La SMAR es una iniciativa de AFAR (Alliance
Francophone pour l'Accouchement Respecté), una organización francesa no
lucrativa fundada en 2004. Siendo un órgano autónomo de ciudadanos, no defiende
ningún dogma o teoría ni tampoco muestra inclinación filosófica, médica,
religiosa o política. Desde 2011 su coordinación ha sido entregado a la European
Network of Childbirth Associations (ENCA). http://www.smar.info/
AMAMADOULA
Porque soy mujer, madre, abuela y Doula.
lunes, 20 de mayo de 2013
Semana Mundial del Parto respetado 20/27 de mayo de 2013
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CONCHA (Amamadoula)
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domingo, 19 de mayo de 2013
Semana Mundial del Parto Respetado 2013 | El Parto es Nuestro
Semana Mundial del Parto Respetado 2013 | El Parto es Nuestro
En el marco de la Semana Mundial del Parto
Respetado que se celebrará del 20 al 26 de mayo de 2013, con el lema: ¡Por
favor, no molesten!... Estamos de parto, El Parto es Nuestro presentará en
diferentes puntos de España y en colaboración con diferentes asociaciones e
instituciones, la proyección y posterior debate del documental "La voz de
las mujeres".
Se trata de un documental realizado con la
participación de nuestra asociación,
filmado en el verano de 2011. Un vídeo hecho por mujeres, con la historia de
parto de otras mujeres que decidieron “desnudar sus historias para ser
grabadas”.
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CONCHA (Amamadoula)
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jueves, 16 de mayo de 2013
Por la Costa Brava: reconexión y reencuentro
Sometida a la vorágine de lo cotidiano, me doy
cuenta de que apenas sé, puedo o quiero parar… y a pesar de que una vocecita
interior, de manera queda me repite incesantemente que baje el ritmo, en
algunas ocasiones no lo consigo por aquello de que lo urgente no permite hacer
lo necesario. O es lo que quiero creer yo.
Menos mal que mi proveedora habitual de
soluciones, la Vida misma, llega oportuna y me concede la clave, aquella que
viene de forma externa y además, no
tengo valor para rechazar.
Esta ha sido mi semana de desconexión, de
reencuentros. Con la Naturaleza, conmigo… con mi marido. He pasado una semana en la Costa Brava y
aunque a priori no era un destino del que esperaba demasiado (si, lo reconozco,
todavía me creo expectativas…) han sido unos días realmente gratificantes.
Aprovechando la oportunidad que los Servicios
Sociales nos brinda a los jubilados (marido ya lo está) en sus actividades para
mayores (IMSERSO) tomamos como punto de partida para nuestras excursiones un
hotel en Lloret de Mar, pueblo turístico en la costa de Girona (para extranjeros
de medio mundo) y sin otros atractivos aparentes más que sus playas. Pero como
nuestro fin era utilizarlo como base, aceptamos la semana a pensión completa.
Tras la primera visita a la población, nos dimos
cuenta de que aquello era tal y como nos habían dicho: “Guirilandia”, y aunque
sea una expresión poco acertada, lo cierto es que por un momento en medio de
aquel paseo marítimo tuve que pararme para pensar dónde me encontraba pues mi
sentimiento era estar como en una torre de Babel por tantos idiomas
desconocidos que llegaban a mis oídos. Excepto el francés y el inglés
claramente reconocibles, el resto fueron imposibles de identificar. De
castellano y catalán… apenas escuchamos palabras.
Marido y yo tenemos la costumbre de ir siempre a
nuestro ritmo, sin depender de excursiones organizadas y huyendo de las
llamadas “rutas turísticas”, seguros de que nuestros intereses no son los mismos
que los de la mayoría y por tanto acudimos a la Oficina de Información para hacer
acopio de todos los datos posibles respecto a los lugares para visitar por la
zona.
LLoret de Mar me pareció un pueblo poco atractivo
urbanísticamente hablando, pero para sorpresa mía –y muy agradable por cierto-
encontramos una preciosa iglesia, una joya de la arquitectura catalana
modernista de principios del siglo XX con claros tintes gaudinianos. La Capilla
del Santísimo de 1916 cuyo exterior visitamos cada vez que dábamos nuestro
paseo vespertino tras la cena.
También el Cementerio con hipogeos modernistas
es algo para visitar. Realmente interesantes en un ambiente rodeado de tiendas
de recuerdos, de bares, cafeterías y discotecas.
En la información de las zonas cercanas mencionaban
algo así como la ruta de los jardines y obviamente, es algo que no me podía
perder.
