Acompañar un embarazo en la distancia

 


Contadas han sido las veces que he llevado a cabo un acompañamiento a distancia a través de videollamada. Estoy convencida de que sin presencia no hay acompañamiento. Sin embargo, en esta ocasión, he recurrido a las facilidades que proporciona la tecnología, poco inteligente por mi parte habría sido no hacerlo.

Este ha sido el caso de Esmeralda, una hermosa mujer que contactó conmigo durante su primer embarazo viable. La población donde ella reside, aun estando en la misma provincia que la mía, se halla a 82 k. lo cual no facilitaba el encuentro, pues empiezo a rechazar los acompañamientos que me suponen largos desplazamiento en coche.

Quiero decir que ha sido un placer, una bonita experiencia y un gran aprendizaje llevar a cabo este acompañamiento. Conocí a una mujer y, tras su último parto, me he encontrado con otra totalmente distinta, mucho más informada, más segura, más consciente, más poderosa… y mucho más sabia, lo cual me alegra por ella y por las dos niñas que son sus hijas.

Comparto las palabras que me ha enviado.

Gracias, Esme, seré tu doula mientras tú quieras.

 

"Conocí a Concha en 2023 por casualidad, casi sin saber lo que era una doula. Llegué a ella tras dos años muy duros, marcados por dos pérdidas gestacionales, sintiéndome feliz por mi embarazo, pero también llena de miedo. 

Gracias a su acompañamiento, siempre lleno de paciencia y cariño, fui soltando poco a poco esos miedos y encontrando la calma. A pesar de la distancia, cada una de sus palabras me daba seguridad y confianza.

En mi siguiente embarazo volví a buscarla, no desde el miedo, sino desde la certeza y la tranquilidad que ella transmite. Aunque aún no hemos podido abrazarnos en persona, para mí siempre será mi doula: la mujer que sostuvo mi mano en la distancia y me ayudó a convertirme en la madre que soy hoy". 





Comentarios