.

Este no es un blog de partos, de maternidad o de crianza solamente, sino que parte de mi experiencia de mujer, de lo vivido, de lo sentido, de lo que me llega... para seguir hacia lo que queda por hacer, hacia lo que puedo y quiero realizar.

Mi evolución como mujer que acompaña a otras mujeres, me muestra un camino del que cada día aprendo y gracias al cual mi sentido de la Vida se amplía y evoluciona en una dirección sin retorno.

Por y para las mujeres. Por y para todos los seres. Porque confío y doy Gracias.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Reflexiones y deseos para el 2013




Me gusta pasear por la playa,  contemplar a las olas y dejarme llevar como ellas, sentir el vaivén en lo más profundo del alma. 
Me gusta caminar los senderos... en silencio.

Me gustan las personas que sonríen. Y las que dan abrazos largos y silenciosos.

Me gusta pasear por el bosque y olerlo, jugando a buscar a sus seres diminutos.

Me gustan las personas que se emocionan, que son sinceras en sus manifestaciones, sea cual sea el sentimiento que expresan.

Me gusta bailar hasta no poder más. Mover el cuerpo, sentir que estoy viva.

              Me gustan las personas que entienden y respetan a los demás,                    especialmente a los niños.

         Me gusta disfrutar de una buena conversación, sin querer convencer de nada,       sin discusiones sin sentido.

Me gustan las personas a las que les gusta la naturaleza en cualquiera de sus formas. Me gustan las piedras, las plantas, los bichos...

Me gusta escuchar música. Y sentirla. Y dejarme llevar sea cual sea su ritmo.

  Me gustan las personas que contestan a los correos (aunque solo sea para decir      "gracias, lo recibí")

           Me gusta saber que no estoy sola, que hay personas que me aman.                             Y seres que me protegen.

Me gustan las personas que aceptan que no son poseedores de LA verdad, que aceptan que cada cual tiene SU verdad.

      Me gusta darme cuenta de que voy creciendo, de que cada día estoy más                    cerca de mi destino.

      Me gustan las personas que aceptan a los demás como son, sin querer                    cambiar-les nada.

Me gusta cocinar. Me gusta la buena comida, un buen vino, una buena compañía.

Me gustan las personas agradecidas y que muestran su agradecimiento sin reparos.

Me gusta escribir. Me gusta leer y escoger mis lecturas.

Me gustan los seres humanos, especialmente, los niños.

Me gusta acompañar a las mujeres en sus procesos de maternidad y ver nacer a sus hijos. Me gusta ser mujer, madre y abuela. Me gusta ser DOULA.

Me gusta saber que el fin de año es solamente una forma de medir el tiempo, que la Vida no entiende de mediciones temporales y que todo tiene su momento.

Aún así deseo que,  este año 2013 que comienza  todos los seres, estén donde estén, obtengan aquello que deseen y que por derecho propio merecen.  Este año… y para siempre.

Con Amor.

jueves, 27 de diciembre de 2012

Despierta tu poeta interior




Cada uno de vosotros busca su alma gemela...

Pero sabed (…) nadie puede encontrar nada exteriormente si no lo ha encontrado ya interiormente, puesto que incluso lo que encontréis fuera, si no lo hubierais encontrado antes dentro, pasaríais por delante sin verlo.

Cuanto más descubráis la belleza en vuestro interior, más la descubriréis exteriormente. (…)

Sí, estaba ahí, pero permanecía invisible porque dentro de vosotros había algo que todavía no estaba despierto. Pero ahora que la habéis visto interiormente, también la veréis exteriormente, porque el mundo exterior está hecho de reflejos del mundo interior.

No busquéis nunca nada exteriormente sino habéis intentado primeramente encontrarlo dentro de vosotros.

Cuando lo hayáis visto, encontrareis vuestra alma gemela por todas partes, en el mundo entero, a través de los rostros, los lagos, las montañas, las plantas, los pájaros y oiréis su voz.

He aquí una verdad importante
que deben saber todos aquellos que se aman.

Omraam Mikkael Aïvanhov
(Filósofo y Pedagogo francés)

viernes, 21 de diciembre de 2012

Felices Fiestas y mejor 2013 (¡a pesar de todo!)





A pesar de la que está cayendo, a pesar de las injusticias (una tras otra) que estamos sufriendo los ciudadanos de este país, a pesar de la caída rápida del estado de bienestar conseguido a base de mucho esfuerzo y muchos años de lucha… a pesar de todo esto y mucho más, deseo que el próxima año venga cargado de ESPERANZA para las personas de buena voluntad, de LUZ para los políticos que nos dirigen (aunque yo no los haya elegido), AMOR para y entre todos los seres, SALUD y BIENESTAR como derecho propio.




