Colores de Otoño




No salía al monte a caminar desde este verano y me hacía mucha falta. Mi cuerpo y mi espíritu clamaban por ello.

Este domingo, Ardillas Club de Senderismo tiene programadas dos salidas. Una de ellas la coordinará Marido, pero yo me voy a la otra.  La ruta a recorrer me resulta más atractiva… y más fácil, habida cuenta el tiempo de descanso que llevaba mi cuerpo serrano.

Así, salimos hacia el Parque Natural de la Sierra de Espadán, en la provincia  de Castellón. El recorrido va a transcurrir entre bosques, lo que siempre me reconecta…


El autobús nos deja en la Fuentes de Ayódar, desde donde partimos con un día fresco pero sin lluvia. El ambiente es agradable y al poco, comienzo a quitarme ropa. Es una gozada caminar con manga corta todavía a pesar del descenso de las temperaturas.

El camino culebrea por el margen de un río que baja muy lleno de agua a causa de las últimas tormentas y que nos muestra una pozas llenas hasta los bordes y preciosas para un chapuzón… ¡en verano!


Siguiendo las marcas blancas y amarillas que indican que vamos por un sendero de pequeño recorrido, tomamos una senda que nos lleva por un desfiladero hasta el pueblo de Torralba del Pinar.


Desde aquí, tomaremos el GR-36 indicado con marcas blancas y rojas hasta llegar a un collado. El paisaje es impresionante, grandes riscos que sobresalen de entre los bosques de pinos, encinas, roble mediterráneo y algún que otro alcornoque.



El bosque está precioso. Los arces granatenses han tomado el color rojo-amarillento característico de esta época del año, los crataegus y los chopos muestran sus pequeñas hojas amarillas,  y los líquenes y los musgos se presentan con el mejor de sus verdes. Los brezos y las discretas florecillas de otoño aparecen con sus tonos multicolores  acordes con el resto del paisaje. Y algunas que otras setas, aunque no comestibles,  se muestran tímidas al margen del camino. Hay agua por doquier y el sonido de ésta junto al silencio del bosque me lleva, caminando, a un estado de meditación inevitable.



Al mismo tiempo, los olores penetran por mi nariz haciendo potenciar esa mágica sensación: el romero todavía en flor, la ruda silvestre, el olor a humedad, a tierra mojada…
Tras un continuo sube y baja, seguimos caminando hasta otro collado y desde aquí, por una senda empedrada descendemos hasta una zona recreativa con bancos, mesas y una fuente. Pero ahora sí que el tiempo amenaza lluvia y decidimos continuar hasta Villamalur, donde nos espera el autobús y donde nos podremos refugiar en algún bar del pueblo si llega el caso.

Durante la comida, no nos faltan motivos para charlas y risas, para comentar y para compartir lo ocurrido desde la última vez que nos vimos, con todos y cada uno de los compañeros senderistas.

Y el momento de regresar viene marcado por la hora y por el chaparrón que comienza a caer. Así es que subimos al autobús y emprendemos el regreso a Valencia.

Hoy solamente han sido poco más de 13 km y lo he notado, aunque sé que con un par de excursiones más me pondré a tono gracias a la maravillosa memoria que tiene el cuerpo.


A pesar de dolerme un poco las piernas, los pies, las cervicales,  (hoy llevaba la mochila muy cargada con ropa “por si acaso…”) a pesar de las posibles agujetas que mañana me recordarán que no he de tardar tanto en salir de nuevo, estoy contenta. Estoy feliz porque sé que puedo hacerlo, que para esto, como para otras muchas cosas, no hay edad ni condición. 
Y por eso, finalizo este día dando Gracias a la Vida.

Comentarios

  1. Amos, que si hago yo ese recorrido termino en urgencias... no se puede negar que estás en buena forma. Yo los fines de semana sólo sueño con libros, sofás y charlas tranquilas...
    Abrazos, "anduriña".

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    Respuestas
    1. No creas, preciosa, el cuerpo se acostumbra a todo, si bien es cierto que, cuando menos hago menos fuerzas tengo (físicamente hablando, claro).
      Cuando quieras te vienes pa'cá y nos damos una vuelta por el monte.
      Besos.

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  2. Bonita ruta, envidia me das. A ver si encuentro compas para salir por Madrid que los bosques me llaman. Buen día desde Castilla.

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  3. Rutas bonitas hay en cualquier lugar, es cuestión de informarse y caminarlas con ojos serenos y mirada amorosa.
    Te animo a que busques algún club de senderismo por tu zona castellana, es la manera con más garantía de salir al monte.
    Gracias por mostrarte.
    Un abrazo.

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