El primero que visitamos fue el Jardín Botánico
“Marimurtra” en la lindante población de Blanes. Una auténtica preciosidad.
Bien estructurado, bien conservado, bien señalizado en todas sus especies, con
grandes ejemplares de suculentas, de cactáceas, con un colorido exuberante
debido a la inmensa variedad de plantas en plena floración. Este Jardín Botánico pertenece a una fundación
privada y es muy visitado, por lo que se nota el interés en mantenerlo vivo y
cuidado.
Su entorno privilegiado, cara a un acantilado en
el Mar Meditérraneo le confiere unas vistas que relajan al espíritu más
alterado.
Fue una auténtica delicia pasear por allí. De vez
en cuando paraba mi marcha simplemente para sentir, para apreciar la belleza y
escuchar el silencio ocasionalmente interrumpido por el chocar de las olas
contra los farallones.
Marido disfrutó haciendo cientos de fotografías,
algunas de ellas realmente preciosas y que consiguió gracias a su especial
gusto y estilo fotográfico, y a la variedad infinita de formas, de colores, de
tamaños… Tantas son las imágenes que necesitaría un álbum para poder mostrarlas y
compartir, si cabe, alguna de las sensaciones que las palabras no alcanzan a
describir.
Parece
que el tiempo no avanza cuando se rompen las rutinas, cuando se utilizan las
horas… simplemente para estar. Parece
mentira cómo se pueden dilatar los momentos cuando no hay prisas, cuando no hay
apenas objetivos, cuando eliges no hacer, sino SER.
Paseando por los alrededores de Lloret de Mar,
alcanzamos el Castillo de San Juan, de principios del siglo XI. Está situado en
la cima de una colina y, cómo no, siendo senderistas, accedimos a él
caminando. Lo bien cierto es que apenas
utilizábamos el coche más que para los desplazamientos de varios kilómetros a
otras poblaciones. El camino transcurre entre el acantilado y está señalizado
como el GR-92, que parte desde Portbou y pasando por Blanes sigue por el
litoral hasta Gibraltar.
Volvimos a visitar Girona, es la tercera vez que
paseamos por esta población y cada vez me gusta más. En esta ocasión la estaban
engalanando pues a pocos días de nuestra partida se celebraría la 58 semana de Exposición
de flores en monumentos, patios y jardines.
Lástima que ya no estaríamos allí para poder disfrutarlo.
| Descansando |
No voy a mencionar nada en concreto porque esta
capital es, toda ella, digna de ser
visitada especialmente para los amantes de la tranquilidad. Cada vez que allí
acudo, descubro algo nuevo a pesar de ser una población relativamente pequeña.
En memoria a unos amigos, fuimos a comer al mismo
restaurante en el que estuvimos hace unos años disfrutando de unas excelentes
viandas en su compañía. Difícil será que estas palabras lleguen hasta vosotros,
pero a pesar de la distancia,
permanecéis en nuestro corazón, queridos Alfons e Inma.
Porque
estar solos a nivel pareja, el uno por y para el otro, sintiendo cada minuto,
hablando si es preciso, compartiendo silencios, dejando pasar el tiempo sin
nada ni nadie que interrumpa esos instantes de reencuentro, conduce a una situación
de re-enamoramiento que afianzan esos lazos de unión que están más allá de
cualquier contrato. Así lo siento yo y así lo siente él. Y por eso nos
“escapamos”.
Siguiendo con la ruta de los jardines, accedimos
caminando de nuevo por el GR-98, al
“Jardín de Santa Clotilde” en el extremo sur de Lloret de Mar. Se trata de una extensión de 26.830 m2
situada de cara al Mediterráneo, donde volvimos a disfrutar de las maravillosas
vistas de sus calas y playas y de las rocas que emergen del mar donde se forman
unos remolinos de blanca espuma al romper las olas.
Está organizado en varias terrazas, con escaleras
cubiertas por hiedras, con parterres de preciosas flores de brillantes colores,
árboles majestuosos, pasadizos tapizados de verde y algunas fuentes y estatuas
que confieren el aire señorial del renacentismo italiano, quizás el que
otorgaron los propietarios originales allá por 1918.
Perfectamente cuidado, con un impecable
mantenimiento, pasear por allí al atardecer fue un momento de paz y de armonía
de esos que enaltecen la existencia.
Volvimos al hotel continuando por el GR, con el
tiempo justo para la cena (que en estos lugares suele ser a hora “europea”, o
sea desde las 18:45 hasta las 20:45 horas).