Ama.
Respira, 
Vive. Sueña.
Sé natural. Sé feliz
sin depender de nada, 
ni de nadie. No prohíbas, 
ni niegues nada. Realiza tu 
sueño. Busca tu destino. Confía. 
Brilla con luz propia. Comparte.Goza.
Siente con el corazón. Libérate. No controles 
Sonríe. Cuida tu cuerpo. Cree  en la magia. Ríe
Ocúpate. No critiques ni condenes. Vuélvete creativa.
Eleva tu energía. Confía en ti misma.  Ahoga la rutina.  
     Conoce a alguien nuevo. Imagina en manera positiva. Eleva tu energía. Vive sin miedos.  Estate atenta. No te pre-ocupes. Ora.
Sé sencilla. UneVence la tristeza.  Sé amable.  Vive el presente. Enamórate. Celebra. Siente el silencio. Acepta los cambios. Usa la conciencia. Reza. No juzgues.
Sorprende. Cuida y protege. Relájate. Expresa lo que sientes.
 Observa.Abre la mente.  Interpreta tus sueños. Medita. Llora. Supera las pruebas. Confía en la gente. Brinda un servicio. 
Envía un mensaje. Regala. Amanece riendo. Respira profundo.
Mira a los ojos. Aprende. Sé agradecida. Destierra la envidia. Detén la menteSiente el misterio. Prende una vela. Usa la alquimia. 
Sé espiritual.
Ama a alguien. Sigue 
tu ritmo. Juega a la Vida.
Siente tu alma. Abraza a un árbol. 
 Sorpréndete.  Confía en tu intuición. AMAMADOULA 2012


El Parto tecnológico es una atrocidad




Todavía hay muchas personas que dudan del NEGOCIO del nacimiento.  Me faltan palabras cuando intento explicar que cuando muchos partos hospitalarios no tienen un resultado feliz, han sido porque dependen de una rentabilidad, de unos tiempos de “producción”.

Claudio Naranjo, hombre sabio como pocos, lo explica claro y fácil de comprender.  Ojalá este hombre que llega lejos, vaya abriendo conciencias, porque no hay mayor ciego que el que no quiere ver.


miércoles, 19 de diciembre de 2012

Acompañamiento hospitalario: sin la guinda del pastel.




Después de casi dos días de acompañamiento y habiendo descansado satisfactoriamente, la primera noticia que encuentro en facebook desgrana en mi una sonrisa a medias… “Las Doulas, los ángeles de la maternidad aterrizan en Navarra”.

Sonrisa a medias porque me alegra ver que las Doulas nos movemos en lo que creemos importante, que nos unimos y que nos empoderamos. Que ofrecemos lo mejor de nosotras. A medias porque sé y vivo las limitaciones que tenemos para desarrollar nuestro trabajo.

Anoche, haciendo un repaso de estas horas vividas aportando información, apoyo, compañía, contención… con la culminación del parto que la madre había preparado y deseado, con el feliz nacimiento de una preciosa niña en un entorno hospitalario, he sentido estas limitaciones a pesar de la buena disposición del personal sanitario. Porque el problema no está en ellas, sino en los protocolos rígidos y poco comprensivos desde la administración, ya sea pública o privada.

Anoche, también, a pesar del cansancio físico,  pude darme cuenta y comprender –de nuevo- por qué continúan habiendo tantos partos intervenidos. Pude ver que si una mujer, desde los pródromos hasta el alumbramiento de la placenta no tiene satisfechas sus necesidades mínimas de apoyo e información, desde la soledad que llega a sentir, se viene abajo y se abandona.

Porque, una cosa es que “en frío” y con el bebé todavía en el vientre tengamos la información y estemos casi seguras de lo que vamos a hacer, y otra cosa es que ante unas contracciones que no dan tregua y con el cerebro en paro, podamos dejarnos llevar y que el cuerpo actúe. No, no siempre es fácil. Ni todas las mujeres llegan a conseguirlo.

Lo lamentable de todo esto es que en este país nuestro, de caos y confusión, de unos que viven a costa de otros, de poca inversión en lo que realmente es necesario y útil, vuelven a pagar los platos rotos las personas más vulnerables.  
Y una mujer de parto, lo es.

En un país de utopía, la sanidad pública permitiría que toda mujer tuviera su Doula, que pudiera estar con ella también en el caso de un parto instrumentalizado, incluso cuando sea necesaria una cesárea. Pero ni eso. Porque  “las normas” indican que sólo habrá una persona junto a la mujer de parto y, en la mayoría de los casos, para el momento final está el padre. 
Y sé que estas normas pueden tener su razón desde el punto de vista operacional, pero otra cosa es que yo las acepte de buen grado.

No sé cómo vivirán esta situación el resto de compañeras Doulas, ni sé si es algo que llega a ocupar su atención, pero siento que es algo que se debería de plantear desde la buena voluntad de todas las partes implicadas con el fin de que cuando el momento final se acerque, no tengamos que salir corriendo para hacer un relevo en el pasillo y podamos permanecer junto a esa mujer con la que hemos estado en silencio, pero también riendo, llorando, hablando... todas las horas que hayan sido necesarias.

Así es que aún estando alegre y feliz por realizar el trabajo que es mi vocación, siento ese regustillo amargo por NO poder estar en el momento más dulce: justo en el del nacimiento.  Siento que me quedo sin la guinda del pastel…




DOS años de "bloggera"



Hoy hace dos años del principio esta aventura.  Fue el comienzo de un diario, de un diario abierto y público.  No sé a dónde llega, no sé quien lo lee… porque,  curiosamente, las personas que se declararon seguidoras en un principio… no suelen pasarse por aquí.  Excepto mi incondicional Amiga Carmen.  Pero tampoco es algo que me pre-ocupa.  Estas palabras escritas llegan, simplemente, donde tienen que llegar.

Con 48 seguidores de los cuales desconozco a la mayoría, ha habido 1134 comentarios en las 249 entradas publicadas.

Los países que más han accedido han sido España, seguida de Estados Unidos, México, Argentina y Colombia.  De 33240 visitas en el momento de escribir esto, la media en los últimos meses ronda las 2400.

