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Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

lunes, 3 de febrero de 2014

Reconocimiento, falsa modestia y ego.



No voy a hacer una exposición magistral a nivel lingüístico de la etimología de cada palabra y su significado, porque no soy lingüista, ni filósofa, ni socióloga, ni psicóloga…  Voy a expresar lo que desde mi entender y poniéndome como ejemplo práctico, son tres conceptos distintos y que a menudo,  confundimos.

Veamos. Comenzando por el principio, más que reconocimiento hablaría de  auto-re-conocimiento, o sea, ser capaz de darme cuenta de aquello para lo que valgo y además, hago bien. Y poder decirlo sin el cochino miedo a ser juzgada y que me acusen de tener mi “ego” muy elevado y eso sea considerado algo patológico…

Cuando acompaño a una madre en su proceso de maternidad, cuando me relaciono con mujeres en círculos, en grupos o trato con ellas de manera individual, suelo establecer una relación personal e intima que hace que me sienta muy a gusto y por tanto, quien tengo enfrente también percibe esta sensación de bienestar. Pongo mi atención en la escucha y lejos de dar consejos, suelo hablar de lo que sé… poco o mucho, desde mi experiencia y en función siempre a lo que ella/s necesita.
 
Cuando establezco una colaboración, sea del tipo que sea, soy consciente de que es necesario ser humilde, eso para empezar.  No pretendo estar por encima de nadie, nunca, ni aún tratándose de la más insignificante hormiga… escucho, me pongo en sus zapatos y me muestro empática fácilmente porque esa es mi naturaleza.

Y aquí viene el tema del auto-reconocimiento: sé que lo hago bien, sé que con algunas personas (no con todas… porque no con todas vibro en la misma frecuencia) esta relación establecida se vive fluida y amorosa, serena, consciente… natural.  Y nos sentimos conectadas y en paz. Cuando me hacen saber cuál es su sentimiento, su estado de ánimo y su agradecimiento, no puedo por menos que aceptarlo, darles las gracias y dar gracias también a la Vida por toda su magnificencia.  Esto es auto-re-conocimiento, aceptación y autoestima.

Si por el contrario, siendo consciente de todo ello, llegando este momento de sinceridad y agradecimiento por parte de la otra persona, me empeñara en negarlo… en decir que no lo merezco, en minimizar esa percepción que la otra persona tiene de mi, entraría en una falsa modestia, algo que considero absurdo e incluso nocivo: NO ser consciente de las propias capacidades y no desarrollarlas, no potenciarlas al máximo por no reconocerlas.

Y ahora hablemos del EGO.  Si no recuerdo mal de cuando estudiaba latín, ego es el pronombre personal en primera persona, o sea, YO.  Y evidentemente yo soy un compendio de circunstancias dependientes del momento (“Yo soy yo y mis circunstancias”)

En mi EGO está mis luces y mis sombras, mis momentos buenos y los no tan afortunados, mi vida, mi historia, mis antecedentes familiares… mi todo, porque mi EGO soy YO.

Entonces ¿a qué viene despreciar tanto esta palabra?  ¿Que tengo mi EGO elevado cuando digo que soy buena en una actividad? ¿Y eso se considera “malo”?  ¡Venga ya, por favor!, creo que si todas las personas fueran capaces de desarrollar sus capacidades de forma positiva y con ánimo constructivo elevando su autoestima, otro gallo nos cantaría.

¿Qué tengo mi EGO elevado cuando me expreso y digo que me considero una buena profesional porque soy consciente de ello y porque, además, los hechos y las personas lo confirman? ¡Pues vaya!  Creo que es mucho más negativo tener una imagen propia sin aceptación y con poca autoestima porque de esta forma se mina la personalidad y no resulta fácil tirar adelante con los altibajos que la vida nos ofrece.

Sinceramente, creo que se confunde EGO, con egocentrismo y egolatría.  Eso sí que puede ser peligroso porque cuando una persona hace de SU vida el centro de atención por encima de todo, a base de engaños si es necesario,  sin importarle los demás… vive en un egocentrismo.
Cuando una persona se adora a sí misma siendo incapaz de mirar a su alrededor, siendo incapaz de empatizar y darse cuenta de otras necesidades, de otras realidades… vive en una egolatría, en un culto a sí mismo.  Y estos dos procesos sí que pueden encerrar patología.