Durante
estos viajes, puedo darme cuenta de que hay otras realidades, darme cuenta de
las diferencias culturales y de lo variopinta que es la raza humana. Y
curiosamente, en esta ocasión he observado gran cantidad de personas obesas. No
es un juicio, pues como seres humanos tienen todo mi respeto, pero hay que
reconocer que en algunos países –y tristemente ya en el nuestro- hay una mala
cultura de la alimentación que, unida a las prisas y el “fast food”, están
dando situaciones alarmantes de obesidad, con el consiguiente deterioro para la
salud integral. Pero bueno, allá cada cual con su vida.
Tossa cuenta con un recinto amurallado, el de la
Vila Vella, y su torre del Homenaje. Su orientación norte-sur le concede una
situación privilegiada y sus vistas, desde lo más alto, vuelven a manifestar la
belleza de mi amado Mar Mediterráneo.
No voy a relatar todo lo que hemos hecho durante
la semana, no quiero aburrirte con historias demasiado personales, pero antes
de terminar sí quiero contar la visita al último de los jardines que visitamos,
el Botánico de Pinya de Rosa, entre Lloret de Mar y Blanes.
Tenía conocimiento de él a través de mis compañeros
de afición, los cactófilos con los que
tantos años he compartido chácharas
espinosas. Y tenía especial interés en ver los colosales ejemplares que
muestran en las fotografías publicitarias.
Pero he de decir que vine decepcionada por la
falta de un buen mantenimiento y de un criterio coherente en cuanto a la
conservación de las especies.
El recinto cuenta con 500.000 m2 que llegan hasta
el mar con unas recónditas calas que antaño eran de acceso casi imposible.
Allí se combinan las plantas suculentas especialmente
opuntias, aloes y agaves (no hay mucha variedad pero sí son muy grandes) con
plantas y árboles de tipo mediterráneo, y otras especies de todo el mundo.
En origen, en 1945, fue un lugar para la conservación
de especies originales evitando la hibridación. Cuenta con unos invernaderos
que harían la delicia de cualquier coleccionista y amante de las plantas, pero
que ahora están abandonados y con un aspecto deprimente.
| Recargándome... |
Hay cantidad de plantas rastreras invadiendo otras
especies y aunque son bonitas en sí, son consideradas invasivas al propagarse
con mucha facilidad, tapizando y ocultando todo lo que pillan a su paso.
También herbáceas invasoras consideradas “malas plantas” entre los aficionados
a la jardinería se están apoderando de algunas de las suculentas pequeñas. Y
las nomenclaturas de las cactáceas son antiguas, ya que cada cierto tiempo se
hace una revisión, se van actualizando y aquí no lo han hecho. Sin entrar en más detalles, se nota la ausencia de
una buena limpieza del jardín y falla el criterio de mantener a cada especie en
un entorno lo más similar posible a su hábitat. Y así se lo hice saber a la persona encargada
de la venta de entradas en información.
Lástima, pues aunque el paraje es privilegiado,
para mí no reúne ahora los requisitos para considerarse un Jardín Botánico
Como anécdota curiosa, señalaré que en sus acantilados se rodó en 2006 la película “El perfume”.
La
semana ha transcurrido sin darme cuenta apenas pero siendo consciente de que
tomar las riendas de mi tiempo sin prisas y sin agobios, me aporta esa
necesaria reconexión y reencuentro conmigo para poder conectarme y reencontrarme con mi pareja y compañero de
vida, de camino.
Volvemos
a casa felices tras haber recorrido más de mil kilómetros y dando gracias por
los momentos vividos.
Mi especial recuerdo y cariño para unos amigos con
los que me hubiera gustado realizar este viaje, Amparo/Ricardo, y Chelo/Pepe.
Las fotografías están hechas por Marido con una sencilla máquina digital.
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CONCHA (Amamadoula)
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sábado, 4 de mayo de 2013
Día de la MADRE
El artículo
completo es super interesante, no tiene desperdicio y estoy totalmente de
acuerdo con lo que dice. Para celebrar que una mujer es madre todos los días de su vida a partir
del momento en que se queda embarazada, quisiera resaltar estos
párrafos:
Los
descubrimientos sobre el vínculo madre-hijo son diversos. “Hay células del feto
que se instalan en el cerebro de la madre durante el embarazo. Todavía no sabemos
por qué”, comenta Ibone Olza. Los científicos continúan rastreando las claves
neurocientíficas de la relación entre las madres y sus hijos.