Las entradas más vistas han sido “Mi despedida a Acuario”, “Niño triste” “Estoy aterrada”, “La madre de marido: mi suegra”,  “Abuela consentidora” “Infusión para madres lactantes: publicidad engañosa o ignorancia”  lo cual me lleva a ver un especial interés por las publicaciones con nota reivindicativa o con cierto morbo...

En cuanto a las fuentes de tráfico,  exceptuado el mayoritario acceso a través del blog de mi citada compañera de camino, Carmen,  hay quien simplemente poniendo AMAMADOULA sabe localizarme.  

Voy a seguir escribiendo, me siento bien cuando lo hago.  Y lo hago por y para mí, eso es algo que tengo claro. No sé hasta cuándo ni me lo planteo,  y aunque soy consciente de que la mayoría habréis accedido aquí por pura… “casualidad”, me alegra suponer que algo de lo que he escrito pueda haber servido para alguna causa, para algún fin justo y/o necesario.

Gracias a todas y a todos los que os pasáis por este rinconcito. GRACIAS especiales a quienes hacéis constancia de vuestro paso y dejáis un comentario, 

Con Amor.




viernes, 14 de diciembre de 2012

Infusión para madres lactantes ¿Publicidad engañosa o ignorancia?



Siento la necesidad de hacer esta denuncia.  He acudido a la herboristería donde suelo comprar mis productos y nada más entrar ha llamado mi atención un nuevo mostrador de infusiones y mis ojos se han sentido atraído especialmente por esta  “Happy mamá” de la marca comercial physalis.  He apuntado los nombres de las plantas que componían la infusión y cuando he llegado a casa, rápidamente he consultado la página del Hospital de Denia, e-lactancia.org a donde acudimos cuando tenemos una duda respecto a medicación o cualquier otro componente compatible con la lactancia materna.  Y como me temía, los resultados son de lo más dudosos.

La citada infusión está compuesta a base de ortiga, hinojo, anis, citronella y regaliz. Vamos a ver, uno a uno lo que nos dice en nuestra página de referencia.

Ortiga. Nivel de riesgo 1. Propiedades atribuidas: expectorante, antidiarréico,  Indicaciones: tos, bronquitis, faringitis.

Hinojo. Nivel de riesgo 2. Propiedades atribuidas: digestivo, carminativo, expectorante. El anetol es neurotóxico y convulsionanate. Posible efecto estrogénico que puede disminuir la producción de leche.

Anís. Nivel de riesgo 2. Propiedades atribuidas: antiespasmódico, carminativo, expectorante, agonista estrogénico.  Indicaciones: resfriados, bronquites, tos, dispepsia, anorexia.  El anetol es neurotóxico. Los agonistas estrogénicos pueden disminuir la producción de leche.

Citronella.  No se han encontrado referencias en esta página de consulta.

Regaliz. Nivel de riesgo 2. Propiedades atribuidas: antiulceroso, expectorante, mineralcorticoide, estrogénica.  Indicaciones: gastritis, úlcera, tos, bronquitis. Su abuso puede causar graves problemas de salud: hiperestrogenismo, parto prematuro, arritmias cardiacas, hipertensión arterial, entre otras. Los agonistas estrogénicos pueden disminuir la cantidad de leche.

A la vista de lo expuesto me da a pensar que los fabricantes han supuesto que si la madre hace bien la digestión, no tiene aerofagia, ni está resfriada… tendrán más leche, pues a las plantas utilizadas se le atribuyen propiedades similares. Quiero creer que es pura ignorancia lo que les ha llevado a lanzar este producto al mercado porque me cuesta aceptar que estas cosas se hagan de mala fe.

Así es que AVISO a navegantes, o sea, a madres lactantes: antes de tomar cualquier cosa, aunque sea una “inofensiva” infusión, os recomiendo que visitéis esta página que se confeccionó en el Hospital de Denia por iniciativa de nuestro querido pediatra José María Paricio.  De lo contrario y confiadas en aumentar vuestra “producción” de leche, corréis el riesgo de dejar de amamantar a vuestros bebés.

Y ahora voy a la herboristería a pasarles este informe.  Por la parte que les corresponde, que decidan. Yo, por la mía, voy a emprender otras acciones…



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Las Doulas también nos empoderamos




La DOULA en un parto es bien útil, en eso estamos de acuerdo. Tenemos estudios que lo avalan. Pero ¿de quién es el poder? El problema más difícil de resolver es el poder de la parturienta.

Es cierto que el sistema hospitalario es como un monstruo que nos absorbe tanto a las Doulas y mucho más a las parturientas... porque somos muy vulnerables en el momento de parir, la situación nos obliga a "soportar" lo que el médico decide y hace, porque él sabe más que nadie... sin embargo y aquí les lanzo algo con lo que quizá no se van a sentir cómodas pero que pienso puede ser útil para discutir y reflexionar:

¿Porqué las mujeres permitimos que eso ocurra y siga ocurriendo?
¿No se tratará de un problema de auto-estima, que no tenemos la fuerza suficiente ni los ovarios para protestar masivamente por esas injusticias?
¿No será que el rol de víctimas lo tenemos tan internalizado que seguimos permitiendo que decidan por nosotras, por nuestro cuerpo y por nuestros bebés?
¿Cuándo tomaremos la decisión de ser más enfáticas, más decididas…?

