día.
      Nosotras estamos de apoyo... o de coche escoba, lo que sea preciso en cada momento.
      Bendiciones.

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