Mientras,
ellas hacen mil y un malabarismos para combinar la maternidad con los demás
aspectos de su vida. Los padres cada día intervienen más en la responsabilidad
de criar a los hijos, pero todos los expertos consultados para este reportaje
reclaman que la sociedad debería ayudar
más a las madres. Por mucho que avance la ciencia, “todavía ser madre es
difícil”, indica Olza. “Pero el vínculo –añade– entre una madre y su hijo es vital para la especie.
La
madre tiene que estar rodeada de personas que la cuiden. Como dice un proverbio
africano, “a un niño lo cría toda una
tribu”. Muchas madres se sienten culpables por no llegar a todo, por creer
que, tal vez, no están dando a sus hijos el tiempo y el amor que estos
necesitan. “Aunque es importante que estén tiempo con sus hijos –considera
Enrique García Bernardo–, lo fundamental para un buen apego es la calidad del tiempo.
Que, cuando una madre esté con su hijo, esté tranquila, disponible
afectivamente y disfrute con él. Estoy
seguro de que si las madres pudieran dedicar a sus hijos más cantidad y calidad
de tiempo, la sociedad sería un lugar mejor”.
Imagen: "Maternidad" Stanislaw Wyspianski (1869-1907)
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CONCHA (Amamadoula)
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martes, 30 de abril de 2013
Ancianidad
Autoras como Jean Shinoda Bolen, Maureen Mudrock,
Vicky Noble, Christiane Northrup, Elsa Punset y otras más, han contribuido, de
alguna forma, en reafirmar mi situación de mujer madura y también, por qué no,
a ser consciente de esa sabiduría que aporta la edad desde la consciencia.
Sé que estoy en un buen momento y que tengo mucho
que aprender todavía de la misma forma que tengo mucho para dar y compartir. Todo
ello me empodera. Pero no dejo de tener
momentos en que otra realidad más oscura me asalta y, entonces, algún nubarrón
se asienta en mi alma.
Porque ahora mi tiempo transcurre ya de forma física,
ya con la mente, entre las ancianas que me rodean, entre mis mayores: mi madre
(86) y mi suegra (90). Ambas en procesos de involución física y mental.
Y no es fácil, de verdad. Hay momentos en los que he de hacer esfuerzos
para poder compaginar mi presencia y atención hacia ellas y otras cosas que
también quiero hacer, otras situaciones y personas a dónde acudir. Porque quiero,
porque me apetece, porque lo necesito… y es que mis tardes, mayormente
transcurren de casa de una a casa de la otra. Y apenas veo a mis hijos, apenas
veo a mis nietos.
Ayer, concretamente, estaba en casa de mi madre y
vino a verla una prima mía que con cierta frecuencia la visita. Como era de
esperar, el principal tema de conversación fueron las madres, la mía, estando
ella presente, y la suya -hermana mayor de mi padre ya fallecido- quien con 94 años está en una residencia de ancianos.
En ocasiones se juzga a las personas que por cualquier
imperativo decide llevar a sus mayores a residencias para que finalicen allí
sus días. Y no es fácil tomar esa decisión porque supone una dura elección.
Comentaba mi prima cómo su madre pasa las horas
diciendo que se quiere morir, que su vida ya no tiene sentido… y quien no vive
esta situación, no sabe hasta qué punto es lacerante. En estos días, yo estoy
escuchando las mismas palabras en boca de mi suegra quien está agotada, cansada
de vivir. Ella que ha sido una mujer alegre, fuerte, luchadora… apenas tiene
fuerzas para mantenerse. Sus horas transcurren somnolientas entre la cama y el
sofá del salón cara a una pantalla de televisor que le hace compañía a pesar de
que nunca está sola.
Algo similar pasa con mi madre aunque ella todavía
no quiere irse, aunque a pesar de los continuos ingresos hospitalarios y de que
cada vez se queda más mermada, una fuerza interna logra mantenerla en pie. Pero no por ello el deterioro que produce el
paso del tiempo detiene su avance.
La sociedad ha cambiado mucho y lejos de hacer un
juicio, la realidad es que las mujeres
de mi generación todavía estamos “mentalizadas” para cuidar de nuestros mayores,
quizás porque lo hemos visto… quizás porque así nos lo han inculcado.
¿Pero qué pasará con las generaciones venideras?
¿Qué sucederá a mi generación cuando alcancemos esas edades? La esperanza de vida en nuestro país a día de
hoy se sitúa en 84,2 años para las mujeres y 78,9 años para los hombres y es
algo que va en progresión debido a la calidad de vida y a la medicalización que
están sometidas la mayoría de personas mayores. Si las cosas siguen así, en 20
años estas cifras serán más altas.
