Por la Serranía de Cuenca




Como en años anteriores, el fin de semana siguiente a la Pascua de Resurrección, nos hemos ido de senderismo pues en la Comunidad Valenciana se consideraba festivo al ser el lunes, el día de San Vicente, el patrón.

En esta ocasión nos hemos marchado hacia la Serranía de Cuenca, y aunque ya hemos estado en anteriores ocasiones es una zona tan bonita que nunca nos cansamos de recorrer.
Partimos con el autobús lleno, no quedó ni una plaza libre, y muy cargados de ropa ya que el tiempo que anunciaban no era de lo mejor para caminar. Aún así, nada nos detuvo y  por la mañana ya alcanzamos nuestro primer punto de destino, desde donde comenzamos la ruta de ese día. No voy a detallar lo que estaba previsto, ni lo que hicimos,  sin embargo voy a poner la reseña que el coordinador de la actividad y autor de numerosos libros sobre senderismo, nuestro querido Esteban Cuéllar, hizo para la revista del Club. Tal y como salió publicada, la copio.


“Hace ya varios años que no caminamos por tierras de Cuenca. Y es hora ya de hacerlo para seguir recordando que esta tierra es única, como se va a demostrar. Para la jornada del sábado tenemos un recorrido sereno y tranquilo que partirá desde el pueblo de Cañamares. Sendas y caminos nos irán llevando a la vera de varios barrancos, collados y un mirador excepcional donde contemplaremos un paisaje de postal. 
El segundo día el autobús se adentrará por el bucólico valle del río Escabas. Cerca de un pueblecito llamado Poyatos será el punto de partida para vadear la corriente y ascender por las laderas vestidas de pinos y encinas. Arriba nos repartiremos en dos grupos, unos volveremos al punto de partida descendiendo lo ascendido (unos 380 metros). Los otros caminarán algunos kilómetros más, pero su compensación será el doble por el paisaje que descubrirán. Fresneda de la Sierra será el lugar donde el autobús los irá a buscar.


El último día el autobús nos llevará hasta una aldea de Beteta y desde allí, siguiendo las marcas de un PR, subiremos con moderación hasta un altiplano repleto de fronda y soberbios cantiles que se alzan verticales sobre el río Cuervo, que por este entorno se retuerce en mil meandros con una serpiente. El broche final será bajar por una venerable senda hasta el balneario de Solán de Cabrás, donde nos recogerá el autobús para traernos a casa.

En las dos primeras jornadas se podrán acortar las rutas para los que caminan menos, dejándolas en 12 o 14 Km. El tercer día, todos tendrán que hacer los 19 Km. propuestos y un desnivel de 400 metros, pero estoy seguro que nadie se arrepentirá.
Nos alojaremos dos noches a media pensión en un hotel del grandioso pueblo de Priego. Solo llegar hasta allí en bus ya merece este inolvidable viaje al corazón de aquella sierra de Castilla”.

En cambio, sí que voy a compartir mis impresiones personales que, como siempre que realizo este tipo de actividad, me reconectan con esa energía vital tan necesaria y que voy perdiendo en el quehacer cotidiano, en el día a día.
Porque la sensación de sentirse arropada por la grandiosidad de la Naturaleza es algo indescriptible y se tiene que vivir para poder expresar. Estar rodeada por grandes riscos, caminar entre frondosos bosques, junto a ríos de cristalinas aguas, sintiendo en la cara la lluvia, la ventisca de nieve, incluso la pedrisca que nos cayó, sentir el frío hasta doler los miembros, taparse hasta las orejas para que el viento no penetre… y estar feliz, ronda lo puramente bucólico pero es una realidad que queda integrada en cada una de mis células.

No negaré que en algún momento sentí el cansancio físico, pero llegar al hotel y tomar una ducha caliente, regenera tan rápido que todo se olvida. Y si además compartes la cena, los desayunos y muchos momentos con personas encantadoras, con gente amable y divertida, te das cuenta de que vale la pena el esfuerzo.


Así, regresamos a casa el lunes por la noche tras añadir un puñado más a mi “historial” de kilómetros andados .  
Y feliz, con la plácida sensación que aporta el buen sendero, la agradable compañía,  la conversación serena,  las tertulias divertidas y el  re-descubrimiento de todo lo bueno que tiene el ser humano.


Quiero agradecer a Marido y a mi buen amigo Rafa Burguera,  haberme facilitado las fotografías. ¡Gracias amores!



Comentarios

  1. Pero qué excursiones más chulas hacéis...y qué bien las cuentas!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ja, ja,preciosa! Es que las siento y las disfruto a tope, y esa alegría, se transmite.
      Me alegra que te guste.
      Besos.

      Eliminar
  2. qué pasada... lo leo y me parece estar ahí. Qué bonito es disfrutar esto!
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues me alegra saber que viendo las imágenes te puedas trasladar aquí desde tan lejos... aunque sea con la imaginación.
      Un abrazo, cariño.

      Eliminar

Publicar un comentario

Dime tu OPINIÓN, por favor, me interesa y mucho porque saber que a alguien le atrae lo que escribo, me anima a seguir haciéndolo.

Si no usas ninguna cuenta, ELIGE la opción Nombre/URL, luego ESCRIBE tu nombre o nick y deja en blanco URL.
Dale a continuar, escribe tu comentario, pincha en PUBLICAR un comentario...

Gracias por hacerlo.

Lo más popular este mes

Si ella no lo sabe, explícaselo (a tu madre, a tu suegra…)

A vueltas con FACEBOOK

¡Somos hembras mamíferas!

Carta de una madre a una madre joven.

RELATO de mi PARTO

El vello púbico

Estoy embarazada, y ahora ¿a quién acudo?

Noche oscura del alma