 Nos enseñaron a ser sumisas, a soportar, a "ser buenitas", porque si no sobre nosotras caía el peso de la rabia, la violencia del hombre. Yo me pregunto ¿hasta cuándo lo vamos a permitir? Somos quienes llevamos al bebé en la panza por nueve meses, somos las que parimos y cargamos con las cicatrices, somos las que amamantamos hasta el cansancio, somos las que todos los meses vemos nuestra ropa interior con el miedo de estar embarazadas, de que no nos venga la menstruación... entonces ¿será posible comenzar a ser más radicales con el patriarcado? ¿Será posible tomar el poder de nuestros ciclos en nuestras manos nuevamente?

¿Qué lograron nuestras hermanas feministas? ¿Cuánto lucharon ellas? ¿Cuánto estamos dispuestas a seguir siendo testigas silenciosas de abusos, de cesáreas innecesarias, de sistemas ineficientes que nos separan de nuestros bebés al nacer, de palabras groseras, de gestos que disminuyen la confianza en nuestro propio cuerpo y sabiduría?

 ¿Y en cuánto a recibir remuneración? Por supuesto que nuestro trabajo debe ser reconocido económicamente. Pero también es cierto que hemos trabajado tantas veces sin honorarios, no somos comerciantes de la salud, nuestro trabajo como doulas y comadronas conscientes es muy grande, va más allá del dinero, del sistema capitalista, nuestra misión es crear CONSCIENCIA, retornar el poder a la mujer, recordarle que ella es quien tiene en su cuerpo la memoria celular del parto y del amamantamiento, sanar nuestras relaciones entre nosotras mismas porque es la sed de poder las que nos pone una contra las otras, en el pasado remoto, en el momento del parto las mujeres se unían todas para acompañar a la madre, porque sabían los riesgos a los que se enfrentaban (la muerte), no creo que comadronas y doulas no estaban unidas haciendo su trabajo, cada quien tenía claro su rol, aunque no nos llamábamos doulas, siempre en el parto acompañaban las madres, las tías, o las que ya habían parido para ayudar.

Creo que tenemos que tomar acciones más asertivas, debemos trabajar aún más por lo que sentimos y sabemos es lo más lógico. Debemos invocar nuestras diosas internas, a nuestras Artemisas para hacer escuchar nuestras voces y activar más acciones, nuestras Ateneas para establecer estrategias de guerra, nuestras Deméter y Perséfone para recordar la dulzura y la calidez de la maternidad...
La ciencia ya lo ha demostrado , ya hay estudios, testimonios, evidencias científicas, pero no ha sido suficiente, porque al sistema le conviene seguir mal-funcionando, entonces ¿qué debemos hacer?

 ¿Será que tenemos que crear nuestro propio sistema de salud? Casas de parto llevadas por comadronas, doulas, médicos y enfermeras ganados a la humanización del nacimiento... etc? En Centro-América las parteras lo hacen, en México, en Sur-América. Mujeres que viven en zonas rurales, alejadas de la academia, de las facultades de medicina, actúan por la sencilla razón de que son conocimientos heredados de varias generaciones, de que las parturientas no tienen acceso al sistema hospitalario, no hay transporte, están aisladas y alejadas de las ciudades. Y atienden partos en casa, dando consejo no sólo acerca del parto sino de crianza, lactancia natural, remedios naturales accesibles, planificación familiar, son sabias mujeres que actúan por vocación de servicio, por respeto y solidaridad hacia sus semejantes.

Somos muchas y muchos en el mundo y cada día descubrimos más gente que aboga por la humanización del nacimiento, porque hemos hecho consciencia de que debemos actuar, de que se nos está acabando el tiempo, es un problema que tiene que ver en términos más amplios con la sanación de nuestra relación con la MADRE TIERRA, a la que estamos explotando sin consideración, violentando desde sus seres más vulnerables, los animales, la naturaleza y nosotros mismos los humanos que tenemos ciencia, tecnología, herramientas pero que nos hemos olvidado de sentir y no hemos podido encontrar equilibrio y armonía... a pesar de tanto adelanto.

Generamos más violencia y aislamiento con la tecnología cuando una máquina sustituye el contacto piel con piel tan necesaria para sanar un enfermo,  generamos más gastos energéticos cuando una incubadora debe calentar a un bebé y su madre permanece adormilada a pocos metros porque debe descansar después del parto.

Sanar nuestra relación con nosotras mismas es sanar con nuestras madres quienes salieron a la calle a trabajar y nos dejaron en manos de otras personas, y olvidaron cómo es amamantar, cómo es cargar un bebé todo el tiempo (crearon el concepto de que se malcría a un niño o niña si está mucho tiempo en contacto con la mamá, por su propia comodidad y su necesidad de libertad). Es también sanar relaciones competitivas, egoístas, destructoras entre nosotras mismas. Quienes ejercen la violencia en el parto muchas veces son doctoras, enfermeras, pediatras…

 Quienes queremos humanizar el nacimiento debemos empoderarnos también, debemos luchar contra el mensaje de que “no podemos”, de que necesitamos a un doctor que nos dé el status, de que el sistema nos va a dar el espacio.

Debemos tomarlo y punto, no desde la lucha, sino desde la profunda convicción de que queremos una humanidad más pacífica, amorosa y equilibrada.
Hay que educar, hacer un trabajo de hormigas educando a las mujeres y a los hombres también, a los niños y niñas desde que son pequeñas, las adolescentes.

