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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

jueves, 14 de junio de 2012

Errar es de sabios, de necios permanecer en el error (historia foril).



Aunque hace tiempo que ya no participo en ningún foro, reconozco que en algún momento sí que estuve muy enganchada. Mis principios en Internet fueron a través de un conocido foro multitudinario y supuestamente de maternidad consciente, pero que finalmente resultó ser un cajón de sastre.

Por aquel entonces me sorprendían las madres que contaban sus miedos, sus dudas, sus intimidades… y yo, que soy de palabra fácil y corazón de buen alma, comencé a involucrarme –ahora sé que demasiado- y salí mal parada.
Porque no es lo mismo hablar con las personas cara a cara, mirándose a los ojos, escuchando la voz y sus matices, observando la expresión del cuerpo… que decir lo que se piensa a través de un medio frío y sin sentimientos, como es un teclado y una pantalla.

En aquella época y con el ímpetu que me caracteriza cuando el tema es algo que me mueve, bien por tener conocimiento del mismo, bien a través de mi propia experiencia personal (que suele ser lo más habitual dado mi edad) me enrolé en varios temas sobre crianza, sobre crecimiento personal… y sabiendo que llegaba a muchas de las foreras, descubrí que también había una parte importante a quien mis comentarios les resultaban… molestos.

No supe encajar algunas respuestas, lo reconozco. Tenía cierta tendencia a personalizar sin saber -ahora lo SÉ- que esas respuestas airadas, críticas y acusadoras eran consecuencia de haber hecho de espejo, de haberles descubierto algunas sombras…

En este foro había –no sé si todavía continua- una persona que ejercía de moderadora. Y con ella tuve alguna que otra “agarrada”. Me parecía una mujer autoritaria, absoluta, prepotente… y aunque escribía muy bien, utilizando palabras, términos y frases perfectamente estructuradas demostrando ser una persona muy inteligente, había algo en ella que como vulgarmente decimos, “me echaba pa’tras”.
Así, llegado un punto límite y ante la amenaza de “banearme” del foro, decidí retirarme voluntariamente.
Atrás quedaron buenos y malos momentos.  Pero me llevé lo mejor y lo que todavía mantengo: algunas relaciones que perduran y que, en algunos casos, se han convertido en algo más que una amistad cibernética, habiéndonos conocido en persona y dándonos esos abrazos que en tantas ocasiones nos habíamos enviado.

Como solemos tropezar con la misma piedra, al poco tiempo me enrolé en otro foro, también y “supuestamente” de crianza. Aquí y desde el despecho que sentía hacia aquella persona, dije más de lo que debía acerca de ella… y no me arrepentí,  a pesar de reconocer mi mala acción (es lo que tiene ser humana…).
Aquel foro se fue al traste y ya, definitivamente, me olvidé del tema foril para siempre.

Ha transcurrido el tiempo y siguen ocurriendo cosas que me maravillan.

Este fin de semana, en el I Concreso de Maternidad Multitarea, he tenido la oportunidad de conocer “in person” a aquella moderadora de aquel foro con la que tuve mis más y mis menos. Y ha sido una experiencia increíble.

Cuando nos dimos a conocer, ambas desde la más absoluta normalidad, en un momento se desmontó aquella imagen que tuve de ella y la sensación fue recíproca.

Nos abrazamos y comentamos de aquellos sucesos… sin resquemor, con naturalidad. A lo largo de todo el día, la sonrisa y la amabilidad formaron parte de nuestra relación. Finalmente y cuando llegó el momento de la despedida, reconocimos que había sido una “suerte” (ya sabéis que no creo en ella) el habernos encontrado y haber podido desmontar aquel embrollo.

Asumo mi error y pido disculpas, porque errar es de sabios, pero de necios permanecer en el error.

Fue un placer conocerte, MIRI.



15 comentarios:

  1. hola Amama, me encanta verme reflejada aquí en este escrito tuyo también. Gracias a Dios también pude (aunque cibernáuticamente) hacer lo mismo. Y debo reconocer que no hay nada más que me alegre que saber que me equivoco con alguien y las cosas se "arreglen". No sé si se dará en persona, pero desde luego tienes toda la razón, toda todita. Y me alegra que el congreso fuera tan tan bien! en todos los aspectos
    Besos

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    1. Gracias corazón. Si los errores sirven para aprender, bienvenidos sean. Reconocer y rectificar forman parte del CRECIMIENTO. Cada cual desde su estadio, hace lo que sabe. Darse cuenta es lo REALMENTE importante.
      Besos.

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  2. Juer, como me siento de identificada. Es complicado transmitir sentimientos por este medio y a veces lo que es escrito con un "tono" se lee con "otro" mucho mas agresivo. Me ha pasado muchas veces.

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    1. Y seguirá pasando, cielo. Como digo en el texto, no es lo mismo tener a la persona delante y "escuchar" su lenguaje corporal, que leer e interpretar a través de un pantalla. Y si es en un foro, donde se vierten opiniones de todo tipo desvirtuando el mensaje original ¡apaga y vámonos!.
      Me alegra verte por aquí (¿señal de que has terminado tus exámenes?).
      Un abrazo.

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  3. Como me alegro de que dos de mis admiradas madres blogueras se hayan conocido realmente........... en este caso concreto sois un importante ejemplo para mí que a partir de ahora me cuidaré muy mucho de juzgar, sobretodo a las malas, a nadie por este medio. No hay como mirarse a los ojos. Un abrazo a las dos

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    1. Así es, María. Desterrar el juicio es algo necesario para la buena convivencia entre las personas. Nunca sabemos qué hay en la mente y en el corazón de aquel a quien juzgamos.
      ¡Y gracias por eso de formar parte de tus madres blogueras admiradas! Es algo recíproco.
      Abrazos.

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    2. Un abrazo enorme Concha y muchísimas gracias por venir, por darme la oportunidad de conocernos y de demostrarnos que son muchas más las cosas que nos unen que las que nos separa. Y otro abrazo enorme para Esther y para María, que tanto me acompañan.

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    3. Ya ves, Mireia, la Vida va colocando las cosas en su sitio. La gratificación personal de saber que somos capaces de rectificar nuestros errores es el mejor pago, la mejor recompensa a nuestros actos.
      Un abrazo, cielo, y bienvenida a mi blog.

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  4. Que bueno...recuerdo perfectamente él episodio..me encantaban tus aportaciones y como sentí tú marcha. Por eso me alegro de que ese "nudo" sé haya desecho. Las dos sois estupendas y leeros es un placer.

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    1. Pues fíjate, has sido testigo de la una evolución personal con final feliz.
      Bienvenida a mi blog y muchas gracias por tu testimonio,
      Un abrazo

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  5. Yo también tenía otra imagen de esa persona de la que hablas, y me ha sorprendido muy en positivo. Las apariencias foriles engañan, esa lección también la he aprendido yo.
    Un abrazo para las dos, Concha y Mireia.

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    1. Ya ves, Iranzu, cualquier ocasión es buena para rectificar. La Vida nos ofrece estas oportunidades todos los días... solo hemos de ser capaces de verlas.
      Gracias por tus palabras y me alegro de compartir este descubrimiento.
      Abrazos.

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