A vueltas con FACEBOOK



Tenía cierta resistencia a ver “El show de Truman”  porque Jim Carrey me parecía un actor sobreinterpretado, aún así la vi y confieso que me gustó mucho, que me mostró una realidad tan cruda como es la manipulación de los medios… de la realidad que nos quieren mostrar. La realidad que, desgraciadamente muchas personas se creen –o nos creemos- a pies juntillas como cierta. Citaré por ejemplo el infame “informe” periodístico del Equipo Investigación emitido hace poco por AtresMedia a través de su cadena de TV La Sexta.  Manipulación, mentiras, mala idea, ocultación de información y amarillismo. Pero no es este el caso que me ocupa ahora…

Ando unos días a vueltas con qué sentido tiene pasar el tiempo en el “caralibro”. Me resistí a entrar, quien me conoce bien lo sabe. Me invitaron y me animaron a ello, hasta que finalmente, ¡pobre de mí! caí en la tentación y sucumbí, y no me hice solamente una biografía –o como se llame- sino que además cree una página profesional donde compartir de manera abierta todo aquello que me iba llegando y que suscitaba mi interés.
Así, siendo sincera, todos los días veo qué hay importante en este mundo del nacimiento, los últimos avances en cuanto a partos, hormonas, lactancia, e incluso crianza.

En la “biografia”, mi parte más personal y privada, comparto temas familiares y de crecimiento personal, de espiritualidad, o de cuestiones que me atraen como Concha más que como Doula. Aquí está la gente que más o menos conozco, algunas de estas personas me conocen personalmente, otras a través del tiempo que llevo en la red y otras, piden “amistad” noséporqué y según mi intuición, las acepto o no.  Periódicamente he de hacer una limpieza porque tengo la extraña sensación de estar siendo espiada por alguien que nunca dice nada… así es que el número de “amigos” se va equilibrando consecuentemente.

Y como consecuencia de estas solicitudes de extraños, me decidí a crear la “fanpage” o la página profesional, donde no comparto cosas tan íntimas o privadas y me remito solamente a lo profesional, a publicar lo que me llega de otras páginas nacionales o internacionales y que considero interesante para las personas que pueden seguirme, aunque realmente… ¿Quiénes son? ¿Existen de verdad? ¿Realmente les interesa lo que comparto?

Me he tumbado un rato con las piernas en alto para aliviar un poco la circulación venosa de mis piernas, y las palabras han comenzado a agolparse en mi cabeza como si alguien me estuviera dictando… y han aparecido personajes de ficción que me han llevado a conectar con unas sociedades en las que la mentira y el espionaje controlaban a sus habitantes. Y precisamente a colación de sentirme espiada y de estas cuestiones de si tiene algún sentido estar tan activa en este mundo facebookero, es que estoy escribiendo este texto.

He recordado a Winston Smith, de la novela 1984 de George Orwell, y el Gran Hermano que todo lo controla a través de sus telepantallas. Recuerdo los pelos de punta cuando leí la novela por primera vez allá por 1974 ¡Me pareció algo tan irreal y tan lejano…!  Y de ahí mis pensamientos se han pasado a una serie que hicieron en TV a finales de los años 60 que yo veía todavía en casa de mis padres, y que me producía una sensación de agobio que no olvidaré nunca. La serie era inglesa, protagonizada por un actor americano que se llamaba Patrick McGoohan, en la que un personaje estaba encerrado en una realidad de espionaje de la que no conseguía escapar nunca de “La Villa”, lo cual era una pesadilla constante. “El Prisionero” se llamaba.

Y así, enlazando estas tres historias de ficción he llegado a la conclusión de que no sabemos realmente qué sentido tiene esta enorme red social que atrae a tantas personas, que despierta disputas, que levanta pasiones, que hace que las personas pierdan sus modales, que se pierda también la vergüenza y los valores, que quizás se utiliza con fines constructivos pero que realmente… me hace perder mucho de mi preciado tiempo. Confieso que me siento enganchada y creo que ha llegado el momento de reflexionar.

Tal vez por eso sea que las voces están gritando en mi cabeza… tal vez por eso sea que me plantee seriamente ver y cuestionarme si tiene sentido continuar con mis páginas. Porque ¿realmente a alguien le importa saber qué pienso, o qué siento? ¿Realmente es necesario seguir hablando de las barbaridades que se siguen haciendo en nombre de la Humanidad… de la violencia obstétrica, de las cesáreas innecesarias, de los intereses de las multinacionales y farmacéuticas, de tantas y tantas cosas que a mí me levantan ampollas pero que no tengo nada claro que al resto del mundo se las levante o se la repampimfle…

No sé, quizás he entrado en ese ciclo del cuestionamiento en el que, como mujer cíclica -aunque sin menstruación- entro de vez en cuando. Esos ciclos vitales en los que necesito cambiar cosas, eliminar trastos, abrir armarios y cajones para tirar cosas, revisar y revisar-me para soltar viejos apegos y para introducir aire fresco. Dejar hueco a lo nuevo deshaciéndome de lo caduco…

Tal vez ha llegado el momento de cerrar la página del "caralibro" y permitir que, quien quiera algo de mí, me busque y se ponga en contacto conmigo, por correo, por teléfono, como toda la vida se ha hecho. Y que a quien le interese un tema, indague, busque y se informe, y se forme por cuenta propia, para no ser un Truman Burbank que vive en “La Villa” y es controlado por el Gran Hermano…

Viernes tarde en un mes de julio caluroso,  con un montón de ideas y de proyectos para llevar a cabo. Con compromisos de trabajo y familiares. Con pocas horas de descanso y de sueño…
¿Realmente tiene sentido? Nada es definitivo.  Ahí me quedo… sintiendo. 

Comentarios

  1. Hola Amama, soy Esther...

    esto de la red tiene tan poco sentido como el que quieras darle. A mi me sirve de contacto con gente a la quiero y admiro, de la que aprendo, como tu. Incluso com puerta de entrada a conocer (y luego descartar, como la vida, y ya sabes el caso que me ocurrio, falsa amistad cizañera que colea... ) Y creo que es sano y honesto descartar y escoger, porque eso es tambien la vida. Que me espie zuckerberg me da igual, viven a mil años y kms, pero que me espie gente y me laclave por la red...bueno, pues igual que la vida real, solo que a estas las puedo quitar de enmedio, Y sirve para aprender, conocer, disfrutar....y la uso por estos motivos. El resto, plim. Efecto perverso inevitable hasta cierto punto. Pero personalmente me gusta saber de ti, si es por FB guay, si es por mail.. pues tambien. Mas inmediato lo otro, claro, peroes tu opcion y como te aprecio un monton, te agradezco la ayuda que me has dado siempre y admiro te sigo por donde tu quieras. Muaks!!

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