Lic. Isabella Polito de Lares
Doula. Educadora Prenatal. Terapeuta Corporal


jueves, 6 de diciembre de 2012

Los cuatro grandes mitos de la dilatación en el parto




"Lo que no sabes sobre el cuello del útero puede arruinarte el parto"

Traducción de Marina Romanos para el blog de Bebé a go-go del artículo original publicado en http://www.birthologie.com/

¿Qué es?  ¿Dónde está?
La mayoría de las mujeres no tienen ni idea de qué es el cuello del útero (cérvix), dónde está, su función o tan siquiera su apariencia. El cérvix está aquí:




Y así es como se ve desde abajo, parecido a un glande:



La primera vez que oí sobre anatomía reproductiva básica estaba embarazada de mi primer hijo, y lo único que realmente aprendí sobre el cérvix es que está en la parte inferior de mi útero (me lo imaginaba como la apertura de un globo y mi útero era el globo que se iba a expandir , y que se tenía que dilatar de 0 a 10 centímetros en el parto. También tenía que hacerse menos espeso (borrarse) y pasar de una consistencia parecida a la punta de mi nariz a la de la capa de piel que hay entre los dedos índice y pulgar, como derritiéndose. Y que durante el parto era necesario que comprobaran regularmente el cuello uterino para comprobar que la dilatación progresaba.

Pero eso fue todo. Fue en mi formación como educadora prenatal y doula cuando descubrí más cosas sobre el cérvix. Cosas que cambiaron para siempre mi enfoque  del acompañamiento a mujeres durante el parto.

Mito sobre el cérvix número 1 : 10 es el número mágico.

No, no lo es. ¿Sabías que se puede dilatar más de 10 centímetros? ¿Qué?  ¿Ahora todas tenemos que dilatar tanto? Suena espeluznante! Es espeluznante ¿verdad?

En realidad no. Al menos no más espeluznante que dilatar hasta 10. Dilaté bastante más de 10 centímetros en mi último parto, y la cabeza de mi bebé midió 14,75 cm.  Eso es, dilaté hasta casi los 15 cm. Y además sobreviví. Y además no me dolió más que en mis otros partos en los que dilaté sólo 10. Así que, sólo porque estés dilatada de 10 centímetros no significa necesariamente que estés preparada para empujar. Si no sientes el impulso de empujar a los 10 cm y se te ordena que lo hagas, forzarás el cérvix a abrirse “en contra de su voluntad” y resultará dañado. Si tienes una epidural previa y no sientes este impulso, el riesgo de daños es todavía mayor.

Mito sobre el cérvix número 2. El cuello del útero dilata en una forma perfecta de círculo.

El cuello uterino no dilata como un círculo como se dibuja en las imágenes que enseñan la dilatación. En realidad se abre como la elipse dibujada más abajo.

Source: MidwifeThinking.com

 “Se abre desde atrás hacia delante como una elipse. La apertura se encuentra enclavada en la parte trasera de la vagina y durante el inicio de la dilatación se abre hacia delante. En algún punto del proceso casi todas las mujeres tienen un reborde anterior (que significa que la parte superior del cérvix no está totalmente dilatado) porque es la última parte que sube sobre la cabeza del bebé. Que este reborde se detecte o no depende de si se realiza o cuando se realice un tacto vaginal. Un borde posterior es muy extraño porque esa parte del cérvix desaparece antes, o porque es difícil alcanzarla con los dedos.

Mito sobre el cérvix número 3. Los tactos vaginales no dañan el cérvix ni dificultan la dilatación.

La matrona Carla Hartley en Ancient Art Midwifery lo explica así:

El cérvix no debería ser tocado, se produce una respuesta inflamatoria al material extraño (los guantes) y a la presión, y una respuesta hormonal. Al cuerpo puede resultarle confuso que, mientras intenta vaciar el útero, se de una interferencia desde el cuello del útero al ser tocado y manipulado de una manera extraña para él. LOS TACTOS VAGINALES NO SON FISIOLÓGICOS Y SUPONEN UNA INTERRUPCIÓN AL PROCESO NATURAL DEL PARTO.

Y sobre pujar… NO LO HAGAS… tu cuerpo sabe como expulsar un bebé sin tu ayuda, es un reflejo. Ni siquiera esperes tener ganas, sólo espera una sensación de tu cuerpo tomando el control absolutamente, sacando al bebé como está DISEÑADO para hacer.

Habló mucho sobre el abuso verbal y digital en el parto, y los tactos vaginales son un ejemplo de abuso digital.

Las matronas (y los obstetras y enfermeras) que piensan que los tactos vaginales son buenos o necesarios no tienen la formación suficiente o no están actualizados con los conocimientos científicos que prueban que el parto es más seguro si se deja tranquilo sin intervenir. La manera más segura de actuar una matrona es con las manos fuera y la boca cerrada.”

Mito sobre el cérvix número 4. Tu cuello uterino es diferente y está aislado de otras partes del cuerpo.

Ina May Gaskin, la madre de la matronería moderna ha acuñado un término llamado “la ley del esfínter”. Esta ley declara:

Los esfínteres (incluyendo el anal, cervical y vaginal) son los responsables de traer a tu bebé al mundo. Si los esfínteres están apretados, el parto no progresará y habrá más dolor.

¿Qué es exáctamente la ley del esfínter de Ina May?

1.  El esfínter anal, el cervical (el cuello del útero) y el vaginal funcionan mejor en una atmósfera de intimidad y privacidad. Por ejemplo, un baño con pestillo o un dormitorio donde las interrupciones son improbables o imposibles.