Pero el pensamiento es cambiante y las nuevas
generaciones, sometidas a unas presiones sociales que les llevan a un cambio
constante de situación económico-laboral no están preparadas para asumir el
cuidado de personas mayores, aunque sean sus padres.
Las personas que hoy viven una crianza respetuosa,
no consideran el hecho de llevar a los niños en edades tempranas a guarderías
produciendo una separación en la díada madre-hijo, pues se sabe de los beneficios de permanecer
el mayor tiempo junto a los padres hasta que llega la madurez apropiada para la
socialización.
Pero llegará el día que esa persona que ha
dedicado su tiempo y vida al cuidado de sus hijos (porque los niños de ahora
son los adultos de mañana…) sea una persona anciana. Y se encontrará sola porque
sus hijos no viven cerca, porque “andan liados” con sus cosas, porque
simplemente no están preparados y dispuestos para cuidar de nadie… porque como
solemos decir “es ley de vida”...
Desde luego estos pensamientos no moraban mi mente
cuando era más joven, ni mucho menos, porque cuando todavía no se alcanzan los 40,
tan siquiera los 50… esto no se ve o se mira desde lejos pensando que no va con
nosotras. Pero las manillas del reloj no se detienen y el tiempo avanza
inexorablmente.
¡¡Uff!! Reconozco que este tema me está afectando
y aunque vivo el momento presente sin querer saber qué pasará a largo plazo, no
puedo evitar el pensar, por un momento, lo fácil que sería tener un interruptor
y llegada la circunstancia en que una se encuentra cansada, decrépita, triste y
sola, le pueda dar al OFF. Tenga la edad que tenga.
Publicado por
CONCHA (Amamadoula)
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lunes, 29 de abril de 2013
Agudiza tu ingenio: ahorra.
Se dice
que la necesidad agudiza el ingenio. En tiempos de “crisis” además de
administrar bien la economía familiar es importante el no malgastar o derrochar
nuestros recursos, pues a la hora de hacer frente a los recibos, la posibilidad
de reducir los importes de los pagos es algo a tener en cuenta.
En mi
ciudad, aunque estamos en primavera, llevamos toda la semana con bajas
temperaturas y lloviendo. Con el día que hace hoy no apetece salir, así, sigo
con la "limpieza". Ahora estoy con el ordenador y tirando documentos
he encontrado éste que comparto aquí.. Lo escribí hace tiempo y se lo pasé a una
amiga... Seguro que much@s de vosotr@s, inteligentemente, ya hacéis algunas de estas
cosas pero siempre está bien conocer algo más…
- Centrifugar en la lavadora a bajas revoluciones. Se consume menos electricidad, la ropa se arruga menos y se necesita menos plancha (para quien planche).
- Apagar el fuego unos minutos antes de terminar la cocción. Ésta finalizará con el calor residual.
- Hacer lo mismo con la plancha (si todavía planchas…). Seleccionar la ropa y comenzar por la de algodón más gruesa, e ir finalizando con la más fina que se puede planchar con el calor residual de la plancha apagada.
- En invierno, el agua caliente suele tardar mucho en llegar a la ducha y se desperdicia mucha agua. Tener un cubo a mano y recogerla hasta que salga a la temperatura deseada. Luego, esa agua se puede utilizar para tirar al WC luego de usarlo, para regar las plantas, para fregar el suelo…
- Guisar para dos veces. Hay comidas que se pueden hacer y luego congelar. Si hacemos el doble, ahorramos tiempo y energía calórica (gas, electricidad). No es lo mismo congelar comida casera recién hecha que comprar comida industrial congelada…
- No hace falta comprar cajitas de plástico para la nevera ni para conservar alimentos secos en los armarios. Los tarros de conservas, de cristal y de varios tamaños se pueden reutilizar. Además la comida se conserva mejor en cristal que en cualquier tipo de plástico.
- Mantener el programador de la calefacción (quien tenga, claro) un punto por debajo de la temperatura deseada pues a lo largo del día ésta se sobrepasa. Apagarlo una hora aproximadamente antes de acostarse. El calor residual es suficiente para mantener la vivienda en situación agradable.
- En verano, el aire acondicionado debería de estar unos grados -solamente- por debajo de la temperatura de la calle. Y por supuesto con todas las ventanas cerradas.
- Las camisetas exteriores sencillas y de algodón que han perdido color y no nos gusta llevar por la calle, van genial para dormir…
- Y aunque parezca una “cochinada” no tirar el agua de la cisterna del wáter cada vez que se orina. Se puede hacer una vez si… y otra no, y especialmente si son los pipis de los niños que son pocos y claros.
Publicado por
CONCHA (Amamadoula)
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