Ya está bien de temer que nos digan que caemos en la red de nuestro ego de manera peyorativa, porque nuestro EGO es el que nos hace estar alertas y ser conscientes de nuestras actuaciones.  No confundamos términos y seamos humildes, amables, sinceros… verdaderos.

Vivimos momentos de mostrarnos muy hacia fuera. En ocasiones, se crean perfiles falsos con lo que realmente no gustaría ser para que, quien nos mire nos reconozca de una manera que no somos… y esto sí que es penoso. Y peligroso en su conjunto para la sociedad.

Tratemos  al prójimo como nos gusta que nos traten, y amemos-nos para poder amar a los demás sin temor a esos juicios gratuitos que son emitidos sin haberlos pedido.

Con Amor.


De la RAE
egocentrismo.
(Del lat. ego, yo, y centro).
1. m. Exagerada exaltación de la propia personalidad, hasta considerarla como centro de la atención y actividad generales.
egolatría.
(Del gr. ἐγώ o lat. ego, yo, y -latría).

1. f. Culto, adoración, amor excesivo de sí mismo.

11 comentarios:

  1. Me ha encantado leerte, estoy de acuerdo en todo lo que has expuesto. Creo que vibramos en la misma frecuencia o parecida ;). Un abrazo.

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    1. Alguien me ha preguntado si me había pasado algo... por haber escrito esto. Y la verdad es que llevo tiempo rondando la idea. Porque me doy cuenta de que la puñetera falsa modestia nos impide sentirnos como realmente somos. Por suerte que con la edad se pierde el miedo y la vergüenza, así es que ¡ya esta bien! que cada persona se re-conozca y se auto-estime en sus valores y capacidades.

      Seguro que vibramos en la misma frecuencia, Rosana. Gracias por tus palabras.

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  2. Me encanta tu reflexión. Cuanta razón tienes...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. esto que escribes es muy cierto, tendríamos que llegar al conocimiento del ego (nuestro conocimiento) para llegar al re-conocimiento
    Y este escrito es un buen inicio, me alegra mucho que lo hayas expresado, cuando mucha gente ha sido y sigue siendo víctima de esos prejuicios, vergüenzas y demás condicionantes (culturales sobretodo)

    Besazo Amama!

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  5. Gracias Concha; aprendiendo de ti como siempre.
    Un buen articulo que a muchas nos da uno mas de esos empujones que necesitamos para ser quien realmente somos

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    1. Aprendemos juntas, querida Laura. Y mucho ánimo, nadie más que tú sabe hasta donde puedes llegar.
      Un abrazo.

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  6. Concha pues si.... yo como psicologa y habiendole dedicado bastante tiempo de mi dia a dia a esto de intentar entender por qué somos como somos.... pienso que por una parte la sociedad nos enseña a "vestirnos" y eso significa dejar a nuestro verdadero YO tras varias capas de cuello vuelto; y a demás, que cada individuo en su vida va elaborando una forma de reaccionar a lo que vive para salir emocionalmente ileso (sobrevivir) que le lleva a adoptar patrones de comportamientos alejados de su YO pero que le ayudan a seguir adelante. Esto es una manera de entenderlo, nada más, pero a mi me ha ayudado mucho a observarme y conocerme y saber qué soy yo en realidad y que soy cuando lo que intento es "sobrevivir". El problema es que esos comportamientos que adoptamos para nuestra supervivencia emocional se mantienen en el tiempo sin necesidad real y se apoderan de nuestro YO.
    A veces el egocentrismo, la falsa modestia fueron defensas de nuestro ego que nos ayudaron a sentirnos un poquito mejor ante la adversidad y nos lo hemos dejado puesto sin darnos cuenta que ya no los necesitamos. Esta es mi experiencia.

    Interesante reflexión la de este post. Un besazo

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    1. Estoy segura de que este artículo no lo hubiera escrito unos años atrás. Ahora y desde mi propio auto-conocimiento y revisión, desde mi toma de consciencia, sé lo que puedo hacer, hasta donde quiero llegar... y puedo re-conocer-me. Evidentemente, cada etapa de la vida tiene su momento pero convendrás conmigo que negando-nos difícilmente llegaremos lejos.
      Gracias por tu aportación, es muy interesante. Vuelve cuando quieras.
      Un abrazo.

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