2.  Estos esfínteres no se pueden abrir a la fuerza ni responden bien a órdenes de pujar o relajar.

3.  Cuando el esfínter está en proceso de apertura, se puede cerrar repentinamente si la persona se enfada, asusta, es humillada o consciente de sí misma. ¿Por qué? Los niveles altos de adrenalina en el torrente sanguíneo no favorecen (y muchas veces impiden) la apertura de esfínteres. Estos factores inhibidores son una razón importante por la cual las mujeres en las sociedades tradicionales normalmente escogen otras mujeres, excepto en circunstancias extraordinarias, para acompañarlas y atenderlas durante la dilatación y el parto.

4. El estado de relajación de la boca y la mandíbula está directamente relacionado a la habilidad del cérvix, la vagina y el ano para abrirse completamente.

Insisto, y en otras palabras:

Boca abierta = Cérvix abierto

Garganta abierta = Vagina abierta

Es casi imposible parir con eficacia con los labios apretados y la garganta cerrada. Puedes intentarlo ahora mismo… cuando relajas la mandíbula, abres la boca y la garganta, las nalgas se relajan automáticamente y te hundes en la silla. Ina May habla de los beneficios de los besos, y de mantener la boca y los labios sueltos y abiertos. Besar también provoca la segregación de oxitocina y otras hormonas del amor que elevan la tolerancia al dolor y aceleran el parto.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Asesora de Lactancia en Sina.




No es que tenga fiebre de “titulitis”, para nada se trata de eso. Creo que toda formación que digamos poseer -en cualquier ámbito- ha de ser demostrable. Es por ello que ahora, todavía con más tranquilidad si cabe, puedo decir si llega el momento que “oficialmente” ya soy Asesora de Lactancia de Sina. Y es que corren tiempos de intrusismo en todas las disciplinas…

Este año, Sina,  la asociación valenciana más veterana en apoyo a la Lactancia Materna, ha otorgado cinco certificados en reconocimiento al estudio y a la práctica realizados en esta materia. Así, hemos sido Zulema, Carmen, Alicia, Judith (quien no pudo asistir por motivos familiares) y yo las que,  tras una comida de hermandad,  recibimos el citado diploma.

No somos muchas, ciertamente, pero es que ser asesora certificada en Sina no es cualquier cosa. La asociación cuenta con unos requisitos severos y entiendo que, puesto que es una actividad para realizar desde el voluntariado, puede que no sea lo que la mayoría de mujeres estén dispuestas a realizar.

Sin embargo, hay algo que todas las asesoras, sea cual sea nuestra formación, hemos de tener en cuenta. Y es que estamos tratando con madres en situaciones de vulnerabilidad y con bebés con unas necesidades de alimentación y crecimiento reales. Así, no podemos aconsejar más allá de nuestras limitaciones pues va en ello el bienestar y la salud de la díada mamá-bebé.

Pueden llegar ocasiones -y de hecho, llegan- en las que nuestros conocimientos no sean suficientes para saber si tras un problema inicial existe una patología que no podemos/sabemos detectar, ya sea en la madre o en su hija o hijo.  Y con toda sinceridad, desde el corazón, digo que hemos de tener la suficiente capacidad y humildad para derivar el problema a personal desmostrablemente más cualificado (pediatra, matrona, IBCLC…). De lo contrario, creo que estamos incumpliendo un importante código de actuación.

Quiero agradecer a la Asociación Sina como entidad y a las asesoras que me han formado y tutelado su disponibilidad y apoyo incondicional,  su profesionalidad y su saber hacer, su empatía y su paciencia. Ha sido una formación, como la del resto de mis compañeras,  prácticamente personalizada. 

Y aunque no me vaya a dedicar a la asesoría en sí, pues lo mío como Doula es el acompañamiento en el proceso de embarazo y parto, tener estos conocimientos que además pienso actualizar y reforzar conforme salgan oportunidades, me aportan la serenidad y la confianza para poder aconsejar con una información lo suficientemente amplia que me respalde,  además de hacerlo con todo el cariño y la emoción que pongo en ello.

De derecha a izquierda: Carmen, Zulema, Alicia, Concha y
Nuria, Secretara de la Asociación, con su hijo en brazos.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Desiderata



“Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz que puede haber en el silencio.
Tanto cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas relaciones con todas las personas.
Habla tu verdad queda y claramente; y escucha a los otros, aun a los apagados e ignorantes ellos también tienen su historia.
Evita a las personas ruidosas y agresivas, son una vejación al espíritu.
Si te comparas con otros,  puede que te envanezcas y amargues, porque siempre habrá personas mejores y peores que tú.
Disfruta de tus logros tanto como de tus planes. Mantente interesada en tu propia carrera, no importa cuán humilde sea, es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo.
Ejercita la prudencia en las cuestiones de negocios, porque el mundo está lleno de engaño. Pero que esto no te ciegue a la virtud que puede haber; muchas personas luchas por altos ideales y en todos los sitios la vida está llena de heroísmo.
Sé tú misma. Especialmente no finjas afecto. Ni seas cínica sobre el amor, porque ante toda la aridez y el desencanto, él es perenne como el pasto.
Acepta amablemente el consejo que traen los años, abandonando con gracia las cosas de la juventud.
Nutre de fuerza tu espíritu para que te proteja de la desgracia súbita. Pero no te apenes con vanas imaginaciones. Muchos temores nacen de la fatiga y de la soledad.
Fuera de una disciplina saludable, sé gentil contigo misma.
Eres una niña del Universo tanto como los árboles y las estrellas, tú tienes el derecho de estar aquí. Y esté claro o no para ti, sin duda el Universo se está desenvolviendo como debe.
Debes de estar en paz con Dios, no importa cómo lo concibas a Él, y no importa cuáles sean tus labores y aspiraciones; en la ruidosa confusión de la vida, mantente en paz con tu alma.
Con toda su farsa, faena y sueños rotos, aun así es un mundo hermoso.
Ten cuidado.
Lucha para ser feliz”.


La tengo enmarcada desde hace muchos años en mi estudio. Ahora, por otra de esas casualidades de la vida, termino de leer un libro, una novela histórica en la que mencionan esta Desiderata… supuestamente dedicada a la hija de una novicia.

“La mujer de las nueve lunas” versa sobre la vida de una mujer durante el siglo XII, época marcada por el oscurantismo, la superstición, el poder de la iglesia…
Ella, Hildegard de Bingen, la Sibila del Rin,  fue una mujer fuera de su tiempo. Abadesa, profetisa, médico, visionaria, escritora,  feminista, curandera, partera, culta muy por encima de lo que se suponía debían ser las mujeres en esa época. Valiente y enamorada de su Dios se enfrentó al poder eclesiástico, salió del mandato de los hombres en los conventos y fundó el suyo propio solo para mujeres, la primera que lo hizo a pesar del temor y de la rabia que esto supuso para el clero.
Hildegard creó un alfabeto que solo ella conocía para escribir al cuidado de quien pudiera coger sus escritos, compuso música, dibujó unos códices que llevó loco a la Iglesia…

Y no deja de ser curioso que, desde mi afán por transmitir el empoderamiento a todas las mujeres haya aparecido esta novela en mi vida.  Me la prestó una de mis Laura-s queridas en un momento trascendente, justo cuando había comenzado el trabajo de parto para el nacimiento de su hija. Me sirvió de refugio al principio de las largas horas que pasamos juntas y la terminé a los pocos días de nacer su niña.

Pero este ejemplar de la novela no lo voy a devolver a su dueña, compraré uno nuevo y lo llevaré a su casa cuando vaya a ver, en breve, a la preciosa Irene.
Porque este libro está impregnado de horas de reflexión, de pensamientos, de una energía y un poder que parece haberme llegado a través de las páginas. Este libro se quedará en mi librería junto a algunos pequeños tesoros de esos que nunca me voy a deshacer…

Imagen: El espíritu del mundo y la Rueda. Hildelgard de Bingen

sábado, 24 de noviembre de 2012

Violencia de género



El 25 de noviembre se celebra el día internacional de la lucha contra la violencia de género.

Este es un tema que, desgraciadamente está a la orden del día. Y los resultados de las encuestas en gente joven, son escalofriantes.  Una parte de nuestros adolescentes, no considera maltrato determinadas actitudes que ya tienen integradas en su actuar.
Para muchas chicas jóvenes, el simple hecho de que su novio "no les deje" ponerse tal o cual pieza de ropa, de que "les prohíba"  reunirse con amigas y/o salir a solas sin él, o cualquier otra actitud que suponga negación o prohibición de ejercer su voluntad, ya debería de suponer una alarma...

Este texto que pongo a continuación lo ha escrito en su blog Vanessa Narváez Peralta, Psicóloga y lo reproduzco con su permiso.




“Lamentablemente, la violencia de género sigue siendo hoy en día una de las problemáticas más desconcertantes de nuestra sociedad. Los datos sobre la frecuencia de los actos de violencia contra las mujeres continúan alarmándonos y nos exigen, como individuos y como comunidad, un esfuerzo e interés en pro de su erradicación.

 Son varios los países que, en este sentido, han elaborado e implementado leyes con el objetivo de facilitar la gestión policial y judicial de esta problemática. Sin embargo, aunque esto ha resultado de gran ayuda, la complejidad de la cuestión exige que estas acciones sean complementadas con otras procedentes desde distintos ámbitos comunitarios como la sanidad, la educación y los servios sociales.

 Como ocurre con todo lo demás, el primer paso para detectar y poder lograr cambios en esta situación es intentar comprender en qué consiste y cuáles son sus mecanismos de funcionamiento.

Según la declaración de las Naciones Unidas de diciembre de 1993, entendemos la violencia de género como “cualquier acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que causa o puede causar un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, así como las amenazas de estos actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se produce en la vida pública como en la privada”.

 Dentro de la violencia de género diferenciamos varios sub-tipos de violencia cuya definición puede ayudarnos a comprender en mayor profundidad a qué nos estamos refiriendo:

 Violencia emocional: este tipo de violencia tiene como objetivo conseguir el sometimiento psicológico de la mujer. Cuando ésta entra en escena, la mujer recibe a menudo insultos, humillaciones y desvalorizaciones (críticas constantes a su manera de ser o actuar, por ejemplo). Es también muy habitual que el agresor intente que la mujer se sienta culpable aunque no haya hecho nada malo, y que muestre una gran desconfianza hacia ella principalmente en forma de celos. Cuando estos mensajes negativos se repiten en el tiempo, ésta puede llegar a ver muy mermada su autoestima y su seguridad en sí misma, de manera que llegue a sentirse como si realmente no valiera como persona.

 Violencia física: consiste en intentar controlar a la mujer mediante la fuerza física usando las manos, objetos o armas. Existen otras variantes de este tipo de violencia que pueden resultar más difíciles de identificar, como por ejemplo el conducir de forma temeraria con la mujer dentro del coche, negarle ayuda (cuidados, atención médica, alimentos) en caso de necesidad o dejarla encerrada dentro o fuera de casa.

 Violencia sexual: bajo este tipo de violencia la mujer es coaccionada física o psicológicamente (mediante amenazas, chantaje o generando sentimientos de culpa, por ejemplo) para tener relaciones sexuales que no desea. En algunos casos las mujeres pueden llegar a ser forzadas a mantener relaciones estando enfermas, en un proceso de recuperación quirúrgica, embarazadas o en el posparto. También se considera violencia sexual el obligar a la mujer a hacer intercambios de parejas, tener sexo con animales o a usar pornografía o juguetes sexuales. La grabación no consentida de momentos íntimos y/o su posterior difusión es otro ejemplo de este tipo de violencia.

 Violencia económica: su objetivo es coartar la libertad de la mujer impidiendo su autonomía económica. Suele producirse limitando el acceso de ésta a las cuentas bancarias, obstaculizando su desarrollo laboral, apropiándose de sus bienes patrimoniales o explotándola laboralmente.

 Violencia social y de control: con el objetivo de que la mujer quede aislada y sin apoyo, el agresor le impide ver o hablar con su familia y amigos. Este impedimento se puede dar de forma explícita en forma de prohibición o mediante el uso de amenazas, o de manera más sutil, enviando mensajes a la mujer para que desconfíe o se sienta traicionada por las personas que la rodean y decida alejarse progresivamente de ellas. Este tipo de acciones suelen ir acompañadas de otras conductas de control como la invasión de la privacidad de la mujer (revisando por ejemplo el teléfono o el correo) o con un constante asedio para saber en todo momento dónde y con quien está. A veces, este tipo de control se puede camuflar presentándolo como actos de cuidado y preocupación de la mujer: por ejemplo no dejándola a solas con el pretexto de cuidar de ella y protegerla.

Violencia ambiental: por último, este tipo de violencia consiste en romper o estropear objetos, espacios o lastimar animales que sean importantes para la mujer. Se incluye en este tipo de violencia la amenaza, tortura o asesinato de animales domésticos, así como el robo o daño de objetos con un valor material o sentimental para la mujer (joyas, fotos, plantas, ropa, muebles...).

 Lo más habitual en los casos de violencia de género es que coexistan en el tiempo varios de estos tipos de violencia, la cual cosa provoca consecuencias devastadoras para la salud física y psicológica de la mujer.

 Es importante tener en cuenta que la violencia de género es un fenómeno que suele darse, sobre todo al principio, de forma sutil y mezclada con supuestas expresiones de interés, amor y arrepentimiento que hacen que la mujer llegue a sentirse muy confusa. El terror generado por las amenazas y agresiones físicas, la sensación soledad consecuente al aislamiento progresivo, la falta de autonomía económica, la falta de libertad debido al control extremo, las consecuencias emocionales de las situaciones vividas (principalmente síntomas de ansiedad, de depresión (incluidos los sentimientos de culpa y auto-desprecio), y de estrés postraumático) y la pérdida de seguridad y de autoestima hacen que las mujeres se vean inmersas en una situación de la que les resulta muy difícil escapar sin ayuda.

 Es por esta razón por la que es de vital importancia la toma de consciencia por parte de todos nosotros de la necesidad de trabajar en equipo para poder detectar y prestar ayuda a estas mujeres. Para lograr esto es fundamental estar atentos a los posibles casos de violencia de género que pueden haber en nuestro entorno yendo más allá de nuestros estereotipos o ideas preconcebidas (a menudo erróneos) sobre el “aspecto” que debe tener un maltratador o una víctima de violencia de género. Si tienes dudas sobre si alguien está siendo víctima de violencia de género intenta preguntarle de forma amable pero directa si necesita ayuda, si está siendo tratada con el respeto que merece y hazle saber que puede contar contigo si lo necesita.

Muy a menudo, fruto de la ignorancia de quienes las rodean, estas mujeres reciben respuestas inadecuadas por parte de su entorno cuando por fin se deciden a pedir ayuda. A menudo estas reacciones confirman sus peores temores y hacen que se vuelvan a sumir en el silencio: echarles la culpa de lo que está ocurriendo, quitarle importancia a su sufrimiento concibiendo la violencia como algo “natural” en las relaciones de pareja, pedirles que “sigan aguantando” por el bien de su matrimonio o de sus hijos, o pensar que se trata de una cuestión privada que no es de nuestra incumbencia, son algunas de las reacciones que debemos evitar.

 Si como mujer te sientes identificada con algunas de las situaciones descritas, ten en cuenta que el primer paso para mejorar tu situación es compartirla con alguien. Pide ayuda a tu médico o a alguien de tu confianza o intenta contactar con algún servicio de orientación a la mujer o con los servicios sociales de tu comunidad. Si te sientes en peligro, ponte en contacto inmediatamente con la policía y explícales tu situación para que puedan orientarte. Recuerda que tu (y tus hijos, si los hay), como todos los seres humanos, mereces ser tratada con respeto y consideración, y que todo lo que se aleje de esto es una vulneración intolerable de tus derechos fundamentales. Aunque ahora te sea muy difícil de creer, los profesionales que trabajamos con mujeres víctimas de violencia de género vemos cada día como muchas de ellas salen de su  difícil situación y vuelven a reencontrarse, poquito a poco, con las personas que son en realidad: mujeres con ganas de vivir y que miran el futuro con esperanza.

 NO ESTÁS SOLA.”